Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

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jueves, 22 de septiembre de 2011

El monte sagrado de La Candamia



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El Monte de La Candamia es un escarpe en el margen izquierdo del río Torío, al Este de la Ciudad de León. A partir de la documentación de la Catedral de León sabemos que en la Edad Media fue denominado “Monte Aureo/Aurio/Orio”(1) a partir de “Monte Aureum”.

Los topónimos de fuentes, montes o valles asociados a Aurea/Auria/Oria han sido explicadas por su color amarillento, por estar relacionados con la explotación del oro o por ser muy valiosos(2). Sin embargo, Llamazares Sanjuan señala su estrecha relación con fuentes, arroyos y valles, por lo que propone una derivación a partir de la raíz hidronómica *Au-, *Au- que señala un curso de agua con un sufijo -r- formando la base *au-r-(3)

Por otra parte, tanto el epíteto Candamius de Júpiter en la inscripción recogida por Ambrosio de Morales entre Asturias y León(4) o la cántabra señalada por Utermann(5), como los topónimos “Candamo” proceden del céltico *kandamius o *kandamos, adjetivo en grado superlativo de *kando-, con significado de “blanco, claro, luminoso”(6) o “brillar, arder, resplandecer”(7), aunque también se han hecho proceder de –kant- “piedra”(8).

En mi opinión, ambas denominaciones responden a la misma cualidad observada en este lugar, la de “resplandeciente”, acepción común para un derivado del latino “aureus”(9) o del céltico “kandamos”, la cual tendría origen en su estrecha relación con la observación de un cuerpo celeste, el Sol o la Luna, con la consiguiente condición de lugar santo que se pone de manifiesto en la recurrente presencia de epítetos derivados de *kando- en teónimos. Probablemente concurriera la misma circunstancia en el lugar donde el Papa Cornelio trasladó y enterró el cuerpo del apóstol Pedro “cerca del lugar donde fue crucificado, en el templo de Apolo, Monte Áureo, en el Vaticano, en el palacio de Nerón(10).

El Monte de la Candamia interrumpe la planicie del páramo convirtiéndose en un práctico mirador del relieve montañoso que rodea por el Oeste y el Norte a la región: al Suroeste los Montes de León encabezados por el sagrado Monte Teleno; al Oeste los altos de la Veiga de del Buey Mayor; al Noroeste la Sierra de Gistredo en la que destaca el Pico de Arcos de Agua seguida por un grupo montañoso que comienza con Los Arcos, seguido por la Sierra de Villabandín y la Sierra de la Filera; al Norte la Peña Los Machaos y los Amargones, San Mateo, Alto de Salguerón y Polvareda; al otro lado de La Candamia, hacia el Noreste los Picos Valcerrao y Mediodía más Peña Brava, Pico Soberón, las gemelas puntiagudas Peña Rionda y Pico Moro, seguidas por Peña Corada y Peña Mayor.

Desde el Paleolítico La Candamia ya tuvo interés para el ser humano, particularmente en el paraje de Las Lomas(11) colindante con una urbanización, y lugar también próximo al lugar del hallazgo, en 1986, de un enterramiento colectivo en fosa con un ajuar formado por dos hojas de silex, dos hachas pulidas y una punta de flecha romboidal, próximo al límite entre los ayuntamientos de León y Valdefresno(12).

Hacia Puente Castro, en el Cerro de la Mota o Mota del Castro se localiza un castro prerromano que Luengo denominó “Castro de la Candamia”(13) asiento de un castillo medieval y del Castro de los Judíos o Castrum Iudaeorum hasta que fue destruido por el que la historiografía española conoce como Alfonso VIII de Castilla(14).

Entre las poblaciones de Villavente, Tendal y Golpejar de la Sobarriba se localiza el teso de la Santa Cruz sobre el que se construyó el monasterio de Santa Cruz de Cigoñola, cuyas primeras noticias de actividad proceden del rey Alfonso III(15).

