Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

jueves, 26 de enero de 2012

Quién es el dios Teleno. Conclusiones

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SOBRE TELENO Y LA EXPLICACIÓN DE SU NOMBRE

Hemos recorrido un largo camino siguiendo el rastro de Marte, interpretación romana del astur Teleno, y su asimilación con divinidades afines del los panteones védico, germánico, escandinavo y céltico, y lo hemos reconocido en el aspecto invernal, viejo, acuático, violento, lunar, brillante (como el relámpago o el fuego) del dios hermafrodita y supremo del cielo, cuyo destino es ser vencido y sustituido por su hijo y hermano en un relato consmogónico que es representado cada año en distintas fiestas del calendario. Lo hemos reconocido en Varuna, Vritra, Nuadu, Balor, Tuisco, Njord, Odín, Teutates o Beleno.

Encontramos otros topónimos similares a Teleno en El Teleno, un pueblo de Riosa, Asturias, localizado en la falda del Monsacro; Teleña, otro pueblo asturiano cercano a Covadonga; Telena, una aldea desaparecida de Badajoz; Til-Châtel, antiguamente Tilena o Filena, en Cote d'Or(1), Bourgogne, Francia, que en 1801 fue denominada Mont-sur-Tille. A estos datos toponímicos podemos añadir un ara hallada en al región de Lidia, Turquía, dedicada a Apolo Tileno (Apollon Tillenos) así como una inscripción funeraria en la que se constata el topónimo Tilo (Tillo)(2); En Italia, Tellena fue una ciudad del Lacio(3) y el río Imele, fue denominado antiguamente Tolenus, Telonus o Telonius y recordado por la celebración de la derrota del consul Rutilius en su orilla, en la Guerras Sociales o de los Aliados(4).

García Arias explica topónimo de El Teleno de Riosa así: «El Teleno (Ri), acaso porte el nombre céltico TELO ‘fuente’ (TLG) o sencillamente es un término originado en el indoeuropeo *STILO ‘punta’, de donde ‘lugar elevado’. Con todo no ha de olvidarse que en el monte Teleno, cerca de Astorga, entre los ástures augustanos, se veneró al Marti Tileno (261 p. 78) y que TELO es un dios conocido en la Galia (CIL XIII 948; TLG). Parece que con esto podría guardar alguna relación Teleña (Co)»(5).

Me parece más interesante la posible relación con el dios galo Telo que la etimología basada en *stilo, así que tiremos de este hilo. Conocemos a este dios a partir de dos inscripciones halladas en Périgueux, Dordogne, Francia en las que se hace referencia a un Deo Teloni asociado a una Deae Stannae(6). El nombre de Telo, Telonio o Telono(7), puede estar en el origen del pueblo de Le Toulon (Périgueux, Dordogne) que toma su nombre de "Fountaine de Toulon", así como de Toulon-sur-Mer, antiguamente, Telo Martius, y del lugar Telonnum, ciudad de los Aeduans, Toulon-sur-Arroux, cerca de Autun, Saône-et-Loire(8). Encontramos así una primera conexión de nuestro Marte Teleno con este Deo Teloni o Telonus asimilado con Marte. Además parece ser una divinidad que preside sobre el agua, y que da nombre a poblaciones, ríos y fuentes(9).

En la Península Ibérica encontramos un teónimo muy similar, Tullonius, procedente de una lápida votiva procedente de Alegría de Dulantzi, Álava, que estaría asociado con la antigua población de Tullonium y con el Monte Toloño, que se encuentra al SO del lugar del hallazgo(10).Tanto el Telonio galo, como el Tullonius várdulo, parecen equivalentes al dios romano Tellurus, Tellumo, o Telluno, el arcaico compañero masculino de la diosa Tellus, también identificada como Ceres-Demeter, Gaia o Terra Mater(11).

De esta asociación podemos sacar algunas conclusiones bien interesantes. La primera es que la raíz etimológica de nuestro dios es el indoeuropeo *tal-, *tel- “suelo, tierra” (lituano telinat “extenderse, plano”, sánscrito talam “plano, planta del pie”, antiguo eslavo eclesiástico tilo “suelo”, griego telia “tablero de dados”, antiguo irlandés talam “tierra”, antiguo nórdico þilja “tabla”)(12). Tellus, sería equivalente a la diosa irlandesa Tailtiu, la madre nodriza de Lug, teniendo su nombre tiene el mismo origen etimológico(13).

Pero esta vinculación de un dios masculino relacionado con las aguas con la Tierra ya la habíamos visto antes. Al seguir el rastro del Marte nórdico encontramos a Njord, cuyo nombre tiene la misma raíz que la diosa de la Tierra, Nerthus, circunstancia que nos remitía a un antiguo dios supremo del cielo, hermafrodita, idéntico al Tuisco o Tuisto mencionado por Tácito, cuyo carácter parece haber sido transferido a Odín, y que, como Varuna, ha adquirido características lunares e invernales, con dominio sobre el agua, lo cual explica su participación en la formación de hidrónimos europeos.

Esta asociación de dioses del cielo o de la montaña con corrientes de agua no es rara en Hispania, ya que Olivares Pedreño también lo constata con divinidades como Reue o Salamati, así como Taranis, Júpiter o Varuna(14).

Cuando tratamos sobre el Marte galo, quedó bien demostrado su carácter como dios del cielo, o mejor, como el aspecto invernal del dios del cielo. Sin embargo, Olivares Pedreño hace notar lo infrecuente de la vinculación de Marte con grandes montañas, asociación que le parece más adecuada para Júpiter: «Lo más destacable de estas menciones es que determinan la relación de este dios con el monte Teleno, el más elevado de la provincia de León (2.185 m), y con la sierra del mismo nombre, situados aproximadamente en el centro de los lugares donde aparecieron las inscripciones citadas. Es algo paradójico, ya que son los únicos datos de todo el occidente europeo que vinculan a Marte con grandes montañas»(15). Sin embargo, esto no es cierto. Ahí tenemos el Montmartre de París, así como otros Montes de Marte europeos que relaciona Jacob Grimm(16).

En definitiva, esta es mi interpretación de la identificación de Teleno con el dios romano Marte, es decir, como referencia al aspecto lunar, invernal y acuático del dios supremo. Se trata de un planteamiento que coincide con la estructura trifuncional de Dumezil sólo en la presencia de tres elementos en los panteones indoeuropeos, pero que, en lugar de basarse en tres funciones: rey, guerreros y productores, considera la articulación de los panteones divinos indoeuropeos así como de los relatos mitológicos en torno a la oposición de dos elementos opuestos, que en realidad, son los aspectos contrarios y complementarios de una única entidad. Algo muy parecido, a lo que planteaba Macrobio en su Saturnalia:

«En la representación de los ritos sagrados una misteriosa regla de la religión dice que el Sol debe ser llamado Apolo cuando está en el hemisferio superior, es decir, de día, o Dionisos, o Liber Pater, cuando está en el hemisferio inferior, es decir, de noche. De esta manera, las estatuas de Liber Pater lo representan a veces como un niño y a veces como un hombre joven; otras veces, como un hombre con barba y también como un hombre viejo... Estas diferencias en la edad hacen referencia al Sol, que para el solsticio de invierno sería visto como un niño pequeño, como el que los egipcios hicieron nacer desde un santuario en un día señalado, como el día más corto y el dios es consiguientemente mostrado como un niño pequeño. Después, sin embargo, a medida que los días continúan y aumentan, el Sol del equinoccio de primavera adquiere fuerza de modo comparable a un adolescente, y así el dios adquiere la apariencia de un hombre joven. Consiguientemente, es representado en su madurez, con barba, en el solsticio de verano, cuando el crecimiento del Sol se ha completado. Después, con los días más cortos, como si alcanzara la vejez –y por lo tanto la cuarta de las figuras con las que el dios es representado–»(17).

Y más adelante:

«En este punto intervino Avieno: "Sin duda, mucho he reflexionado con frecuencia sobre el siguiente asunto ¿por qué veneramos al Sol unas veces bajo la advocación de Apolo, otras de Líbero, otras bajo toda una variedad de apelaciones? Y, puesto que los asuntos divinos quisieron que tú, Vetio Pretextato, seas el presidente de todos los rituales, continúa, por favor, para mostrarme la razón de tan gran diversidad en los nombres de una sola deidad".
«Continuó Vetio: "Querido Avieno, no pienses que la grey de los poetas, cuando fabulan sobre los dioses, no toman casi siempre prestadas sus semillas de los santuarios de la filosofía. En efecto, que casi todos los dioses designan al Sol, al menos los que están bajo el cielo, no lo hacen valer una vana superstición, sino la razón divina. Pues, si el Sol, como pareció bien a los antiguos, es el guía y moderador de las restantes luces y gobierna en solitario las estrellas errantes, ciertamente los recorridos de las propias estrellas disponen el orden de las cosas humanas por medio de su fuerza, tal como les parece a algunos, o lo indican según consta que prefirió Plotino»(18).

También creo interesante estos párrafos, esta vez tratando a Marte:

«Otros piensan que Rómulo, ya por una más elevada prudencia, ya por inspiración de de alguna divinidad, había organizado los primeros meses de manera que, al haber dedicado el primero a Marte, el dios asesino de muchos seres humanos, como dice Homero consciente de su naturaleza: "Ares, Ares funesto a los mortales, asesino, asaltador de fortalezas", dedicó el segundo a Venus, para que benéfica suavizase su violencia."»(19)

y

«Debido a que sus acciones características derivan de tipos análogos de calor, los hombres sostienen que Marte y Liber son un mismo dios. Los romanos, ciertamente , los adoran a ambos con el título de "padre", llamando a uno "padre Liber”, al otro "Marspiter", es decir, "padre Marte". Padre Liber parece haber sido un dios de la guerra, ya que se dice que fue quien inició la procesión triunfal. Como el padre Liber es lo mismo que el Sol, y Marte es el mismo que el padre Liber, ¿quién puede dudar que Marte es el sol? Los Accitani, una gente de Hispania, tienen un culto importante en el que adoran a una estatua de Marte adornada con los rayos del sol, y al que llaman Neton»(20)

¿QUÉ FUE DEL DIOS DEL CIELO ASTUR?

