Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

jueves, 25 de agosto de 2011

Tilenus



Dende que llivantaba cuatru años del suelu,
asomáu a la ventana de la infancia,
mientras l'atardecerín s'engalanaba de rubiu
pa da-ye pasu a las velas que t'iluminan
vestidas ñu altu d'estrellas,
observaba'l poder de la tua presencia.

Dende la distancia del tiempu,
escueitaba leyendas aniciadas
pulla madre tierra y el padre astur,
baxo la melodía del tou misticismu.
Más tarde tembreste al sentí
la chegada d'outros puebros,
faciendo sangrá las tuas lladeiras
y arrincando l'ouro de las tuas venas.
Continuanon tratándote de dios gerreiru,
pero tú nu estabas nas suas filas,
tú seguías cuños que sentían el tou llatir.

Agora, ña más reciente de las maldades,
disparan los sous cañones contra la tua piel,
queimando'l respetu
a los que t'habitan
y a la naturaleza
que ni siquiera aprendienon a teñé.

Pero en llugar d'aborrecenos,
faleste cuña vida y
cada solsticio de cielos añubríos
sobre'l tou abrigo brancu,
la suma de tolos colores
que te dan las fueyas
que ñacen ñu tou cuerpu cada outoñu
y la vida que te regala
el susurrar de los regueiros
tolas primaveras,
mostrándose esta mañana,
cuando emburriáu pulla deuda
que teñía con un dios,
chamémos-ye Tilenus,
consiguí mirate a los güeyos
desde la tua cima,
que forxóu la ñuesa hestoria.

Tilenus es una poesía de Abel Aparicio, extraída de su bello poemario bilingue Tintero/Tinteiru de Tierra, Ed. Lobo Sapiens, p. 129


lunes, 22 de agosto de 2011

El megalito de San Salvador y Lugnasad

El pasado 6 de agosto estuve en Quintanilla de Somoza para observar el comportamiento del megalito como calendario en el paisaje para la fiesta de media estación que da fin al verano, aunque el punto medio entre el solsticio de verano y el equinoccio de otoño en realidad era el día siguiente. Se trataba de confirmar el alineamiento del megalito en el sentido opuesto al ya observado en el amanecer del sol en las fiestas de media estación de Imbolc y Samain.




Como la luz del sol incidía casi tangencialmente se podían ver mucho mejor las cazoletas del conjunto rupestre, así como otras que descubrí en el propio megalito y en sus inmediaciones.



Poco después se produjo la puesta del Sol, aunque lamentablemente estaba un poco nuboso en las inmediaciones del horizonte. Sin embargo el resultado, tal y como esperaba, fue espectacular.


Ese mismo día, el pueblo celebraba a San Salvador ¿Imaginaban que el origen remoto de su fiesta se explicaba 800 metros al Noroeste la iglesia actual y a 200 al Este de las ruinas de la antigua?

viernes, 19 de agosto de 2011

Un dios como una montaña

EMILIO GANCEDO, Diario de León 19/11/2011


El investigador Miguel Ángel González da a conocer hoy en el ayuntamiento de Luyego de Somoza, a las 20.00 horas, un libro de título tan enigmático como atrayente, al menos por lo insólito: Teleno, señor del laberinto, del rayo y de la muerte. La elección del lugar no es casual, pues la comarca registró hace tres años el hallazgo de valiosos petroglifos laberínticos que movieron a González a emprender esta obra sobre el significado más profundo de los mitos leoneses. ¿Qué son los cuélebres o dragones?, ¿qué simbolizan los laberintos, tanto en representación como en danza?, ¿por qué esa fascinación histórica por el monte Teleno?

Explica el autor que aquel descubrimiento le supuso «toda una conmoción», ya que, como relata, «siempre he tenido mucho interés por las conexiones culturales del Noroeste peninsular. Supongo que esa fue la razón por la que en el verano siguiente recorrí distintos yacimientos de arte rupestre de la zona de la Costa da Morte, en Galicia. Estando en Santiago encontré el libro Santuarios de la Galicia céltica, arqueología del paisaje y religiones comparadas en la Edad del Hierro de García Quintela y Santos Estévez, que sembró en mí la posibilidad de encontrar una razón de ser a los santuarios de origen prehistórico, algunos cristianizados y otros olvidados».