Hay asimismo constancia documental de tres cuevas artificiales, ermitas rupestres o “peñas cavadas” localizadas en la margen izquierda del río Torío denominadas de San Martín, San Miguel y San Torcuato(16), de las que dice Luengo «El castro [de Puente Castro] presenta en la parte media de sus laderas O. y S. fehacientes restos de tres grupos de cuevas, cavadas unas y otras en el terreno, en todo similares a las de Lancia, Villacontilde, Valle de Mansilla y Rueda del Almirante, dadas a conocer por Sanz Martínez»(17) haciendo referencia a las Cuevas Menudas y de El Castro de Villasabariego, las de la Cuesta de Santa Marina de Villacontilde y las de Valle de Mansilla cuyos grabados fueron estudiados por Julián Sanz Martínez en 1920(18). Alguna de estas tres cuevas podría corresponderse con la Cueva del Moro de Puente Castro, ya desaparecida, pero cuyo recuerdo aún perdura en esta localidad.

La única que se conserva, más mal que bien, es la de San Martín, en Villamoros. De ella dice Gómez Moreno:

«Es pueblo [Villamoros] a media legua de León, sobre el Torío, hacia NE, y la cueva está en la cuesta de la Candamia, debiéndose su conocimeinto a D. Inocencio Redondo, que la exploró en 1887. Yo no pude verla.

«Constituye, con toda probabilidad, un oratorio de hacia el siglo X, una de aquellas grutas monásticas, a que aluden con frecuencia los documentos de entonces.

«Excavada en la roca, forma una nave rectangular y a su cabeza un ábside con planta de herradura, mediando un arquillo semicircular entre ambos. la entrada cayó deshecha; la nave tiene techo casi plano, y la capilla resulta como abovedada en redondo. Tamaño total, 6 por 3 metros, y de altura no puede juzgarse, por estar muy soterrada. Su parecido mayor es con la de San Juan de Socueva, en Santander»(19)

Pues bien, esta cueva-ermita, cuyas coordenadas son 42º37'24''N, 5º31'36''O, 886 m.(20) está precisamente orientada con el Monte Teleno en la puesta del Sol en las fechas de las fiestas de media estación de Imbolc y Samain, lo cual es congruente con su advocación San Martín, uno de los santos herederos de la antigua celebración de la fiesta de media estación que daba comienzo al invierno(21). Esta circunstancia invita a la reflexión sobre un posible origen mucho más antiguo que el supuesto hasta ahora –altomedieval– y sobre su carácter como lugar de culto precristiano y prehistórico.

Existe una tradición sobre una fuente en la Candamia en la que habita un ser femenino sobrenatural, una judía en este caso, que custodia un tesoro y que se deja ver un día determinado, el día de la pascua judía. Lo relata así J. Javier Fernández Gómez:

«Entre los árboles, con sus ramas majestuosas de nuestra querida Candamia, flota una leyenda semita. El pueblo hebreo dejó a una doncella al cuidado del tesoro de la aljama, cuando ellos fueron expulsados. Ella creía de buena fe, de que con los años tornarían al castro judío o a su barrio en León, pero pasaba el tiempo y la espera era infructuosa y teniendo miedo de perder su juventud y lozanía, se fue a la bruja del Abadengo, quien le dio a beber su pócima y de esta forma conservó el frescor de su cuerpo y su hermosura. La doncella judía tiene enterrado el tesoro junto a una fuente en la Candamia, y sale todos los años en la Pascua Judía, esperando ansiosa el requiebro de amores de un guapo leonés que la desencante con ternuras y ella le dará a cambio su belleza y el tesoro»(22).

Esta tradición tan próxima a la ciudad de León parece guardar relación con las fuentes de las ninfas que fueron objeto de culto por parte de los legionarios romanos, manantial que, como vimos en el capítulo anterior, era probablemente un lugar de culto indígena. Por lo tanto, parece razonable buscar las Fontis Amevi en la Candamia, en relación con su antigua ocupación judía.