La relación con el agua que constatábamos en el Telonus galo también se verifica con nuestro Teleno. Matias Díaz Alonso recoge una tradición relativa a una zona con aguas próxima al Teleno denominada Tolaniel y foco de enfermedad:

«Corporales debió tener su importancia en otras épocas, porque se dice que fue villa con escribano, y se conserva allí la leyenda de existir un lago subterráneo, hoy sepultado, donde el dios Marti-Tileno bajaba para apagar sus rayos de fuego al finalizar las tormentas.
«Y ese lago se halla, dice la tradición, bajo unos terrenos que denominan "Tolaniel", y la gente tiene cierto temor racional a Tolaniel, que dicen significar "paperas", y quizá sea por la infección de sus aguas que hayan producido a veces esta epidemia, pero que las consejas populares y la imaginación desbordada le echa la culpa a ese lago imaginario que debió existir *para el legendario dios, y que pesa sobre él cierto maleficio»(21).

Este dios del cielo y atmosférico parece haber pervivido en la tradición popular astur en la forma del reñuberu, ñuberu o nuberu que Alonso Garrote define para Maragatería como «unos brujos o personajes fantásticos que las gentes sencillas pretenden haber visto caer de las nubes, y tomar forma humana en tiempo de tormentas; su misión una vez tomada esta forma es hacer mal de ojo y llevar las calamidades a las personas y sembrados»(22).

Su descripción física se corresponde bien con la que ya conocemos de Varuna, Balor o Odín: viejo, feo y tuerto(23). Dejemos que Mario Roso de Luna nos diga algo más:

«El ñuberu para Jove, Uria y otro mitólogos, es el espíritu de la tempestad. Mora en las cumbres más elevadas de nuestras montañas, y en los más agudos picos se sientan a esperar el paso de las nubes, cuando no se pone él mismo a formarlas. Es un hombrecillo pequeño, anciano, de tez casi negra y surcada por profundas arrugas, con una rasgada boca que parece dividir en dos su cara, y con sus ojos como brasas rojas en el fondo de dos agujeros oscuros. Vísteses él con pieles de carnero y usa un zurrón como los que llevan los pastores. Cuando necesita trasladarse de un punto a otro, cabalga en una nube. Él las empuja a las nubes o las detiene, él las hace chocar unas contra otras para que estalle el trueno y las desgarre el rayo, él las precipita sobre el valle o las empuja por los flancos del monte, o las hace rodar sobre las olas. Alumbrado por la luz del relámpago, que convierte en lluvia de brillantes el espeso granizo, vese más de una vez al ñuberu durante la tormenta, sentado en el peñasco más eminente, con el ceño fruncido, sombrío y meditabundo como si creyera escuchar una melodía lúgubre en el fragor de los elementos. Llevando la lluvia a los áridos campos, colma al labrador de beneficios; peri si el campesino que le encuentra no le mira sino con desdén, o no le agradece la buena cosecha, ya puede contar la primera por perdida, se salvaran acaso del granizo las fincas de los demás, pero no las suyas. El ñuberu le vigilará, y cuando le vea lejos de todo albergue, le echará encima el primer chaparrón que encuentre a mano para calarle hasta los huesos; pero si por casualidad le hacéisun favor o tenéis con el una deferencia, él cuidará de vuestros campos y vuestros frutos y si el fuego los incendiase, lo apagará con el agua de las nubes o llamará a sus amigas las lavanderas para que lo apaguen»(24).

Un poco más al sur, hacia La Bañeza y Benavente, se ha recogido una tradición que reproduce fielmente el relato que ya conocemos del combate entre el dios del cielo inviernal y el dios joven del verano, con unas características que recuerdan especialmente al de Lug contra Balor:

«Según las supersticiones locales, en el citado monte [de Carpurias] vive un gigante de un solo ojo que guarda un tesoro [...] Este gigante, cuando está enfurecido, sopla el viento contra La Bañeza, en forma de tormentas rojas infernales, y ruge estrepitosamente, originando los truenos. Para librarse de tan horrible amenaza, un zagal debe clavarle una astilla hirviente en el ojo, produciéndole la muerte»(25).

TELENO: EL DIOS DEL INVIERNO

Si Teleno representa el aspecto lunar e invernal del dios del cielo, ¿hay alguna traza en la zona de su opuesto, rival, solar y sucesor, que responda al arquetipo de Quirino, Indra, Lug, Freyr o Esus? En mi opinión, queda algún resto de esta antigua oposición, del combate que representa la recreación del mito cosmogónico que se repite en cada transición de invierno a verano, en la noticia que da Madoz sobre la ermita de San Mamede al decir que «tributaban este culto para que los defendiese de las tronadas que procedentes del Teleno se hacían temibles en aquel punto llegando a veces a causar lamentables estrago(26). La conexión de este cerro y su culto con la explicación del topónimo de Lucilllo y Luyego, así como la interpretación etnoarqueastronómica de algunos lugares de la zona que se relacionan con los cerros de San Mamede de estas dos poblaciones en las fechas del solsticio de verano y de las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad, que traté en mi libro Teleno. Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte, abundan sobre ello.

Sin embargo, el protagonista de esta historia es ahora el dios Teleno y su papel como dios del invierno. En mi libro, se tratan algunos lugares de evidente, en algunos casos, y probable, en otros, culto prehistórico del valle alto de la cuenca del Duerna, en Maragatería, León, que manifiestan una estrecha relación astronómica con el Teleno al ser utilizado como referencia en el paisaje de alineamientos con la puesta del sol en fechas tales como el solsticio o las fiestas de media estación que dan comienzo y fin al invierno. Estos son los paneles con laberintos de Peñafaciel, entre Filiel y Lucillo, el Arca de la Pastora entre Lucillo, Quintanilla de Somoza y Villalibre de Somoza, el Arca del Obispo entre Chana de Somoza y Filiel o el Arca de la Escrita entre Molinaferrera, Filiel y Chana de Somoza. Además, el monte Teleno es blanco de lunasticios Sur, tanto mayores como menores, desde otros lugares tales como Peñafaciel, Valquimao, San Salvador de Quintanilla de Somoza, Arca de la Escrita, Peña Martín o Arca del Obispo. Para una explicación más detallada, te remito al libro.

Aquí nos vamos a quedar con las imágenes de los alineamientos solares invernales:

Puesta del sol en las fiestas de media estación de Imbolc y Samain desde los laberintos de Peñafaciel a Peña Cetrera del Teleno.


Puesta del sol en las fiestas de media estación de Imbolc y Samain desde el Arco de la Pastora al Nicho del Teleno.


Puesta del sol en el solsticio de invierno desde el Arca del Obispo al Nicho del Teleno

A estos alineamientos podríamos añadir el de la puesta del sol en las fiestas de media estación de Imbolc y Samain desde la ermita del Humilladero de la Virgen del Camino, o desde la iglesia rupestre de San Martín de La Candamia, al Nicho del Teleno.


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(1)TAVERDET, G., Un tabou étymologique: le [f] en Gaulois, Hieronymus I, 2007, p. 8, nota 9

(2) MANGAS, J., Cultos minorasiáticos en el noroeste de la Hispania romana, Complutum Extra 6 (I), 1996, p. 487

(3) PLINIO, Historia Natural, III, 5, 68

(4) OVIDIO, Fasti, VI. 565; CRAVEN, K., Excursions in the Abruzzi and Northern provinces of Naples, 1838, V. I, pp. 175-176

(5) GARCÍA ARIAS, X.LL., Toponimia asturiana, en http://mas.lne.es/toponimia

(6) CIL XIII 948, CIL XIII 952; BECK, N, Goddesses in Celtic Religion. Cult and Mythology: A Comparative Study of Ancient Ireland, Britain and Gaul, Thèse de doctorat d’Études Anglophones, Sous la direction de Neil DAVIE et Daithi O HOGAIN, Université Lumière Lyon 2, 2009, Cap. 4, III, B, 3,

(7) TAILLEFER, H.F.A.A., Antiquités de Vésone, cité gauloise, remplacée par la ville actuelle de Périgueux, ou description des monumens religieux, civils et militaires de cette antique cité et de son territoire..., I, 1821, pp. 302-305

(8) MacKINNON, D., CARMICHAEL WATSON, E.C., The Celtic review, Kraus reprint, 1975, p. 43

(9) AEBISCHER, P., La divinité aquatique Telo et l’Hydronomie de la Gaule, Revue Celtique, 47, 1930, p. 253, citado en BECK, N, Goddesses in Celtic Religion. Cult and Mythology: A Comparative Study of Ancient Ireland, Britain and Gaul, Thèse de doctorat d’Études Anglophones, Sous la direction de Neil DAVIE et Daithi O HOGAIN, Université Lumière Lyon 2, 2009, Cap. 4, III, B, 3, 