«Con esta inquietud —continúa— profundicé en materias como la Astronomía, la Historia de las Religiones, la Cultura Megalítica, el Arte Rupestre o la Cultura Tradicional, y particularmente, aquella asociada a celebraciones festivas». Además, Miguel Ángel González, ingeniero de profesión, también emprendió un importante trabajo de campo, identificando lugares que podrían haber tenido un especial significado para el hombre antiguo, «reconocibles por restos arqueológicos de tipo cultual o por tradiciones populares que los singularizaban», indica. Pero, ¿qué es un lugar sagrado, como lo puede ser la Cruz de Fierro o el Teleno? Para González, lo es aquel emplazamiento «que, por alguna razón, se diferencia del resto, es singular, y permite la comunicación del hombre con aquellas fuerzas que, cree, gobiernan los ciclos y procesos del Universo. Influir o controlar estas fuerzas, mediante la magia o la religión era esencial para garantizar la supervivencia de las comunidades humanas que accedían a estos espacios. Y ese es el germen de la ciencia».

«Desde el punto de vista que planteo —explica—, los lugares sagrados debían ser una proyección del cielo en la Tierra y, además, permitir conocer el acontecimiento de las fiestas que marcaban los ciclos del Sol y la Luna, ligados a su vez con los ciclos productivos de la Naturaleza. Constituyen, por tanto, la génesis del calendario, un calendario proyectado en el paisaje». Un conocimiento que facilitaba al hombre antiguo, añade González, «garantizar su supervivencia, sintiéndose en sintonía con el orden del universo y determinando el momento de iniciar la siembra, la recolección o el traslado del ganado de un lado a otro mediante la celebración de una fiesta que al mismo tiempo permitía la cohesión de la comunidad, su articulación social y el intercambio comercial con otras comunidades».

Lugar: ayuntamiento de Luyego.

Hora: 20.00.

viernes, 12 de agosto de 2011

Santuários Rupestres Pré-históricos em Miranda do Douro, Zamora e Salamanca

Recientemente leí Santuários Rupestres Pré-históricos em Miranda do Douro, Zamora e Salamanca, de Luis Benito del Rey, Herminio Augusto Bernardo y Marciano Sánchez Rodríguez. Este libro expone distintos aspectos relacionados con la interpretación de los santuarios rupestres de las provincias de Zamora, Salamanca, en España, y Miranda do Douro, en Portugal, como San Pelayo en Almaraz de Duero, El Castillón en Ricobayo, San Mamede en Villardiegua de la Ribera, Nuestra Señora del Castillo en Fariza, Peña Buracada y Pozocincho (El Vedal) en Muelas del Pan, en Zamora; el Teso de San Cristobal en Villarino de los Aires, la Virgen del Castillo en Pereña de la Ribera, Peña Gorda en la Peña, El Muro en el Castillo de Vilvestre y la Mesa de los Curas en Fregeneda, en Salamanca; y el Santuário de São João das Arribas en Aldeia Nova, el Santuário de Penha das Casicas en Vila Chã de Braciosa, el Santuário de Fraga da Roleda en Ifanes, el Santuário de Altarico en Urrós (Mogadouro), Monsanto da Beira en Idanha-a-Nova (Beira Baixa), el Abrigo da Solhapa en Duas Igrejas, el Abrigo do Passadeiro, el Abrigo de Barroco Pardo y el Abrigo do Açude do Carvão en Palaçoulo, en Miranda do Douro.

Relaciona algunos criterios muy interesantes para la detección de santuarios rupestres, destacando que la fuente de información más importante son los pastores, cabreros, cazadores, los cuales conocen muy bien el monte. También los curas de parroquias rurales y los profesores del medio rural. La toponimia es una de las fuentes que nos pueden aproximar a la existencia de uno de estos lugares, debiendo prestar  una especial atención a peñas o roca individualizadas, castros, ermitas o santuarios cristianos o topónimos con sentido religioso. Otros indicadores son la presencia de sepulturas antropomorfas, de grandes bloques de rocas, de agua (río, arroyo, fuente), montes-isla, puntos geológicos de de conjunción de rocas y minerales diversos, escaleras y otros rebajes en las rocas, rocas zoomorfas o antropomorfas, grabados e inscripciones (1).