Apuntaba Maximiliano González Flórez en un artículo sobre la Historia del abastecimiento de aguas a la ciudad de León:

«¿Tendrían virtudes medicinales esas aguas de la fuente de AMEUCNI? En la margen derecha del Torío, en una pradera que se llamaba “El Tremedal” frente a Puente Castro, existió antaño LA FUENTE SUBLANTINA, que hoy ha desaparecido bajo los terrenos de aluvión»(23).

Esta fuente gozaba de gran fama por sus aguas medicinales y fue analizada por el licenciado farmacéutico Antonio Chalanzón en 1821 en un trabajo que tuvo gran repercusión(24). Sin embargo, ahora yace desmantelada y sus restos abandonados en las dependencias de la Diputación en San Cayetano(25).

En ella concurren circunstancias bien interesantes que apoyan su posible identidad con las Fontis Amevi. Al parecer, Estudios geológicos han revelado que se trata de un manantial que apunta carácter termal al fluir el agua acompañado de gases, como también sucede en San Marcos y en Aguas Fermosinas bajo el Albéitar del Pabellón de Gobierno de la Universidad(26). Además está localizada justo en la confluencia de los ríos Bernesga y Torío, y sabemos que estos puntos eran especialmente sagrados en la Antigüedad. El culto a la confluencia de los ríos está documentado, por ejemplo, en el epígrafe dedicado a REVE ANA BARAECO (cf. V.VI.I.I.D., 13.D.), referido al río español Guadi-ana y su afluente el Al-barregas. Muchas poblaciones, como sucede con el propio campamento romano de León, están emplazadas en zonas elevadas rodeadas por ríos(27). Además, está muy bien alineada con Picos de Arcos de Agua en la puesta del Sol de los fechas de media estación de Beltaine y Lugnasad, uno de los puntos más destacados del horizonte hacia el Noroeste. Sin embargo, tengo serias dudas que este pico fuera visible desde aquí(28). Otro inconveniente: la fuente sublantina no estaba en La Candamia.

El paraje de Las Lomas es otro punto astronómicamente muy interesante pues presenta un doble alineamiento en el solsticio de verano, válido en un entorno amplio de La Candamia dada la lejanía de los puntos conspicuos referentes en el horizonte, Los Arcos hacia poniente –al que haremos frecuente referencia junto con la cadena montañosa que encabeza– y Peña Corada a oriente. Posiblemente sea este doble alineamiento el que confirió un importante papel sagrado y simbólico a la Candamia. Al pie, a unos 850 m., se encuentra la Fuente del Oro, que comparte con el monte su carácter “aúreo” y probablemente también sagrado.

La fuente de la ninfa judía era especialmente mágica un día al año, una fecha que la tradición relaciona con la Pascua judía. Probablemente esta leyenda tiene origen precristiano en la adquisición por parte del agua de propiedades curativas y milagrosas al ser bañada por el sol del amanecer o del ocaso en la fiesta de media estación de primeros de mayo o en el solsticio de verano(29). Por lo tanto, esta Fuente del Oro, o alguna ya desaparecida relacionada con ella, cuyas aguas eran bañadas por el sol del ocaso del solsticio estival, es una firme candidata a ser aquella fuente de las ninfas adoradas por los romanos y después habitada por una judía inmortal y recipiente de un tesoro escondido.

Existe otra referencia a una fuente con propiedades curativas en la ciudad de León, en esta ocasión relacionada con una corriente herética albigense propalada en el s. XIII. Arnaldo fue un cátaro y copista que abanderó un importante movimiento contra las jerarquías católicas legionenses que finalizó cuando fue ajusticiado junto a otros de sus compañeros. El lugar donde yacían sus restos, próximo a una fuente milagrosa, se convirtió en meta de peregrinación e incluso se llegó a construir un santuario. Algunos lo sitúan en La Candamia(30).