(10) «El 12 de Septiembre de 1799 el erudito alavés, Prestamero reconoció en las inmediaciones de Henayo (Dulantzi, Alegría de Álava), aproximadamente a unos 33 km. en línea recta al N, NE. de la referida peña de Toloño, un fragmento de lápida votiva, perdida actualmente, ofrecida al dios Tullonio (dat.) (CIL II, 2939). A pesar de haberse encontrado en un sitio de la Llanada Alavesa, al que se ha venido identificando tradicionalmente con una de las mansiones -la de Tullonio- citadas a lo largo del iter Asturica Burdigalam en el Itinerario de Antonino y que según las noticias de Ptolomeo habría que hacer corresponder con la ciudad várdula de Tullonium, Albertos (ALBERTOS, M.L., El culto a los montes entre galaicos, Astures y Berones y algunas deidades más significativas, Estudios de Arqueología Alavesa, 6., pp. 147-157) vincula a la divinidad con el Monte Toloño». SAENZ DE BURUAGA, A., Referencias al culto precristiano del monte Bilibio (La Rioja), Brocar, 18, 1994, p. 100-101

(11) AGUSTÍN DE HIPPO, De civitate dei, 7, 23; «Un emparejamiento mujer-hombre similar parece ser proporcionado por Tellus, diosa de la tierra, asociada estrechamente con Ceres, y Tellurus, mencionado por Martianus Capella (1.49). Debe compararse con Tellurus el dios Tellumo, a quien San Agustín, citando a Varrón, identifica como el compañero masculino de Tellus(De Civ. D. 7.23)», WOODARD, R.D., Indo-European sacred space: Vedic and Roman cult, University of Illinois, 2006, p. 115; «Tellus. La personificación del poder productivo de la tierra en Roma. A veces se le rinden honores con el nombre de Terra Mater, la Tierra Madre, e identificada con la diosa griega Gaia. En un tiempo antiguo estaba asociada con un numen masculino, Tellumo. Tellus no posee ningún mito. En leyendas, a veces toma el lugar de Gaia y, más frecuentemente, el de Ceres-Demeter». GRIMAL, P., The dictionary of classical mythology, Blackwell Publishing, 1996, (1ª ed. 1951), p. 438; «Tellus Mater. En los tiempos más remotos Tellus Mater era la diosa de la fecundidad en compañía de una divinidad masculina, Telluno. Después ella fue asociada con Júpiter». The Larousse Encyclopedia of Mythology, Barnes & Noble, Incorporated, 1994, p. 210

(12) HARPER, D., Online etymology dictionary, Search=tellus; STAROSTIN, S., BRONNIKOV, G., KRYLOV, P., The Tower of Babel, Proto-IE: *tal- (/-e-)

(13) «Tailltiu, Tailtiu, sin duda deriva de IE *tel- "plano, suelo plano" (IEW:1061), dando el latín tellus "tierra"». OLMSTEAD, G.S., The gods of the Celts and the Indo-Europeans, Verlag des Instituts für Sprachwissenschaft der Universität Innsbruck, 1994, pp. 293-379

(14) OLIVARES PEDREÑO, J.C., Los dioses soberanos y los ríos en la religión indígena de la Hispania indouropea, Gerión, nº 18, 2000, pp.196-212

(15) OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, p. 154

(16) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 189-199

(17) MACROBIO, Saturnalia, 1,18,7-10

(18) MACROBIO, Saturnalia, 1, 17, 1-3

(19) MACROBIO, Saturnalia, 1, 12, 9

(20) MACROBIO, Saturnalia, 1, 19, 3-4

(21) DÍAZ ALONSO, M., Mitos y leyendas de la tierra leonesa, Edición digital: Fundación Saber.es, LEYENDAS EN LA CABRERA, El Corporales de las canales auríferos, 

(22) ALONSO GARROTE, S. El dialecto vulgar leonés hablado en Maragatería y tierra de Astorga. Notas gramaticasles y vocabulario, 2º ed., CSIC, Instituto Antonio Nebrija, Biblioteca de Dialectología y Tradiciones Populares, Madrid, 1947 (1ª ed. Astorga 1909), p. 235

(23) RUA ALLER, F.J., RUBIO GAGO, M.E., La piedra celeste. Creencias populares leonesas, Breviarios de la Calle del Pez, 1986, pp. 79-81; ÁLVAREZ PEÑA, A., Mitología asturiana, Urriella, 2001, pp. 45-60

(24) ROSO DE LUNA, M., El tesoro de los lagos de Somiedo, Biblioteca de Rescate, 2006 (1ª ed. 2005), pp. 271-272

(25) RUA ALLER, F.J., RUBIO GAGO, M.E., La piedra celeste. Creencias populares leonesas, Breviarios de la Calle del Pez, 1986, p. 76

(26) MADOZ, P. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, 1856-1850, Volumen 16, p. 420
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(1) Teleno. Autor: Miguel Ángel González, 2011

(2) Dios Teleno. Autor: Miguel Ángel González, 2011

(3) Briñas y al fondo la Sierra de Toloño. Dominio público

(4) Cíclope bañezano, CALLEJO, J., Gnomos. Guía de los seres mágicos de España, Edaf, 1996, p. 227

(5) Puesta del sol en las fiestas de media estación de Imbolc y Samain desde los laberintos de Peñafaciel a Peña Cetrera del Teleno. Autor: Miguel Ángel González, 2011

(6) Puesta del sol en las fiestas de media estación de Imbolc y Samain desde el Arco de la Pastora al Nicho del Teleno. Autor: Miguel Ángel González, 2011

(7) Puesta del sol en el solsticio de invierno desde el Arca del Obispo al Nicho del Teleno. Autor: Miguel Ángel González, 2011

lunes, 23 de enero de 2012

Quién es el dios Teleno. Taranis, Teutates y Esus

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TARANIS, TEUTATES Y ESUS

Nuevamente es Julio César quien nos da la noticia más antigua sobre la religiosidad de los galos: «El dios de más culto es Mercurio; de este dios son las imágenes que abundan más; lo consideran como inventor de todas las artes; este es para ellos el guía de rutas y caminos, al que consideran que tiene el máximo poder para ganar dinero y proteger el comercio. Después de él adoran a Apolo, Marte, Júpiter y Minerva. Sobre estos dioses tienen casi la misma opinión que los demás pueblos: que Apolo cura las enfermedades; que Minerva inicia en los trabajos manuales; que Júpiter es el soberano de los dioses y que Marte preside las guerras. La mayoría de las veces, cuando han decidido librar una batalla, le ofrecen el botín que capturen; cuando han vencido, le sacrifican los animales capturados y lo demas lo depositan en un solo lugar [...] Todos los galos dicen ser descendientes de Dispater y afirman que esto se les ha ido transmitiendo por los druidas»(1)

Un siglo más tarde, Lucano menciona una triada de divinidades galas: «Teutates, al que sin misericordia es preciso aplacar con sangre cruel; Esus, cuyos altares fieros producen horror, y Taranis, cuya ara no cede en espanto a la de la Diana escita»(2)

Su interpretación romana procede de unos comentarios realizados al texto de Lucano en el siglo X conocidos como glosas de Berna: «Mercurio en lengua gala se denomina Teutates, y es honrado por ellos con sangre humana. Los galos aplacan así a Teutates Mercurio: colocan a un hombre boca abajo e introducen su cabeza en un recipiente para ahogarlo. Esus Marte es aplacado de este modo: cuelgan a un hombre de un árbol hasta que se desangra. A Taranis Dís Pater le sacrifican quemando hombres en una hoguera [...] Teutates Marte es aplacado con sangre horrible, bien porque los combates se hacen bajo la protección de este dios, o bien porque los Galos acostumbran a sacrificar hombres tanto a él como a otros dioses. Creen que Esus es Mercurio, en tanto que es adorado por los comerciantes. Creen que Taranis Jupiter es a la vez el más grande de los dioses celestes y que preside las guerras. Antes era habitualmente aplacado con cabezas humanas, pero actualmente se contenta con ganado»(3)

Como podemos ver, la interpretación con dioses romanos es contradictoria aunque se pueden extraer varios datos de interés: 

.- La divinidad suprema es Taranis, interpretada como Júpiter o Dis Pater, ambos con la misma base etimológica. Se relaciona con el fuego. 

.- Las otras dos divinidades y presumiblemente opuestas se corresponden respectivamente a Mercurio y Marte, si bien, también se confunden. En este sentido, Jacob Grimm se refiere a la yuxtaposición de estatuas de Marte y Mercurio en templos galos(4)

.- Una de estas divinidades, Esus, se relaciona con el árbol, lo cual es confirmado por la única representación que conocemos de este dios en el Pilar de los Nautas de París en la que es mostrado cortando un árbol. La otra, Teutates, que aparece varias veces en la epigrafía europea como epíteto de Marte(5), en las Glosas de Berna aparece ligado al agua. 

Mircea Eliade se refiere a la coexistencia de elementos vegetales y solares en el proceso de solarización de las divinidades celestes por el cual el hijo del dios fecundador es considerado como un héroe solar que salva el mundo, lo renueva dando muerte a un monstruo de cuyo cuerpo nace el mundo o asume el destino de la Humanidad de modo que su muerte supone la salvación de los hombres(6). El árbol representa la vida: crece, pierde las hojas y las recobra, se regenera a través de las estaciones como evoluciona y cambia también el Sol en su ciclo anual(7). También la divinidad vegetal nace, muere y renace, identificándose así con el árbol: Atis como abeto, Osiris como cedro, Cristo en la cruz –que es un árbol–, Dionisos, etc.(8):

«Tanto las grandes corrientes de religiosidad popular como las sociedades secretas de misterios en el Egeo y en el Oriente han cristalizado en torno a estas divinidades que suelen llamarse de la vegetación, pero que son ante todo divinidades dramáticas: asumen el destino entero del hombre, y como él, conocen las pasiones, el sufrimiento y la muerte [...] Esa “sed de lo concreto” que no cesó de empujar a segunda fila a las divinidades celestes ‒distantes, impasibles, indiferentes al drama cotidiano‒ se manifiesta en la importancia concedida al “hijo” del dios del cielo (Dionisos, Osiris, Alein, etc.). El “hijo” se declara con frecuencia descendiente de su padre celeste y, sin embargo, no es esa ascendencia la que justifica el papel capital que desempeña en la historia de las religiones, sino su “humanidad”, es decir, el hecho de que esté definitivamente integrado en la condición humana, aunque logre excederla por su resurrección periódica»(9).  