Desde el punto de vista de mi estudio, me resulta muy interesante su intuición sobre la estrecha relación de estos antiguos lugares sagrados con los astros, que lamentablemente no va más allá: 

«Ha uma vinculaçao entre os santuários pré-históricos rupestres e os astros. Está patente nas gravuras (covinhas) dos santuários pré-históricos de "El Muro", em "El Castilho" de Vilvestre (Salamanaca), e de "Barroco Pardo", em Palaçoulo (Miranda do Douro), eclípticas óu, circulares no primeiro caso, só circulares no segundo. Pensamos que são petroglifos ou, concretizando melhor, nestes casos, uranoglifos.
«No santuario de "San Mamede", em Villardiegua de la Ribera (Zamora), a vinculação com os astros está na orientação dos seus altares, e de outros elementos com o Sol e com a Lua. Há que acrescentar que, por vezes, há zoomorfos naturais, que são a própia rocha. Alguns são muito complexos, e os que se encontram noutros santuários, como "La Mesa de los Curas", em Fregeneda  (Salamanca), ou "La Peña Buracada", em Muellas del Pan (Zamora), fazem pensar em alguma espécie de Zodíaco. Por isso, torna-se necessária a inclusão deste capítulo, dedicado aos astros, nesta obra sobre santuários pré-históricos» (2).

Especialmente interesante es la orientación al Noreste, posiblemente al amanecer en el solsticio o fiesta de media estación de verano,  que reconocen en algunos elementos de los santuarios estudiados, en muchos de los cuales están presentes pías y bañeras que denotan culto acuático(3). En sintonía con este carácter está la recurrente presencia de símbolos serpentiformes(4), que como ya sabemos, es un símbolo acuático y funerario, identificado con el invierno y la fertilidad, la cual es patrimonio de los muertos. Seguramente esta presencia guarde una estrecha relación con la proximidad de estos santuarios a ríos, arroyos o fuentes, una de las características generalizadas que los autores observan en los santuarios rupestres estudiados (5).

Una de sus apuestas más arriesgadas es la interpretación de las incisiones rectilíneas y verticales, espaciadas regularmente, a modo de arañazos, que presentan algunos de los lugares que estudian, tales como Solhapa, Passadeiro, Barroco Pardo, El Muro, El Castillo de Vilvestre, Tierras Lineras o Pedro Santo (6), ya que, como ellos mismos dicen, «pensamos que estes traços representam, como já dissemos, uma escrita, concretamente un código, cujas chaves não conhecemos no estado actual dos nossos conhecimientos, mas  poderão perceber-se, talvez, algum dia»(7). La siguiente figura muestra los grabados del Abrigo do Passadeiro (8).


Estos grabados, así como otros que aparecen en el libro, me recuerdan muchísimo a los que están próximos a Peña Martín, de Chana de Somoza, aunque estos están grabados en el suelo, al aire libre, en claro contraste con representaciones similares encontradas en cuevas y abrigos, y contextualizadas cronológicamente en el paleolítico (9). En su momento, me recordaron a la escritura ogámica irlandesa (10), pero finalmente lo descarté por tratarse de manifestaciones muy localizadas, referentes a monumentos funerarios y por la existencia de esa línea que sirve de eje. Sin embargo, después de leer este libro de santuarios rupestres de la región leonesa, esa que ya nadie recuerda, la posibilidad de que se trata de una forma de escritura antigua, común en toda la Europa prehistórica y de la cual derivaría el ogam irlandés, adquiere para mi más crédito aunque lejos todavía de una solución concluyente.

La siguiente figura muestra los grabados lineales de Peña Martín.

Y esta otra es un detalle de la anterior, donde se aprecian unas cazoletas:

Posiblemente, un yacimiento que se pueda paralelizar en cuanto a los motivos grabados con este de Peña Martín sea el de Picu Berrubia, en Asturias, que presenta antropomorfos, herraduras, ídolos, cruciformes y grabados lineales(11).