El episodio es descrito por Lucas de Tuy:

«Después de la muerte del Obispo de esta ciudad D. Rodrigo, habiendo discordia acerca de la elección, se aprovecharon de esto los hereges y huyeron de varias partes á la ciudad de León, mirada entonces como capital del reino. Principiaron por fingir y propalar que se hacían milagros en un muladar ó basurero, donde habían sido enterrados un herege y un asesino, que habia matado á un tio suyo. Habia cerca de aquel parage una fuentecilla, donde por la noche arrojaban algunas materias colorantes, do modo que el agua pareciese sangre. Acudían de los pueblos inmediatos á ver los milagros, y á vista de ellos bebian del agua varios malvados que se fingian ciegos, cojos y endemoniados, y que aparentaban quedar curados en el acto, representando una farsa infame, pagada y ensayada por los albigenses. Llegaron estos al extremo de querer desenterrar los huesos del herege Arnaldo, diciendo que era un santo abad que habia muerto como mártir de sus opiniones religiosas, y ya habian construido en aquel parage y cabe la fuente una gran capilla en que darle culto»(31)

Es sugerente la referencia a la proximidad de esta fuente santa a un enterramiento colectivo, medieval según esta tradición, que recuerda inmediatamente a la Fuente del Oro y el cercano enterramiento colectivo megalítico de La Candamia. ¿Se trata de una narración maravillosa que explicaba la vigencia de un lugar de culto prehistórico en el s. XIII como lugar de reunión y celebración de una secta herética sobre los restos de un insigne cátaro? ¿Tal vez, la apropiación por parte de estos de un culto pagano?

Por último, si yo tuviera que elegir un lugar donde los indígenas astures adorasen a la Gran Diosa en su aspecto de madre exhausta y moribunda después de brindar sus frutos a los hombres, una divinidad que los romanos habrían traducido en Diana, buscaría un lugar próximo y elevado(32), como por ejemplo próximo al Portillo, en el alto del Valenciano(33). Hay una tradición erudita que afirma que aquí fueron trasladados los restos de un fabuloso monumento megalítico emplazado en Camposagrado(34) y allí cerca se localiza una fuente, hoy seca, construida en 1789(35). Pues bien, el lugar es astronómicamente relevante en cuanto a la festividad prehistórica que dio origen a la Fiesta de Diana al estar alineado con la puesta del Sol sobre el Pico de Arcos de Agua en las fechas correspondientes a las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad ‒aunque este alineamiento mejora hacia el Sur, sobre el nacimiento del Arroyo de los Niños hacia Santa Olaja de la Ribera‒, como también lo está al nacimiento del sol en el solsticio de verano sobre Peña Corada.



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(1) SAEZ, E., Colección documental del archivo de la Catedral de León, Tomo I (775-952), CSIC-CECEL, 1987, p. 69, 71, 178, 257, 267, 269; RUIZ ASENCIO, J.M., Colección documental del archivo de la Catedral de León, Tomo III, CSIC-CECEL, 1987, pp. 65, 245, 279, 297, 305, 407-408, 409, 442, 450, 451; citados en LLAMAZARES SANJUÁN, A., Lo 'aureo' en la toponimia de León, Lletres asturianes, nº 60, 1996 , p. 148

(2) MENÉNDEZ PIDAL, R., Orígenes del Español, Ed. Espasa-Calpe, 1972 (7ª ed.), pp. 95, 223, 226; MORALEJO LASSO, A., Toponimia leonesa y gallega, Ed. Pico Sacro, 1977, 32, 105, 129, 287; GARCÍA ARIAS, X.LL., Pueblos asturianos. El porqué de sus nombres, Ayalga Ed., 1977, pp. 104; ZAMORA VICENTE, A., Dialectología española, Ed, Gredos, 1967 (2ª ed.), p. 58; ROHLFS, G., Antrotoponimia e Toponamastica nelle lingue neolatine, Gunter Narr Verlag, 1985, p. 39, citados en LLAMAZARES SANJUÁN, A., Lo 'aureo' en la toponimia de León, Lletres asturianes, nº 60, 1996 , p. 145