Sin embargo, la continuidad del ciclo vegetativo no depende únicamente del Sol, sino también de la Tierra y la Luna, siendo esta última asociada a la fertilidad y al agua(10), la cual es el fundamento esencial de la vida, el sustento de la vegetación, fecundiza la tierra y es el medio para la curación y regeneración(11). Por eso el dios vegetal se polariza en luz-oscuridad, cielo-tierra, solar-lunar, como dos formas alternantes de una misma realidad que deriva en un enfrentamiento entre dos hermanos divinos, el día y la noche, o en el matrimonio sagrado Sol-Luna que sucede a la hierogamia dios atmosférico-diosa tierra:

«Desde los tiempos más remotos, desde el neolítico por lo menos, aparece, en el momento en que se descubre la agricultura, un simbolismo que vincula entre sí a la Luna, las aguas, la lluvia, la fecundidad de la mujer y la de los animales, la vegetación, el destino del hombre después de la muerte y las ceremonias de iniciación»(12). «Todas las divinidades lunares conservan de manera más o menos clara atributos o funciones acuáticas»(13).

El opuesto de esta divinidad solar y vegetal es oscuro, lunar y acuático(14). Como vimos en nuestra búsqueda de Marte en un contexto védico, Varuna y Vritra, contrario de Mitra y enemigo de Indra, respectivamente, ha pasado de ser un dios supremo celeste a reducir su dominio al océano; uno de los tres nacimientos de Agni es en al agua; en Irlanda y Gales, vimos que los dos hermanos gemelos de Lug mueren en el mar, y el hermano gemelo de Lleu, Dylan, se lanzó al mar después de nacer y que después fue matado accidentalmente por su tío; en los paises nórdicos, Njord, el padre y contrario de Freyr, se identifica con el mar, y Odín, que se ha varunizado progresivamente, también se asocia al mar de modo que Jacob Grimm veía en él al dios Neptuno mencionado por Ermoldo Nigelo como el padre de los dioses germanos. 

Consiguientemente, esta triada gala mencionada por Lucano, Taranis-Teutates-Esus, y a pesar de la confusión introducida por sus comentaristas en cuanto a la identificación de los últimos con Mercurio y Marte, parece claramente análoga a la latina Júpiter-Marte-Quirino


TARANIS, BELENUS Y ESUS

 Encontramos un paralelo muy interesante en una descripción de William Borlase en su The Natural History and Antiquities of Cornwall, and Observations of the Scilly Islands, y que, francamente, ignoro de donde obtuvo este conocimiento: 

«La manera en la que el árbol principal en el bosque era consagrado, y ordenado como símbolo de Júpiter era como sigue. Los druidas con el consentimiento general de toda la orden, y todos los de su vecindad, seleccionaban el más hermoso de los árboles, cortaban sus ramas laterales, y unían dos de ellas en la parte más alta del tronco, de manera que aquellas ramas se extendían a cada lado como los brazos de un hombre, haciendo que el conjunto se asemejase a una cruz; "Simulachraque "maesta Deorum --- Arte carent, caesisque extant immania Truncis". Sobre las partes en las que se insertaban estas ramas, y debajo, inscribían en la corteza la palabra Thau, que significa Dios. En el brazo derecho estaba escrito Hesus, en la derecha Belenus, y en la mitad del tronco Tharanis»(15)

REPRESENTACIONES GALAS DE TRIADAS

La epigrafía y las representaciones de los dioses galos son las otras fuentes para el estudio de sus características. Sin embargo, no siempre es posible relacionar los nombres que aparecen en las inscripciones, unas veces dioses romanos y otras indígenas, con las distintas estatuas, figuras o pinturas de divinidades: «Los altares de piedras votivas del segundo y tercer siglo repiten los nombres Mercurio, Marte e incluso Hercules asociados a epítetos germánicos, dando así a la interpretación romana algún fundamento, pero en las provincias romanas de Germania y Galia existen además alrededor de 800 columnas de Júpiter. Estos monumentos de culto, muestran a una figura de Jupiter cabalgando en relación con una figura de gigante con forma de serpiente»(16)

Sin embargo, las que nos interesan a nosotros son aquellas en las que aparece una triada. Además de las relativas a las Matres, divinidades femeninas que generalmente se representan en grupos de tres, y muy frecuente como una joven, una madre y una anciana(17), tenemos otras dos muy interesentes que vamos a discutir a continuación. La primera es la triada de Mercurio, Apolo y un dios con cuernos de Reims, y la otra, la triada de Les Bolards at Nuits-Saint-George (Côte d’Or). 

En la primera un poderoso dios barbado, con un torques en su cuello y con cuernos ocupa la posición central, sentado con las piernas cruzadas. De sus manos surge una corriente de agua de la que bebe un toro, a su derecha, y un ciervo, a su izquierda. También se encuentra flanqueado por sendas imágenes de Apolo y Mercurio, a su derecha e izquierda, respectivamente(18)

En un principio, parece extraño encontrar a Apolo y Mercurio como opuestos, sin embargo según el relato mitológico griego del nacimiento de Hermes, este, como niño pequeño, robó el rebaño de su hermano mayor Apolo. A cambio de la lira que había inventado el niño Hermes, Apolo le cedió el resto del rebaño, y a cambio de la flauta, el bastón de pastor e incluso le proporcionó la clave para aprender el arte de la profecía. Es decir, lo sustituyó en sus funciones(19). Encontramos también una importante analogía entre esta representación y la descrita por Borlase pues Belenus es un epíteto frecuente de Apolo(20). Además, también podemos paralelizarlo con la oposición Lug-Balor de la mitología irlandesa: Mercurio o Hermes, campeón contra el mal(21), es equiparado frecuentemente con Lug(22) mientras que Balor y Belenos comparten una misma raíz etimológica como vimos en un capítulo anterior. También el Mercurio celta es equiparado con Ogmios y con Hércules, a partir del ensayo de Luciano de Samosata(23)

Algunos autores identifican Apolo y Marte(24), siendo ambos padres divinos de un hombre deificado: «Los romanos también insistían en que Apolo engendró a Jano con una mujer mortal desconocida. Jano gobernó el reino de Latium en Italia. Cuando murió, fue deificado como el dios de dos caras de los comienzos y los finales»(25)

El toro aparece del lado de Apolo, y el ciervo del de Mercurio: «Las cornamentas y los cuernos parecen haber tenido un simbolismo diferente dependiendo del animal al que corresponden: las cornamentas pertenecen a bestias que, aunque son agresivas entre ellos durante la época de celo, en el resto son benéficos, tímidos y no agresivos generalmente hacia los hombres. Los toros, sin embargo, son beligerantes y pueden ser peligrosos para la gente. Estas características diferentes se reflejan en los dioses que simbolizan: el dios con cornamenta de ciervo es un dios beneficioso de prosperidad y bienestar, mientras que los otros dioses cornudos [toros], especialmentente en el norte británico, frecuentemente un simbolismo agresivo, marcial y relativo a la fertilidad»(26)

El toro es belicoso, agresivo y símbolo de fertilidad, muy adecuado como representación del dios viejo y lunar. Sus cuernos recuerdan el creciente lunar(27)

En mi opinión, la posición que ocupan estos dos opuestos también se relaciona con el curso solar diario. Es lógico pensar que, en relación con éste, las imágenes miren hacia el Sur, por donde transcurre la trayectoria de nuestro astro rey. Mercurio y el ciervo se encuentran en el Este, donde nace el Sol, mientras que Apolo y el toro están en el Oeste, donde el sol se pone. El símbolo del toro con el que la divinidad suprema se identifica es muy antiguo, remonta al Neolítico, y se relaciona con el culto a la gran madre, que equivale a la Luna, pero también con la noche y la muerte. Los cuernos del ciervo, por el contrario, recuerdan las ramas del árbol, símbolo, como ya hemos visto, de la divinidad solar, hija o hijo del dios del cielo. 