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(1) BENITO DEL REY, L., AUGUSTO BERNARDO, H., SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, M., Santuários Rupestres Pré-históricos em Miranda do Douro, Zamora e Salamanca, Cámara Municipal de Miranda do Douro, 2004, pp. 217-234

(2) BENITO DEL REY et al., op. cit.,  p. 89, pp. 199-215

(3) BENITO DEL REY et al., op. cit., p. 545

(4) «a serpente teve, em princípio, um doplo simbolismo: é uma figura positiva, vinculada à saúde, inclusive pode ver-se, hoje, uma serpente num cálice,simbolizando a medicina [...] Tem, além disso, um simbolismo negativo pela sua vinculação ao interior da terra, onde se supõe que que vive [...] A serpente é símbolo das fontes da vida e, como vemos, também é símbolo da morte, quer dizer, do bem e do mal  [...] É muito característica, como já afirmámos, a associação dum serpentiforme, e um escalão; na realidade, trata-se de um altar para oferendas. A serpente está presente, entre os santuários estudados por nós, por exemplo no de "San Pelayo" (Almaraz de Duero) na província de Zamora, no de "S. Mamede" (Villardiegua de la Ribera), e no de "La Peña del GAto" (Argañin), os três na província de Zamora. Na provincia de Salamanca, temos serpentiformes no de "El Teso de San Cristóbal" ("Villarino de los Aires) e em  "La Peña Gorda" (La Peña); na província de Cáceres, no de "Trevejo" (Trevejo). Em Portugal, estão presentes, no que estudámos agora: "São João das Arribas"; no "Altarico" (Urrós, Mogadouro) e de "Monsanto" da Beira (Idanha-a-Nova)»  BENITO DEL REY et al., op. cit., pp. 465-468

(5) BENITO DEL REY et al., op. cit., p. 227

(6) BENITO DEL REY et al., op. cit., pp. 414-418, 483-550

(7) BENITO DEL REY et al., op. cit., p. 513

(8) BENITO DEL REY et al., op. cit., p. 494

(9) FORTEA PÉREZ, F.J., Los santuarios exteriores en el paleolítico cantábrico, Complutum, 5, 1994, pp. 203-220; GONZÁLEZ ECHEGARAY, J., GONZÁLEZ SÁINZ, C., Conjuntos rupestres  paleolíticos de la cornisa cantábrica, Complutum, 5, 1994, pp. 21-43; RIPOLL PERELLÓ, E., Orígenes y significado del arte Paleolítico, Silex Ediciones, 1986

(10) «ogam: escritura irlandesa atestiguada por alrededor de trescientas inscripciones lapidarias, todas funerarias, quedatan de la época goidélica y están dispersadas entre Irlanda, Escocia y las regiones del País de Gales donde existen  implantaciones goidélicas. El alfabeto ogámico está constituido por letras, trazos rectos, oblicuos y transversales, a ambas partes de un eje vertical u horizontal. Los únicos testimonios que existen actualmente están sobre piedra, pero en odos los textos se habla de ogams grabados en madera (tejo o avellano). Tiene un origen oscuro, pero es probable que se trate de una adaptación al alfabeto latino de un sistema céltico nativo análogo a las runas escandinavas. Como consecuencia de la concepción celta de la escritura, los ogams no han servido nunca para transcribir textos de cierta longitud, sino únicamente para fines mágicos o adivinatorios. Su invención se atribuye normalmente a Ogma, dios de la elocuencia, la guerra y la magia (que ata mediante la escritura). Su empleo está reservado a los filid, esto es, a los druidas y se describen detalladamente en el tratado Auraicept na nÉces (Rudimento del poeta)». GUYONVARC'H, C.-J., LE ROUX, F., Los druidas, Abada Editores, 2009, pp. 583-584

(11) BLAS CORTINA, M.A., Los grabados rupestres del Picu Berrubia,  Ampurias: revista de arqueología, prehistoria y etnografía, Nº 36-37, 1974-1975, pp. 63-86

lunes, 8 de agosto de 2011

Fotografías de Teleno. Señor del Laberinto...