(3) LLAMAZARES SANJUÁN, A., Lo 'aureo' en la toponimia de León, Lletres asturianes, nº 60, 1996 , p. 148-149

(4) CIL, II, 2695; «También me dió el Señor Don Diego otra dedicación de otra calzada, por donde se entraba desde lo llano de León á las Asturias de Oviedo. Está en el puerto que agora llaman de Candanedo, como tambien se llama el lugar pequeño allí cerca, y antiguamente se llamaba Monte Candamio. La dedicación dice en piedra: IOVI. CANDAMIO. Y dice en castellano: Esta calzada se dedicó al Dios Júpiter, Presidente deste monte llamado Candamio. Yo he pasado po aquel lugar, y por no saberme dar allí razón de la piedra, no la vide» DE MORALES, A. Las antigüedades de las ciudades de España que van nombradas en la corónica con las averiguaciones de sus sitios y nombres antiguos, Tómo IX, 1792, p. 53

(5) Epígrafe cántabro del s. II IOVI DEO / CANDAMO /PRIMULA REBVRRINI LIB(ERTA). L. M., UNTERMANN, J., Namenkundliche Anmerkungen zu lateinischen Inschriften aus Kantabrien. Beiträge zur Namenforschung, 15, 1980, pp. 374-375

(6) SEVILLA RODRÍGUEZ, M., Posibles vestigios toponímicos de cultos célticos en el norte de la península ibérica, Memorias de historia antigua, Nº 3, 1979 , pp. 262

(7) ALBERTOS, M.L., El culto a los montes entre los galaicos, astures y berones y algunas de las deidades más significativas, Estudios de Arqueología Alavesa 6, 1974, pp. 152-153, citado en OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, p. 252

(8) BERTOLDI, V., Problémes de substrat, Bulletin de la Societé de Linguistique de París 32, 1932, pp. 166, 154-156

(9) AUREUS, A, UM : áureo, de oro; dorado; parecido al oro; excelente, resplandeciente, VALBUENA, M., Diccionario universal latino-español, (5ª ed.), 1826, p. 87

(10) «beati Petri accepit corpus beatus Cornelius episcopus et posuit iuxta locum ubi crucifixus est, inter corpora sanctorum episcoporum, in templum Apollinis, in monte Aureum, in Vaticanum palatii Neronis», Cornelius: Liber Pontificalis, I, XXII, par. IV, http://www.thelatinlibrary.com/liberpontificalis1.html

(11) CASTELLANOS, P., El Paleolítico Inferior de la Submeseta Norte (León). Diputación de León, 1986

(12) VIDAL ENCINAS, J.M.: La Candamia. Numantia III. Arqueologia en Castilla y León. Valladolid. 1990

(13) LUENGO MARTÍNEZ, J. M., Castros leoneses: Revilla, Sacaojos, Ardón, La Candamia, Villafañe y Valderas, VI Congreso Arqueológico Nacional, 1961

(14) CASTAÑO, J., AVELLO, J.L., TASCÓN, M., Dos nuevos epitafios hebreos de la necrópolis del Castro de los Judíos (Puente del Castro, León), Sefarad: revista de estudios hebraicos, sefardíes y de Oriente Próximo, Vol. 61, Nº 2, 2001 , pp. 299-318; AVELLÓ ÁLVAREZ, J.L., SÁNCHEZ-LAFUENTE PÉREZ, J., El Castro de los Judíos de Puente Castro (León), en VV.AA., Juderías y Sinagogas de la Sefarad Medieval, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Colección Humanidades, nº 73, pp. 533-556