La otra triada, que vamos a analizar ahora, es la de Les Bolards at Nuits-Saint-George. La posición central es ocupada por un ser hermafrodita, semidesnudo y con el pelo largo, con pechos desarrollados y genitales masculinos, adornado con una corona. A su derecha hay una figura femenina, con una túnica larga acompañada con símbolos de la prosperidad como una cornucopia y un cesto con frutas. A su izquierda, un ser masculino, con tres cabezas, cornuscopia, y asociado a una bolsa, en la que podemos reconocer sin problemas a la divinidad gala interpretada como Mercurio, cuya representación como un ser de tres cabezas es una de sus características, como Lugus(28)

En la parte inferior, un árbol ocupa la posición central mientras que un toro, un perro o lobo, y una liebre ocupan la parte izquierda de la escena, mientras que un ciervo y un jabalí ocupan la derecha. Del símbolo del toro y el ciervo ya hemos hablado. En cuanto al lobo o perro, es emblema, junto con el toro, del Marte latino como vimos en el estudio que le dedicamos. También dos lobos son los fieles acompañantes del siniestro Odín. El jabalí es símbolo de Freyr, contrario de Odín según la descripción de Adán de Bremen que vimos en el estudio del Marte nórdico, así como del Indra iranio: Verethragna(29)

EL MARTE CÉLTICO Y EL TORO 

En las menciones a Marte aparece acompañado por algunos epítetos que nos aportan más información sobre su significado en el panteón galo. Uno de los más frecuentes es el de Camulos, que de acuerdo a Sandford Arthur Strong, tiene la misma raíz que el antiguo sajón himil, y el alemás himmen, que significa “cielo”. Strong contrasta el papel de este dios del cielo con caracteres guerreros de los panteones galo-germánico, Camulos y Tyr, del homólogo greco-romano con la misma raíz etimológica, Zeus o Júpiter, donde las funciones guerreras han sido transferidas a Marte(30). En la interpretación de Tyr que dimos en un capítulo anterior, el antiguo dios del cielo se identifica como Marte pues ha pasado a representar el aspecto decadente y viejo del dios supremo, lo cual está asociado con un carácter guerrero, acuático y lunar. Otro de los epítetos del Marte céltico es Rigisamus, que significa “rey de reyes”, Loucetius, que significa “luz” y Belatucadrus, “el brillante”, con la misma raíz etimológica que Balar y Belenus, epíteto de Apolo. Miranda Green añade que Marte fue adorado en lugares elevados, que denota un carácter sanador ‒que también tienen Mercurio y Apolo‒ y asociado a la fertilidad y la regeneración(31). Otros epítetos son Segomo “Victorioso”, Smertrios, Alator "el que cría y alimenta a su pueblo", Albiorix "rey del mundo", Braciaca, Caturix "rey de la batalla", Lenus, Mediocius, Mogetius, Mullo, Nabelcus o Vesontius(32). Miranda Green hace referencia a “dos curiosas figuras de Marte” en Dobunniat Custom Scrubs (Gloucestershire). Una está dedicada a Rómulo con túnica, capa, casco con tres crestas, escudo, lanza y espada, mientras que la segunda está dedicada a Marte Ollodius, sin atributos militares, y llevando una patera y una cornucopia doble(33)

Olivares Pedreño defiende la relación del “Marte indígena” con el toro a partir, principalmente, de una pequeña estatua procedente de la región pirenaica que representa a Marte con un toro sobre la coraza y un casco con tres cuernos de toro, así como un epígrafe de Montariol (S. Vitor, Braga), relativo a este dios, en el que se le aplica el epíteto Tarbucelis que podría relacionarse con el nombre celta del toro, “Tarvos”. También se refiere a bajorrelieves en la zona británica de Maryport (Cumbria), que representan guerreros con cuernos que parecen representar a Belatucadrus, o el busto francés de Lezoux (Allier, Francia) que representa a una divinidad con cuernos de toro, siendo las referencias epigráficas a Marte las más frecuentes de la región. En Risingham (Northumberland), se halló una inscripción dedicada a Marte Victor en la que se representan a Marte, con una lanza con su mano derecha y Victoria, con una palma en su mano izquierda y un objeto esférico en la derecha, con una cabeza de bóvido en bajorrelieve en la parte inferior de la inscripción. De entre Schweighouse y Marienthal (Alsacia), procede un epígrafe dedicado al dios Medu en la que aparece la imagen del dios con casco y una lanza en la mano izquierda, mientras que con la mano derecha sujeta un toro. Su vínculo con Marte se confirma por una inscripción procedente de Roma en la que se lee Petiganus Placidus Toutati Medurini uotum soluet anniuersarium que vincula, por tanto, a Toutates con el dios Medu, así como otro epígrafe procedente de Colchester (Essex) dedicado a Marte Medocius(34). También el toro es un símbolo frecuente de los dioses del cielo mediterráneos como Zeus o Júpiter, o las divinidades célticas con él interpretadas(35)

 LAS COLUMNAS DE JÚPITER Y EL SÍMBOLO DE LA RUEDA 

En partes de Galia y Germania hay una gran presencia de columnas que representan al dios del cielo, Júpiter, venciendo aun gigante con forma de serpiente. La apariencia más frecuente de este dios del cielo céltico es como un guerrero a caballo sobre la criatura híbrida, mitad hombre, mitad serpiente, un ser que podríamos identificar con Marte Smertris, figurado como un hombre, con barba y cola de serpiente(36). El monumento consiste en una base de 4 u ocho caras adornadas con imágenes romanas relativas a los dioses de los días de la semana o de las cuatro estaciones, sugiriendo una conexión estrecha con el calendario y sobre ella un pilar, generalmente imitando a un árbol que es coronada con la representación del dios del cielo, portando un rayo metálico o una lanza, dominando a la serpiente. Frecuentemente aparece asociado al símbolo de la rueda(37)

Ya vimos en el capítulo dedicado al Marte nórdico la antigua costumbre relacionada con el Carnaval consistente en lanzar una rueda ardiente por una ladera hacia un río, la rueda de Thor. George Frazer, describe numerosos ejemplos de esta costumbre en diferentes lugares de Europa en tiempos de Cuaresma y del solsticio de verano(38). Según Miranda Green, la rueda con radios, junto con el rayo, el águila y el roble, es uno de los atributos del Júpiter céltico, a veces a modo de escudo. En ocasiones el dios del cielo portador de la rueda aparece como un dios guerrero con túnica, casco, escudo y porra. También a veces es atributo del dios del martillo(39)

Generalmente se considera a este símbolo como solar, lo cual es extraño como atributo de una divinidda atmosférica como Taranis o Thor. Sin embargo, un artículo de Kevin Jones sostiene que: «Se acepta generalmente que el simbolismo celta del caballo es, por varios motivos, solar. Las imágenes de las columnas de Júpiter-Gigante de deidades en parejas pueden, por lo tanto, ser interpretadas como el control del dios-rueda sobre el sol de la misma manera que el jinete controla al caballo. Esto es consistente con la identificación con Júpiter, y sugiere de nuevo que el atributo del dios, la rueda, representa que el control se consigue mediante la representación de la trayectoria solar, que define los límites del sol»(40)

Es decir, esta rueda no es el sol, sino el camino que recorre el sol alrededor del la Tierra. Así, realiza un estudio estádisco del número de radios que aparecen en estas representaciones de ruedas, concluyendo un número mayoritario de 4 radios, seguido por seis y ocho(41) que interpreta como una representación del calendario y sus fiestas: «El símbolo completo de la rueda de cuatro radios sería, por tanto, el símbolo de la ley que, al establecer la vuelta de los cielos y los límites del sol, que establecen el año agrícola. Los ejemplos de seis radios podrían obtenerse si se considera una línea norte-sur, la línea del polo, aunque el simbolismo es el mismo. La intención de representar tanto las fiestas [de media estación] como los solsticios, producirían una rueda de ocho radios. De manera muy interesante, la mitad de rueda que muestra ocho radios del caldero de Gundestrup podría sugerir la división del cielo en día y noche»(42).
Tratamos este calendario en un artículo previo: La génesis del calendario: el calendario prehistórico.


CONCLUSIÓN 

En nuestra búsqueda del Marte galo, lo hemos reconocido en Teutates, uno de los miembros de la triada divina mencionada por Lucano, junto con Taranis y Esus. Su papel es la faceta oscura, invernal y lunar de la divinidad suprema, opuesta al benévolo y solar hijo del dios del cielo. Nuestro Marte Teutates parece también corresponder a Beleno, nombre de dios galo grabado en uno de los extremos de un árbol con forma de Tau, siendo el otro extremo Esus y el central, Taranis, de acuerdo a una descripción de William Borlase en su obra con título The Natural History and Antiquities of Cornwall, and Observations of the Scilly Islands. 

Hemos estudiado representaciones de otras triadas, como la de Reims o la de Les Bolards at Nuits-Saint-George y hemos observado la relación de la figura equivalente a Marte -Apolo o una figura femenina, con una túnica larga acompañada con símbolos de la prosperidad como una cornucopia y un cesto con frutas- con el toro, y hemos seguido las trazas de esta identificación por otras partes de Europa, de la mano de Olivares Pedreño. También, hemos querido profundizar en el significado del Marte céltico mediante sus epítetos indígenas que lo señalan como un dios del cielo supremo, un rey de reyes. Sin embargo, sabemos que ese es el puesto efectivamente ocupado por Taranis, por lo que deducimos que Marte es el aspecto del dios del cielo en decadencia, como habíamos concluído en otros casos análogos como Nuadu y Tyr, también identificados con Marte. Otros epítetos lo identifican con la luz, aunque, probablemente, con el aspecto de la luz nocturna del rayo. Finalmente, otros epítetos lo señalan como el señor de la batalla. 

Finalmente, hemos tratado sobre las frecuentes columnas de Júpiter diseminadas por Galia y germania en la que se figura a un dios del cielo con atributos del rayo y la rueda que, a veces sobre un caballo, domina una figura mitado hombre, mitad serpiente, que aqí hemos relacionado con Marte Smertris. El conjunto, el motivo del enfrentamiento y la rueda, evocan el tema de la transición entre un año ya acabado con el nuevo año, entre el invierno y el verano, subrayando una circunstancia que ya habíamos observado previamente en los enfrentamientos entre Marte y Quirino, entre Vritra/Varuna e Indra, entre Balor y Lug o entre Odín/Njord y Freyr. Sin embargo, en esta ocasión nos encontramos con un elemento simbólico que parece representar al calendario como un ciclo anual con cuatro, seis u ocho fiestas. 