Pongo a disposición de todos mis fotografías del libro Teleno. Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia bajo este licencia en este enlace.

Licencia de Creative Commons
Asturiensis Prouincia Indigena by Miguel Ángel González González is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 Unported License

domingo, 7 de agosto de 2011

Teleno. Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte




Peñafaciel, 2 de febrero de 2009, 8:35 a.m.: La Albarda es una enorme roca con forma de caparazón de tortuga y un par de marcas en forma de hendidura en su parte superior. La leyenda local dice que es la albarda que perdió el caballo del Apóstol Santiago después de dar un enorme salto desde el paraje próximo de El Vasico.

A esta hora el Sol nace como un pequeño disco rojizo y luminoso en un punto del horizonte que se corresponde con la proyección de la recta definida por las marcas de La Albarda. Progresivamente va ascendiendo y haciéndose más grande, inflamando el cielo, e iluminando el interior de la roca hueca que ha permanecido a oscuras el resto del año.

Es un momento muy emocionante, como arrancar al tiempo un secreto, un rito olvidado hace ya más de dos mil años; es como estar en sintonía con aquellos que lo construyeron. En verdad, afirmar que estas dos marcas están precisamente alineadas con la salida del Sol en esta fecha es infinitamente más pobre que experimentarlo. 

Hoy mismo, Filiel celebra Las Candelas, la celebración de la Purificación de la Virgen una vez transcurrido el periodo de cuarenta días posterior a haber dado a luz a Jesús el día del solsticio de invierno. Es también una fecha con un origen festivo muy antiguo, una de los hitos de un calendario solar de origen prehistórico que señala el comienzo del verano y el fin del invierno junto con otras fechas como primeros de mayo o el solsticio estival. Esta transición estacional está presente en multitud de mitos como el rescate de Perséfone del Hades por parte de Hermes, la muerte del Minotauro prisionero en el laberinto por parte de Teseo, el final del tributo de las 100 doncellas, la derrota de Balor por una pedrada de Lug, la muerte y resurrección de Cristo, el despertar de la Bella Durmiente con un beso del príncipe sumida en un centenario sueño después de pincharse el dedo con un huso...

Un año antes, el 3 de febrero de 2008, fiesta de San Blas, Juan Carlos Campos publicaba en su blog  el hallazgo de unos petroglifos en la pedanía de Filiel, ayuntamiento de Lucillo, León, muy cerca de Peñafaciel. Fue intensamente analizado y discutido en un conocido portal web dedicado a la Protohistoria hispana, Celtiberia.net, y objeto también de noticias en prensa e incluso de un artículo que ya intuía su papel como santuario prehistórico . El contrapunto de este gran interés popular por estos grabados rupestres, vestigios del pasado astur de los leoneses, ha sido la lentitud de las instituciones político-administrativas y académicas para su estudio, protección y puesta en valor. En los meses siguientes se produjeron nuevos hallazgos, debidos especialmente al empeño de Campos y al interés de los vecinos de los pueblos maragatos en dar a conocer aquellas piedras con marcas curiosas que formaban parte de sus recuerdos. El proceso de redescubrimiento sigue abierto.

Sin embargo, el significado y función de los petroglifos, aún más enigmáticos por la poderosa proximidad del Teleno, el monte sagrado de los astures, se antojan indescifrables. ¿Por qué y cuándo fueron grabadas estas piedras y no lo fueron otras? ¿Entretenimiento ancestral de pastores? ¿Lugares sagrados de antiguo y desconocido culto? 

Desde siempre para el hombre ha habido lugares con una especial consideración, lugares sagrados que permitían la comunicación con los dioses, es decir, con aquellos espíritus de la naturaleza que escapaban a su control y que decidían de forma caprichosa su supervivencia. Estos lugares, integrados en su sistema de creencias, les permitían predecir el comportamiento cíclico de la naturaleza e interactuar con ella, gobernándola con procedimientos mágicos. 