(15) RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, J., Monasterio de Santa Cruz de Cigoñuela, Archivos Leoneses: revista de estudios y documentación de los Reinos Hispano-Occidentales, nº 93-94, 1993, pp. 311-320

(16) AVELLÓ ÁLVAREZ, J.L., CAMPOS SÁNCHEZ-BORDONA, M.D., La ermita rupestre de Villademoros de las Regueras, Diario de León, 14/6/1992; RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, Justiniano: Tres cuevas o “peñas cavadas” en la margen del Torío, Archivos Leoneses 97- 98, 1995, pp. 121-133

(17) LUENGO MARTÍNEZ, J. M., Castros leoneses: Revilla, Sacaojos, Ardón, La Candamia, Villafañe y Valderas, VI Congreso Arqueológico Nacional, 1961, p.103

(18) SANZ MARTÍNEZ, J., El arte rupestre en la provincia de León,  V. H. Sanz Calleja, 1920; GANCEDO, E., León condena al olvido el singular arte rupestre de los valles del Esla y Porma, Diario de León 1/8/2010

(19) GÓMEZ MORENO, M., Catálogo Monumental de españa: Provincia de León (1906-1908), Ed. Intituto Leonés de Cultura, p. 137

(20) Plan General de Ordenación Urbana del Municipio de Villaquilambre, Libro V. Catálogo, Parte II, Catálogo arqueológico, Febrero de 2009, pp. 97-101

(21) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 177

(22) FERNÁNDEZ GÓMEZ, J. Javier: El legado histórico cultural de Puente Castro, 1998, p. 42, citado en MARTÍNEZ ANGEL, L. La base histórica y filológica de una leyenda: el tesoro judío de La Candamia (León), Folklore, nº 288, 2004, pp. 214-216

(23) GONZÁLEZ  FLÓREZ, M., Historia del abastecimiento de aguas a la ciudad de León (I), Tierras de León, nº 40, 1980, pp. 20-22

(24) CHALANZÓN, A., Historia natural, análisis y virtudes del agua mineral ferruginosa de la Fuente Sublantina, descubierta en el presente año por el Coronel D. Luis de Sosa, Imprenta de D. Pablo Miñón, 1821; RUBIO, P.M., Tratado completo de las fuentes minerales de España, Establecimiento tipográfico de D.R.R. de Rivera, 1853, p. 540; JIMÉNEZ, M., Tratado de materia farmacéutica, Imprenta de D.N. Sanchiz, 1838, p. 460; FOIX Y GUAL, J.B., Noticia de las aguas minerales más principales de España: apéndice al curso de materia médica o farmacología, 1840; etc.

(25) GANCEDO, E., La famosa «fuente sublantina» yace hoy, abandonada, en San Cayetano, Diario de León 3/9/2008

(26) MORILLO CERDÁN, A., Cultos militares y espacios sagrados en el campamento de la "Legio VII Gemina" en León, Gerión, nº 1, 2008, Nota 29, p. 386

(27) CANTO, A.M., Epigrafía romana de la Beturia, Universidad Autónoma de Madrid, 1997, p. 277, citada por PRÓSPER, B.M., Lenguas y religiones prerromanas del occidente de la Península Ibérica, Ediciones Universidad de Salamanca, 2002, p. 251

(28) Aunque en la actualidad los árboles lo ocultan, es posible que hace tres o cuatro miles de años el monte bajo no lo impìdiera. He tomado algunas muestras de puntos en la dirección de 293º y no he obtenido inclinaciones desde el emplazamiento de la fuente superiores a la obtenida para los Picos de Arcos de Agua lo cual indicaría más allá de toda duda una ocultación. Con todo, creo bastante improbable que fuera visible.