Estamos llegando al final de nuestro viaje. Regresamos a casa. Veremos qué relación guarda todo lo que hemos averiguado sobre Marte con nuestro Marte Teleno. 
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(1) JULIO CÉSAR, De bello gallico, 6, 17 

 (2) LUCANO, Pharsalia, I, 445-446 

 (3) Commenta Bernensia, 445, citado en OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, p. 210; http://www.chronarchy.com/esus/lucan-commentaries.html 

(4) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 111, 120 

(5) «En cuanto a Toutatis, se conoce por varias inscripciones europeas: la primera de ellas se dedicó a Mars Latobius Harmogius Toutatis, hallada en Seckau (CIL III 5320; CIL III 11721; ILS 4566): la segunda a Mars Toutatis procedente de Barkway. Hertfordshire, en Gran Bretaña (CIL VII 84; ILS 4540: Collingwood y Wright, 1965, nº 219); la tercera se halló en Roma, dedicada a Toutatis Meduris (CIL VI 31182)», OLIVARES PEDREÑO, J.C., Los dioses de la Hispania céltica, Universidad de Alicante, 2002, p. 94, nota 737 

(6) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 183-186, 232-236, 425-426 

(7) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 397-400 

(8) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 412 

(9) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 185-186 

(10) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 256-331 

(11) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 296-297 

(12) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 257 

(13) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 262 

(14) PARPOLA, A., The Nasatyas, the Chariot and Proto–Aryan Religion, Journal of Indological Studies 16-17, 2004-2005, pp. 20-24 


(16) MURDOCH, B., READ, M., Early germanic literatura and culture, History of German literatura, Volume 1, Camden House, 2004, p. 82 

(17) LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 192 

(18) ALDHOUSE-GREEN, M. J., An Archaeology of Images : Iconology and Cosmology in Iron Age and Roman Europe, Taylor & Francis Routledge, 2004, pp. 236-237 

(19) GRAVES, R., Los mitos griegos, Ariel, 2007 (1ª ed. 1984), pp. 24-27 

(20) LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 48 

(21) PAUSANIAS, Descripción de Grecia, IX, 22, 2 

(22) «D'Arbois de Jubainville formuló una teoría según la cual el dios Lug que aparece en los textos mitológicos irlandeses se corresponde con la deidad gala que fue interpretada por César como Mercurio, de la que el dictador afirmaba que era el inventor de todas las artes. La tesis de D'Arbois ha sido aceptada por numerosos investigadores durante todo el siglo XX y en la actualidad mantiene una considerable solidez». D'ARBOIS DE JUBAINVILLE, H., El ciclo mítológico irlandés y la mitología céltica. Barcelona, 1996 ( 1ª edición, 1884), p. 117 Y 199-200, LOTH, J.; Le dieu Lug, la terre mére et les Lugoves, RA (4ª ser.) 24, 1914, p.226, DE VRIES, J.; La Religion des Celtes. París, 1963, p. 59 y ss., TOVAR, A., The God Lugus in Spain, BBCS 29,1982, pp. 593, Mac CANA,P.; Celtic mythology, Feltham,1983( 1ª edición, 1968), pp. 24-25, MARCO SIMÓN, F., "El dios céltico Lug y el santuario de Peñalba de Villastar", Estudios en homenaje al Dr. Antonio Beltrán Martínez. Zaragoza, 1986, pp. 741 citados en OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, pp. 307-311 

(23) LUCIANO DE SAMOSATA, Herakles, 1; STRONG, S.A., Critical Studies and Fragments, 1905, The Hibbert Lectures and the Gaulish Pantheon, , p. 251 

(24) Apolo y Marte: ROSCHER, W., Studien zur vergleichenden Mythologie der Griechen und Romer: Apollon und Mars, 1873, pp. 51-68; «Apolo y Marte manifiestas varias cosas en común: están asociados con la renovación anual, con el primer día del año; son patronos de migraciones y fundadores de ciudades; son guerreros que luchan contra monstruos y enemigos, que protegen contra la pestilencia. Marte se identifica con el lobo, y Apollo Lykeios también representa a un dios-lobo». COCHRANE, E., Martian Metamorphoses: The Planet Mars in Ancient Myth & Religion, Aeon Press, 1997, pp. 57-60 

(25) BERNHARDT, P., Gods and goddesses in the garden: Greco-Roman mythology and the scientific Names of Plants, 2008, p. 104 

(26) ALDHOUSE-GREEN, M. J., An Archaeology of Images : Iconology and Cosmology in Iron Age and Roman Europe, Taylor & Francis Routledge, 2004, pp. 86-87 

(27) «Las representaciones de esta diada astral [del Sol y la Luna] han sido variables, aunque siempre ateniéndose a unos conceptos generales [...] De los dos principios, uno es el principio de la luz y el otro de la oscuridad y las tinieblas [...] La Luna, reina de la noche, considerada la compañera del Sol, presenta semejanzas con el astro diurno, pero también muestra diferencias. Ha jugado un papel muy importante para el cómputo del tiempo de acuerdo con las formas del disco lunar, sus acrecentamientos y disminuciones (BERNARD, R. G., Las religiones. Bruguera, Barcelona, 1974, pp. 66-77; GUICHOT, A., Ciencia de la mitología. El gran mito chtónico-solar, Madrid., 1903, pp. 68-72). Su representación habitual ha sido la de un segmento circular o el cuerno, indicador del creciente y el menguante, o bien el disco o círculo, para expresar su fase de Luna llena. La importancia del cuerno como elemento simbólico que mejor representa al astro nocturno ha hecho que aquellos animales con cornamentas en forma de media Luna hayan sido empleados como símbolos de la divinidad lunar». LACALLE RODRÍGUEZ, R., Sobre el significado de algunas composiciones del arte paleolítico, Zephyrus, 51, 1988, p. 266; «Según el príncipe de los trágicos de Atenas, Argos o Argus es el guardían de Io, la virgen cornuda a la que Esquilo, en otra parte, ha representado como una vaca y en la que los gramáticos griegos han reconocido la personificación de la Luna. La noche, personificada por Argos, es el vigilante guardián a cuyo cuidado ha sido confiada la Luna, la vaca errante. Lo mismo que la griega, la leyenda céltica convierte a la Luna en un personaje cornudo: Buar-ainech, un hombre, o más bien un dios con cara de vaca o de toro. El dios céltico con cara de vaca o toro es idéntico a Io, la virgen cornuda de la poesía trágica griega; como Io, Buar-ainech es la Luna divinizada; pero al revés que Io, no se encuentra sometido a la vigilancia del dios que personifica la noche –o sea, Balar, que equivale, en Irlanda, al Argos o Argus griego– En lugar de ser, como Argos, el guardián de la divinidad cornuda, Balar es hijo de este extraño dios. [...] No se debe separar a Buar-ainech, el dios Fomoré de cabeza de toro, de los dioses de cabeza de cabra, gobor-chind, a los que un documento anteriormente citado asocia con los Fomoré" D'ARBOIS DE JUBAINVILLE, H., El ciclo mitológico irlandés y la mitología céltica, Brontes, Barcelona, 2008, p. 143; «[La mitología céltica plantea una dualidad:] los dioses buenos, los dioses del día, de la luz, de la vida, a los que se llama Tuatha De Danann [...] Por el otro lado, encontramos a los dioses de la muerte y de la noche, los dioses malignos comúnmente llamados Fomoré». D'ARBOIS DE JUBAINVILLE, H., El ciclo mitológico irlandés y la mitología céltica, Brontes, Barcelona, 2008, p. 95 

(28) ALDHOUSE-GREEN, M. J., An Archaeology of Images : Iconology and Cosmology in Iron Age and Roman Europe, Taylor & Francis Routledge, 2004, pp. 205-207; ALDHOUSE-GREEN, M. J., Symbol & image in Celtic religious art, Routledge, 1992 (1ª ed. 1989), p. 174; «en París, en un lado del santuario de Cité y tal vez la ubicación de la iglesia Saint-Pierre-Aux-Boefs, en Beaune (Côte-d'Or) en Condat (Dordoña), tal vez en Reims, Dennevy (Saône-et-Loire) y Soissons (Aisne)». HILY, G., Le dieu celtique Lugus, École practique des Hautes Études. Section des sciencies historiques et philologiques. Menttions historie, textes et documents. Doctorat en littératures celtiques médiévales et histoire des religions, Pierre-Yves Lambert (Dir.), 2007, pp. 210-212; ROSS, A., Pagan Celtic Britain: studies in iconography and tradition, Routledge & K. Paul, 1967, p. 74 

(29) LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 197 

(30) STRONG, S.A., Critical Studies and Fragments, 1905, The Hibbert Lectures and the Gaulish Pantheon, p. 254 

(31) ALDHOUSE-GREEN, M. J., Symbol & image in Celtic religious art, Routledge, 1992 (1ª ed. 1989), pp. 111-116 

(32) LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 121; MONAGHAN, P., The enciclopedia of Celtic mythology and folklore, Facts on File, 2004, pp. 315-316, 13, 79, 286, 334, 343, 346, 413, 422 

(33) ALDHOUSE-GREEN, M. J., Symbol & image in Celtic religious art, Routledge, 1992 (1ª ed. 1989), p. 115 

(34) OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, pp. 211-218 

(35) ALDHOUSE-GREEN, M. J., Symbol & image in Celtic religious art, Routledge, 1992 (1ª ed. 1989), pp. 150, 182 

(36) MONAGHAN, P., The enciclopedia of Celtic mythology and folklore, Facts on File, 2004, p. 422 

(37) ALDHOUSE-GREEN, M. J., Symbol & image in Celtic religious art, Routledge, 1992 (1ª ed. 1989), pp. 123-129; JONES, K., ‘Celtic’ Wheel Symbolism: The Archaeological & Iconographical Evidence For The Links Between Time, Agriculture, & Religious Ideas In The Celtic World From Later Prehistory To The Roman Period, 2003, http://www.keys-of-knowledge.com/Files/Dissertation.pdf, pp. 3-4, 65 

(38) FRAZER, J.G., La rama dorada. Magía y religión, Fondo de cultura económica, 1981 (1ª ed. 1890), pp. 363, 688-689, 691, 700, 702-703 