Hasta no hace mucho la vida en nuestros pueblos estaba marcada por el calendario que establecía cuándo debía realizarse tal o cual operación agrícola o ganadera. Es lógico pensar que esta necesidad también existía algunos miles de años antes. La producción agrícola y ganadera sigue unos ciclos que se relacionan con los de la Luna y el Sol, y el calendario es el medio del que se ha servido la Humanidad para medir el transcurso del tiempo y para señalar los momentos más significativos de su curso. Sin embargo, ¿cómo sabía el hombre antiguo en qué momento del ciclo anual solar se encontraba? El método más obvio y sencillo es determinar las posiciones de nacimiento y puesta de Sol en el horizonte y su desplazamiento a lo largo del año entre sus posiciones extremas en los solsticios. En esta tarea habrá puntos destacados en el horizonte tales como montañas o cerros que pueden utilizarse como referencias para este fin y habrá unos lugares más adecuados que otros para realizar las observaciones. No quedaría ahí limitada la función de estas áreas santas ya que serían además escenario de otras actividades de tipo político y social como asambleas o fiestas, que además contarían con algún tipo de significado religioso pues estamos en un estadio de la Humanidad en la que lo cotidiano está imbricado en lo divino. Son, en definitiva, lugares sagrados multifuncionales, y una de estas funciones sería constituir un calendario en el paisaje definido por los solsticios, equinoccios y fechas de media estación.

De eso trata este libro, de rescatar del tiempo, de desentrañar la razón de ser de aquellos lugares especiales señalados por restos de materiales arqueológicos de carácter cultual, escenarios actuales de costumbres religiosas o habitados por seres míticos de origen remoto, en el marco geográfico de los valles altos del Duerna y Turienzo, y a la luz de datos relativos a diversas disciplinas como la Historia de las Religiones, Arqueología, Etnografía y Astronomía. De paso, a partir de los restos materiales, mitológicos y tradicionales que han llegado a nuestros días, profundizaremos en la religiosidad y cosmovisión de sus antiguos habitantes que los romanos reconocerían siglos después como los astures y que constituyen el sustrato histórico y cultural de los actuales leoneses. 

Comenzaremos aplicando un modelo etnoarqueológico de identificación y localización de espacios sagrados antiguos, para a continuación rastrear los elementos mitológicos, festivos y rituales que componían el calendario antiguo a partir de las noticias de los autores clásicos y tradiciones contemporáneas. Finalmente, detallaremos los modelos matemáticos que vamos a utilizar para calcular la dirección de nacimiento y puesta del Sol u otros cuerpos celestes en distintas fechas como solsticios, equinoccios y fiestas de media estación; veremos el carácter sagrado del espacio y del tiempo para el hombre antiguo; estudiaremos algunos ejemplos de monumentos prehistóricos cuyo objeto era señalar determinadas fechas y buscaremos otros similares en nuestra zona de estudio. Finalmente plantearemos y validaremos un modelo de implantación y articulación de estos lugares en el territorio.

viernes, 5 de agosto de 2011

Los petroglifos, por la puerta grande

EMILIO GANCEDO, DIARIO DE LEÓN 05/08/2011

Los petroglifos leoneses fueron ‘presentados en sociedad’ la pasada semana en el Congreso Internacional de Arqueología de Villalba (Lugo), donde se puso de manifiesto su vinculación con los famosos conjuntos de petroglifos galaicos —aunque, a la vez, se hizo hincapié en que mantienen características específicas, propias—, y que en la confección de estas laberínticas representaciones debió de emplearse «algún tipo de instrumento rotatorio».

El avance del estudio fue dado a conocer por los profesores Ana Neira y Federico Bernaldo de Quirós, del Área de Prehistoria de la Universidad de León; junto a algunos de los mayores expertos en petroglifos de la vecina comunidad, como Fernando Carrera y Natalia Cortón, de la Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia, y Antonio de la Peña, del Museo de Pontevedra. El trabajo, tal y como se indica al comienzo del mismo, «presenta un conjunto de grabados prehistóricos descubiertos recientemente en la zona de Astorga. El mayor interés de los mismos es la exhaustiva representación de motivos laberintiformes en un contexto geográfico lejano al área atlántica».