(29) Sobre la relación de la Pascua cristiana con la fiesta de media estación que da comienzo al verano o con su solsticio ver GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, , pp. 133-137; pp. 140-154; pp. 245-256

(30) DE LA CRUZ, J.V.A., El paso por León del ‘pueblo’ más enigmático: los cátaros, La Crónica de León 24/4/2011; DÍAZ ALOSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, pp. 189-190

(31) LUCAS DE TUY, De Altera Vita, Fidei que Controversiis Adversus Albigensium Errores, cap. 9, libro III, citado por DE LA FUENTE, V., Historia de las sociedades secretas antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc-masonería, Imprenta de Soto Freire, 1870, pp. 28-29. Este autor señala que pueden verse los fragmentos relativos á este asunto en el tomo 22 de la España Sagrada, apéndice 17

(32) Diana suele presidir montañas cubiertas de robles, FRAZER, J.G., La rama dorada. Magía y religión, Fondo de cultura económica, 1981 (1ª ed. 1890), p. 202

(33) Seguro que este topónimo no guarda relación con esta región española bañada por el Mediterráneo

(34) DÍAZ ALOSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, p. 33

(35)  RISCO, M., Historia de la ciudad y corte de León, y de sus reyes, Impresor Blas Román, 1792, pp. 136-137; GONZÁLEZ  FLÓREZ, M., Historia del abastecimiento de aguas a la ciudad de León (I), Tierras de León, nº 40, 1980, p. 15

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CRÉDITOS DE FIGURAS
(1) La Candamia. Miguel Ángel González, 2011

(2) Santa Cruz de Cigoñola, Miguel Ángel González

(3) Planta y perfil de la Cueva de San MArtín, obtenido de Plan General de Ordenación Urbana del Municipio de Villaquilambre, Libro V. Catálogo, Parte II, Catálogo arqueológico, Febrero de 2009, p. 101

(4) Fuente del Oro de La Candamia, Miguel Ángel González, 2011

(5) Vista a Noroeste desde la Fuente del Oro. El primer pico, y el más aislado es Los Arcos. Miguel Ángel González, 2011

(6) El Portillo, Miguel Ángel González, 2011





10 comentarios:

  1. Magnífica entrada sobre un lugar del que tanto se ha especulado, empezando por su mismo nombre, como bien apuntas. Sin embargo, la supuesta tradición legendaria que recoge Javier Fernández Gómez con una judía como protagonista tiene toda la apariencia de una invención, eso si, calcada de las autenticas leyendas mitológicas leonesas sobre mouras y moras, que designan seres míticos y no personajes étnicos mitificados. Un saludo. Nicolás

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  2. Muchas gracias por tu valoración y por tus observaciones.
    Es bien sabido que la tradición oral sufre constantes transformaciones, y muchas veces en función de intereses particulares. Los curas de los pueblos y los nobles de turno son buen ejemplo de ello. Sin embargo, la cuestión es si una determinada leyenda es una mera invención o tiene como origen una tradición popular, aunque el relato haya sido modificada según los gustos o intereses del narrador.
    En el caso que nos ocupa, el de la judía de La Candamia, no puedo saber si tiene origen erudito o popular. Si tengo claro que no puede ser invención de Javier Fernández Gómez porque su libro, por lo que veo en la bibliografía, es de 1998 y ya Matías Díaz Alonso nos daba noticias suyas en su libro, ya citado, página 189.
    No tengo muy claro que las leyendas mitológicas leonesas no hagan referencia a personajes étnicos mitificados. POr ejemplo, no es fácil separar al mouro mítico del étnico, por más que etimológicamente tengan orígenes diferentes. También tenemos el caso de La Griega.
    En un contexto más amplio, el del Noroeste, Mar Llinares García en Mouros, ánimas y demonios, Akal, 1990, p. 77 (seguro que lo conoces. Se puede consultar en Google Books), recoge distintas denominaciones de los mouros: xentiles, carlistas, franceses, vikingos, celtas, fenicios, cartagineses,...
    Aquí, más cerca, tenemos en Maragatería, concretamente en Molinaferrera un paraje conocido como Fornojudíos o Fornillos, próximo a la ermita de San Romano, un lugar donde la tradición popular sitúa un antiguo pueblo cuyos habitantes labraron sus camas en las peñas, y cuyo suelo suena a hueco.