(39) ALDHOUSE-GREEN, M. J., Symbol & image in Celtic religious art, Routledge, 1992 (1ª ed. 1989), pp. p. 177-123 


(41) JONES, K., ‘Celtic’ Wheel Symbolism: The Archaeological & Iconographical Evidence For The Links Between Time, Agriculture, & Religious Ideas In The Celtic World From Later Prehistory To The Roman Period, 2003, p. 51 

(42) JONES, K., ‘Celtic’ Wheel Symbolism: The Archaeological & Iconographical Evidence For The Links Between Time, Agriculture, & Religious Ideas In The Celtic World From Later Prehistory To The Roman Period, 2003, p. 65

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(1) Taranis con rueda y rayo. en  Musée d'Archéologie nationale, París. Dominio público:

(2) El Pilar de los Nautas. Esus. Musée National du Moyen Age, Thermes de Cluny. Autor: Clio20

(3) Sarcófago de marmol de los siglos II-III d.C.. Una representación de Dioniso se cuelga en un árbol durante la fiesta de primavera de los misterios, en FREKE, T., GANDY, P., Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana, Grijalbo, 2000, Lamina 6

(4) Taranis y Cernunnos. Autor: A. Fantalov, 2000. http://fantalov.tripod.com/Gaulish.htm

(5) El dios Cernunos. Didiér Tatin, Collection Musée Historique Saint Rémi Reims, http://www.gaulois.ardennes.culture.fr/flash#/fr/uc/02_03_02_03/t=Dieux%20et%20hommes%20assis

(6) Dios de Lezoux, Museum Saint-Germain-en-Laye - Musée d'Archéologie Nationale. http://www.revendeurs.rmngp.fr/fr/catalogue/produit/6731-acheloos-tete-de-dieu-cornu-dit-dieu-de-lezoux.html

(7) Columna de Júpiter-Gigante.http://www.pantel-web.de/bw_mirror/history/bwmaps/bw_289_1.jpg

(8) Detalle del caldero de Gundestrup. http://en.wikipedia.org/wiki/File:Gundestrup_C.jpg

(9) Ruedas votivas galas. Musee d'Archeologie Nationale. Dominio público.

(10) Calendario prehistórico octapartito según solsticios, equinoccios y fiestas de media estación

viernes, 13 de enero de 2012

Quién es el dios Teleno. Thor, Odín y Freyr

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EL SOL, EL FUEGO Y LA LUNA

La crónica más antigua que tenemos sobre la religiosidad de los germanos procede de la pluma de Julio Cesar y su Guerra contra Los Galos (58-50 a.C). En ella dice:
«Los germanos difieren mucho de los usos de los galos, ya que no tienen druidas que presidan los oficios sagrados, ni prestan gran atención a los sacrificios. Solamente consideran aquellos más inmediatos, de los que obtienen un beneficio directo, y que son el Sol, el Fuego y la Luna»(1). ¡Ojo! El Sol no tiene que ser necesariamente masculino ni la Luna femenina.

Esta información suele ser considerada muy superficial, indicativo de un pobre conocimiento del César de la cultura germana. Sin embargo, a mi me resulta de lo más interesante, pues sintetiza al máximo la estructura religiosa germana. Dejemos que Mircea Eliade aporte el encaje de este esquema en la Historia de la Religión:
«Es el proceso de sustitución (general, como vimos, en todo el área indomediterránea) de la figura suprema uránica por un dios atmosférico y fecundador, muchas veces esposo o simple acólito subordinado de la gran madre telúrico-lunar-vegetal y padre a veces de un "dios de la vegetación"»(2). «Así, en las capas arcaicas de las culturas primitivas se percibe ya el movimiento de transferencia de los atributos del dios uránico a la divinidas solar, así como la coalescencia del ser supremo con el dios solar [...] Pero con más frecuencia se trata de una relación de filiación entre el dios supremo de estructura celeste y el sol [...] pero, sin duda por la influencia del matriarcado, se considera a la luna como el segundo hijo del dios supremo»(3).

El dios del sol puede tener además hijos: «No olvidemos este mito del sol creador del hombre y el de las relaciones directas (filiales y familiares) entre el dios solar y cierta clase de individuos [...] Pero en el caso del sol, esa genealogía significa algo más: refleja las modificaciones debidas a la solarización del ser supremo o la transformación del sol en "fecundador", en "creador especializado", monopolizado por ciertas sociedades humanas, incluso por determinadas familias, por la de los jefes o soberanos, por ejemplo»(4).

El dios del fuego sería el dios padre supremo que tendría dos hijos opuestos, dos gemelos. Podrían ser hermano y hermana o dos hermanos enfrentados. Pero este enfrentamiento también es intergeneracional: el hijo es la luz diurna mientras que el padre es el fuego, la luz oscura. El día da término a la noche, así como el verano finaliza el invierno.

Si Julio César interpreta a este dios supremo como dios del fuego, probablemente tendría en mente a Vulcano, el herrero divino, patrón de los artesanos, cuya apariencia grotesca contrasta con la belleza de su esposa, Venus. En algunas ciudades, como Ostia, era la divinidad principal(5).

TUISCO Y MANNUS, TVASTAR Y MANU, NJORD y FREYR, MARTE Y RÓMULO

Ciento cincuenta años más tarde, Tácito comenzaría a escribir Sobre el origen y territorio de los germanos, conocido también como Germania. Vemos que nos dice del dios del fuego y de su hijo el Sol:

«En sus antiguas canciones, el único medio para recordar o registrar el pasado, ellos celebran a un dios nacido de la tierra, Tuisco, y su hijo Mannus, como el origen de su raza, como sus fundadores. A Mannus asignan tres hijos, de cuyos nombres, las tribus costeras se llaman Ingævones; los del interior, Herminones; y el resto, Istævones»(6).

El nombre de Tuisco o Tuisto, padre de Mannus, parece un claro paralelo del herrero divino védico Tvastar, padre de Manu. Hay varios mitos relacionados con él. Tvastar o Prajapati, era el "Modelador de Todo", el arquitecto y artesano de los dioses: el creador. Una versión dice que fue el padre de Indra, que fue quien le construyó su arma, el vajra, pero que fue asesinado por su hijo que le robó el soma hacia el que se volvió adicto(7). En la literatura post-védica Tvastar se dice que tenía dos hijos gemelos un hijo llamado Trisiras "Tres Cabezas" y una hija llamada Saranyu. Trisiras fue asesinado por Indra de manera despreciable, cometiendo un brahmanicidio por que Indra tiene que expiar. Tvastar, como represalia, crea a Vritra. Saranyu, por su parte, concibió con Vivasvat dos gemelos: Yama y Yami. Además, creó un doble de si misma –y por tanto, otro gemelo– que se unió con Vivasvat y cuyo fruto fue Manu. La Saranyu original huyó transformada en yegua. Vivasvat la siguió convertido en caballo y engendró en ella a los Asvines, los gemelos divinos jinetes hijos del cielo(8).

Yama era el primer hijo del sol, y el primer hombre mortal y después, deificado, en el guía y señor de los muertos y gobernador de los Manes o ancestros. Es un rey, se identifica con Agni y tiene dos perros que guardan las almas como el griego Hades(9). Mientras Manu, también hijo del Sol en las versiones postvedicas, es el antepasado de la raza humana pero no es deificado. Instauró el sacrificio, se salvó de un diluvio y dio origen a la Humanidad como el Noé hebreo(10).

En la mitología nórdica encontramos a otro padre divino de gemelos. Me refiero a Njord, padre de Freyr y Freya. Su nombre es curioso ya que tiene la misma raíz que la de la diosa Tierra a la que se rendía culto con una procesión en un carro al cual solo tenía acceso el sacerdote principal del culto(11) y que era conocida como Nerthus, lo cual ha sido explicado de varias maneras. Según una de ellas sería evidencia de su carácter hermafrodita, lo cual lo pondría en relación con Ymir, el gigante primigenio. También podría ser indicativo de un cambio de género en relación con el paso de matriarcado al patriarcado. Por último, Njord podría ser un antiguo dios del cielo consorte de la Diosa Tierra, que como Varuna se ha visto degradado reduciendo su dominio al mar. Probablemente las tres posibilidades, que no son excluyentes,sean ciertas(12).

Según Snorri Sturlson: «El tercero entre los Ases era el llamado Njord: vive en el cielo, en la morada llamada Noatun. Gobierna el curso del viento, y apacigua el mar y el fuego; a él se dirigen los hombres en los viajes y en la caza. Es tan próspero y abundante en riquezas, que puede proporcionar muchas tierras y herramientas; a él deben invocar los hombres para tales cosas.  Njord no es de la raza de los Ases: Se crió en la tierra de los Vanes, pero los  Vanes lo entregaron como rehén a los dioses, y tomaron como rehén al hombre llamado Hoenir; se convirtió en la satisfacción o reparación entre los dioses y los  Vanes Njord  tenía una esposa llamada Skadi, hija de Thjazi el gigante. Skadi prefería vivir en la morada que su padre había tenido, que es en ciertas montañas, en el lugar llamado Thrymheimr; pero  Njord  prefería el mar. Hicieron un acuedo en los siguientes términos: debían estar nueve noches en Thrymheimr, pero los siguientes nueve en Noatun»(13).

Njord pertenecía a otra raza de dioses más antigua con la que los Ases estuvieron en guerra, como Varuna era un Asura en guerra con los Devas o Balor un Fomoire contra los Tuatha Dé Dannan. De este conflicto debemos extraer un mismo significado, el de los dioses de la luz y el verano contra los dioses de la oscuridad y el invierno. Rindiéndole culto se obtenía el crecimiento de los campos y la prosperidad(14).