El avance o resumen del trabajo completo, facilitado a este periódico por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, comienza recordando que estos dos conjuntos de grabados, ubicados en la localidad de Lucillo y cercanos al monte Teleno, fueron descubiertos por el aficionado astorgano a la arqueología —y gran conocedor de la comarca— Juan Carlos Campos el 20 de enero de 2008, quien hizo público éste y otros hallazgos. La Consejería financió un proyecto titulado , en el que se incluían, también, otros grabados rupestres.

En el estudio consta que se realizaron «estudios para conocer el estado de conservación de los conjuntos a través de la inspección visual, fotográfica y la toma de muestras», y que el primer acercamiento al estado de conservación de los afloramientos se realizó en junio del 2009. «En ese momento —reza el documento—, además de una inspección visual y fotográfica, se procedió a una toma de muestras con intención de hacer un análisis del tipo de piedra y su estado de conservación. Asimismo, para un mejor conocimiento de los procesos de alteración activos, se realizó un catálogo y toma de muestras de las especies liquénicas (líquenes y musgos) presentes. El análisis del estado de conservación pudo determinar la adecuada resistencia del soporte, suficiente como para poder aplicar los métodos de limpieza y documentación propuestos sin ocasionar daños de ningún tipo sobre la superficie. Con inmediata posterioridad se realizó una limpieza de la superficie grabada».

En cuanto al formato general de documentación, éste consistió en la realización de un amplio reportaje de fotografías digitales: «Parte de esa documentación fotográfica fue utilizada para la obtención de restituciones fotogramétricas de los grabados rupestres —continúan los autores—. Con intención de contrastar la precisión del sistema anterior, se realizó además un escaneado láser que permitió obtener una ortofotografía comparativa. Se pigmentó superficialmente la roca y se realizó un calco directo sobre la misma. Una vez eliminado lo anterior, se ejecutó este método, consistente en el frotado de un papel carbón sobre un papel blanco colocado sobre el grabado. Las técnicas de dibujo, tanto planimétricas como las convencionales de dibujo de materiales, también fueron utilizadas».

De esta manera, los trabajos de limpieza y documentación permitieron definir con mayor claridad las unidades gráficas representadas. «La lectura iconográfica identificó surcos, círculos, canalillos, cazoletas y laberintos», enumeran.

Sobre las técnicas de ejecución de los petroglifos, los autores constataron «el uso de la abrasión en la confección de las cazoletas (cavidades redondas)», abrasión que «debió de realizarse con algún tipo de instrumento rotatorio». También observaron la presencia de piqueteado, técnica utilizada para el resto de los motivos. Y concluyen: «Los diseños plasmados sobre las rocas de Peña Fadiel obligan a dirigir la mirada hacia el mundo iconográfico de los grabados rupestres galaicos».

Juan Carlos Campos, el descubridor de estos valiosos —e inéditos tan al Este peninsular, comparados con los gallegos— yacimientos rupestres, se ha congratulado al ver cómo los petroglifos han sido presentados «ante la flor y nata de la arqueología española» y «con el mejor padrino posible», en referencia al profesor Antonio de la Peña. «Aunque no es el estudio definitivo, es lo más parecido a lo que estamos esperando», dijo, en referencia a ese material definitivo «que debería ser puesto al alcance de todos los leoneses y del público en general», según solicitó.

martes, 2 de agosto de 2011

Anuncio en prensa de Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte

Desde hace algunos años he estado estudiando la razón de ser de los recientes hallazgos de arte rupestre próximos al Monte Teleno, para lo que recurrido a distintas disciplinas como la Astronomía, la Arqueología, la Historia de las Religiones y la Etnografía. Los resultados saldrán publicados en breve (espero) en un libro editado por Lobo Sapiens, con título TELENO, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia. En la actualidad estoy aplicando este enfoque a otros lugares como La Candamia, Campo Sagrado, Cacabelos, etc. que iré publicando. 

Hoy, 2 de agosto de 2011, ha salido en el Diario de León en portada una noticia que anuncia la publicación del libro a la que dedican toda una página con título: Las mil caras del dios de los astures, acompañado de algunos dibujos míos.
Os transcribo la noticia:

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