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  3. Hola Miguel. Sobre las denominaciones exóticas de los mouros gallegos (vikingos, romanos...) ya previene González Reboredo en su obra El folklore en los castros gallegos. Por otro lado, ni los moros de las leyendas son los moros históricos (a pesar de que en el incesante proceso de reelaboración de nuestra mitología las leyendas tienen a presentar como historia las narraciones míticas), ni La Griega es un gentilicio. En todo caso, en la leyenda que nos ocupa el elemento clave es la referencia a la ¿pascua judía?, un dato tan concreto y tan ajeno a la tradición leonesa es fundamental para cuestionar su veracidad. Y si la leyenda tiene un poso de verdad, que los rebubeiros se acuerden del autor de la fechoría, por confundir a una mora con una judía.

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  4. Hombre, Nicolás. Estas leyendas nunca son veraces. ¿Es veraz la tradición de San Lorenzo que mató un dragón y construyó con sus huesos una ermita? ES evidente que a lo largo de los siglos, y de los milenios, hay adulteraciones.

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  5. Mira qu'an Cicuiru tenémus un sitiu que se chama Candena an mirandés y Canda an purtués.
    Sta na raya cun Spaña y passa alla'l caminu mouriscu ou via rumana. Na Candena hai ua cruç que se nun n'angañu fui aende puôsta an 1859. Naide sabe biên purquei, uns dizen que yêra ua tie que murriu eilli, outrus dizen yêra ua tie qu'achou eilli dalgu ampurtante y qu'açpuis punirun aqueilla cruç.... Buônu nada de ciêrtu, cada un vai cu'la sue.

    La Candena yê tamiên un sitiu altu, fai parte de la siêrra de Botas. Aquesta siêrra forma la frunteira antre Spaña y Purtual antre Alcañiças y Cicuiru.

    Ala buônas nuites !

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  6. Pues suena bien interesante, Tiégui. ¿Tienes las súas coordenadas?

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  7. Mira eiqui tengu las cuordenadas :
    41°39'20.84'' N y 6°17'19.88'' O sugundu Google Earth.

    La altura stan an vuôlta de lus 870 m

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  8. Miré con el Sigpac y el paisaje circundante no se ve con la suficiente nitidez. ¿Se ve alguna montaña en los entornos de los 60º, 120º, 240º y 300º.

    Para picos con poca elevación, podrían valer las siguientes orientaciones aproximadas.

    50º Lunasticio mayor Norte
    56º Solsticio de verano
    65º Lunasticio menor Norte
    67º Fiestas de media estación verano

    294º Lunasticio menor Norte y Fiestas de media estación verano
    304º Solsticio de verano
    311º Lunasticio mayor Norte

    113º Fiestas de media estación invierno
    117º Lunasticio menor Sur
    123º Solsticio de invierno
    132º Lunasticio mayor Sur

    228º Lunasticio mayor Sur
    237º Solsticio de invierno
    243º Lunasticio menor Sur
    247º Fiestas de media estación invierno

    Si ves que alguna montaña se acerca a estos valores, sácale una foto y mándamela. ¿Existe algún sistema de información geográfica para portugal, similar a http://sigpac.mapa.es/fega/visor/ ó http://www2.ign.es/iberpix/visoriberpix/visorign.html?

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  9. En el mensaje anterior, quería decir que miré con el Google Earth...

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  10. Hola ! Nun tengu eideya s'hai sigpac purtués.

    Pus mira qu'an vuôlta de lus 300° tenémus la muntaña que dantes chamaba-mus "la muntaña la niêve" ou seya la Senabria.

    Mas tenerei qu'ir alla y fazer uas medidas d'azimut.

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