Como ya hemos dicho, tuvo dos hijos gemelos: «el hijo se llamaba Freyr, y la hija Freya; eran hermosos y poderosos. Freyr era el más renombrado de los Ases; gobernaba la lluvia y el brillo del sol, y además el fruto de la tierra; y es bueno invocarlo para fructíferas estaciones y para la paz. Gobierna también la prosperidad de los hombres. Pero Freya es la más renombrada de las diosas; tiene su morada en el cielo llamada Fólkvangr, y donde quiera que se organice una lucha, ella se lleva la mitad de la matanza, y Odín la otra»(15).

Hemos visto que uno de los descendientes de Tuisto fue Ingvi que dio nombre a la tribu germana de los Ingævones(16). Ingvi es también otro de los nombres de Freyr(17) cuyo atributo es un jabalí dorado llamado Gullinbursti sobre el que cabalga por el cielo(18). En esto nos recuerda al equivalente iranio de Indra, Verethragna que se convertía en jabalí pisoteando enemigos en compañía de Mithra(19).

Jacob Grimm identifica a Freyr como Liber(20), el Dioniso latino hijo de Júpiter-Zeus y propone una etimología para Tuisco:

«Tuisco parece derivar de la palabra tiv, en la cual encontramos el significado primario del cielo; y Tuisco, es decir, Tvisco, puede surgir de la forma más completa Tivisco [como Tuesday de Tiwesdag]»(21). Sin embargo, “tuesday”, el día “martes”, toma su nombre del dios Marte. O, según Godfrey Higgins «El Tuisco de Germania, o Teutates de los Galos, tenían exactamente el mismo significado "Dios, el Padre de todos los Seres"»(22), o William Candem en su Britannia en 1735: «algunos tienen a Teutates como el germano Tuisco mencionado por Tácito, y el mismo que Marte; y de él, nosotros que descendemos de los germanos, llamamos al día de Marte, Tuesday»(23). También esta divinidad latina era el padre de dos gemelos, Rómulo y Remo. Remo murió pero Rómulo se convirtió en el primer rey de Roma, desapareció y fue deificado como Quirino. Tuisco-Njord fue interpretado por los germanos como Marte, como el dios supremo del cielo en su aspecto viejo. Su hijo Mannus-Freyr-Ingvi es el dios Sol, es el origen de la Humanidad y está presente en la genealogía de los reyes. Ingvi- Freyr era considerado el ancestro de la casa real sueca.

Como Indra respecto a Vritra, o Lug respecto a Balor, también Freyr tiene un enemigo terrible al que vencer y matar. Se trata de Beli, cuyo nombre nos recuerda al oponente del irlandés Lug. La historia dice que Freyr se había enamorado de Gerd, y que para unirse a ella debía desprenderse de su espada:

«"Esta fue la causa de que Freyr quedara tan desarmado, que cuando luchó con Beli lo asesinó con el cuerno de un ciervo". Entonces dijo Gangleri "Es sorprendente que un gran jefe como Freyr renunciara a su espada, no teniendo otra igual. Fue una gran privación para él, cuando lucho con aquel llamado Beli; por mi fe, debe haber lamentado aquel regalo". Entonces contestó Hárr, "Fue un asunto menor aquel en el que él y Beli se enfrentaron; Freyr podría haberlo matado simplemente con sus manos. Sucederá que Freyr se dará cuenta de lo que se le viene encima, cuando eche en falta la espada en el día en el que los Hijos de Múespell lo hostiguen»(24).

Njord y Freyr eran invocados en juramentos de manera conjunta con el Todopoderoso que Grimm identifica con Thor pero que podría ser también Odín. En la Egil saga, Freyr, Njord y el landas (Thor), eran también mencionados juntos(25). Snorri da noticia de brindis paganos en los que se bebe por Odín "el que proporciona victoria y poder al rey", y para Njord y Frey para obtener buena cosecha y paz(26). Nos detendremos en ello al final.

TYR y ODÍN

En la Edda en prosa de Snorri Sturluson encontramos el relato de la creación del mundo con una genealogía divina comparable con la descrita por Tácito: La vaca primordial Audumla y el gigante Ymir nacieron del contacto del contacto del helado Niflheim y el ardiente Muspelheim. Audumla lamió las piedras de escarcha y de ellas surgió el ser llamado Brúní, que engendró a Borr, que a su vez engendró a Vili “Fuerza de la Voluntad”, “Lugar sagrado” y Odín(27).

Aquí el esquema Búri-Borr-Odín/Vili/Ve parece equivalente al de Tuisco-Mannus-Ingo/Isco/Hermino de Tácito. Sin embargo, contamos con información adicional: la terna de hermanos es fruto de la unión del dios Borr con Bestla, hija del gigante Bölthorn. Además, encontramos también al enemigo primordial, Ymir que “era malvado así como toda su progenie(28), de cuyo cuerpo asesinado surge el mundo con sus mares, tierra, montañas... Es un esquema análogo a los que reconocimos relativos a Rómulo y Lug. Rómulo y Remo son los gemelos hijos de la virgen Vestal Rhea Silvia, y de Marte, que había sido recluida por el usurpador Amulius, hermano del abuelo de los héroes, Numitor. Lug, y sus dos hermanos muertos al poco de nacer son hijos de la virgen Ethné y de Cian, que había sido recluida en una torre por su padre Balor. Finalmente Rómulo y Remo matan a Amulius, y Lug a Balor.

Odín entra en este relato en la categoría de Lug, Indra, Quirino, Mercurio o Freyr que deponen al dios supremo y ocupan su lugar, renovando el ciclo. Tácito, en otra parte de su descripción nos informa que que Mercurio era el dios más venerado y el único que recibía sacrificios humanos a diferencia de Marte y Hércules, que también menciona.

«Mercurio es la divinidad más venerada, y en ciertos días consideran adecuado sacrificar en su honor víctimas humanas. Hercules y Marte son aplacados con ofrendas más razonables. Algunos de los Suevos también sacrifican a Isis. Sobre la causa y origen de este rito de origen extranjero no he descubierto nada, salvo la imagen con forma de nave ligera, que indica un culto importado. Los germanos, sin embargo, no consideran acorde con la grandeza de los seres celestiales, confinar a los dioses entre paredes, o darles forma humana. Consagran bosques y selvas, y aplican los nombres de los dioses a la abstracción que ellso sólo pueden ver en su culto espiritual»(29).

Odín, Wodan, Wotan o Wodanaz se identifica fácilmente con el dios germano interpretado como Mercurio también por otras razones. Pablo el Diácono decía que Gwoden era denominado Mercurio por los romanos y adorado por todos los germanos o que Jonás de Bobio y Mateo de París se refieren a Vodan y Vodem, respectivamente, como Mercurio(30). El día miercoles, wednesday, onsgdag, woensdag deriva del nombre del dios germano(31). Si el alfabeto y la escritura fueron inventados por Hermes, las runas lo fueron por Odín(32). Su culto está asociado a colinas como el de Lugus, el Mercurio galo, y todos ellos son guías del Inframanundo(33). Indra y Odín “El Malhechor”, comparten también las malas maneras con las obtuvieron la bebida sagrada, soma e hidromiel, respectivamente. Odín, engañando, seduciendo y cometiendo perjurio(34). Indra, robando y matando a su padre Tvastar(35).

Los hermanos de Odín, además de Vili y , reciben otros nombres como Hoenir y Lodr ó Hoenir y Loki(36). Loki, primero compañero de los dioses y finalmente su gran enemigo, es un trickster, y parece corresponder a la etapa temprana de Odín.

A pesar del poco espacio que ocupa Tyr en la mitología germánica, su nombre sugiere que es el antiguo dios supremo del cielo, ya que las formas que presenta Tiw, Tyr o Zio provienen del protogermánico Tiwaz, con una raíz común indoeuropea común a Zeus, Dios, Dyaus, Dis(pater)(37). La palabra “tyr” incluso se utiliza con el significado de “dios” en varios epítetos de Odín y Thor(38).

Como sucedía con Tuisto, también se cree que dió su nombre al martes en los días de la semana germánicos con las formas tiwesdag en antiguo inglés y tydagr, en nórdico(39). ¿Son Tuisto y Tyr el mismo? Se dice que Tuisco etimológicamente tiene una raíz que denota dualidad, por lo tanto idéntico a Ymir, el creador del mundo hermafrodita(40), asunto que refuerza asimismo la identidad de Njord-Nerthus que ya hemos tratado. Sin embargo, hemos llegado a la misma conclusión a partir de dos interpretaciones etimológicas distintas del nombre de Tuisco, haciéndolo derivar de una raíz común a Tiwaz-Dyaus-Zeus, pero también de otra que indica dualidad sexual. ¿Son excluyentes? Mircea Eliade nos da nuevamente la respuesta: las divinidades supremas del cielo primordiales son andróginas, carácter que luego deriva en un matrimonio sagrado de los reyes de los dioses(41).

Otras circunstancias refuerzan la interpretación romana de Tyr con Marte. De él se dice que:

«Es el más valiente, y el mejor en fortaleza de corazón, y tiene gran autoridad sobre la vistoria en la batalla; es bueno para los hombres valerosos invocarlo. Es proverbial su valentía, que supera a la de otros hombres sin flaquear. Es sabio, de modo que también se dice que el que es más sabio es Tyr-prudente. Esta es una muestra de su audacia: cuando los Ases convencieron al lobo Fenrir para poner a prueba la ligadura irrompible Gleipnir, el lobo no les creyó, que no le iban a liberar, hasta que Tyr puso la mano en su boca como promesa. Pero los Ases no lo soltaron, y él le arrancó su mano en el lugar llamado "la unión del lobo"; Ahora Tyr tiene una mano, y no es llamado por la paz de los hombres»(42).

No sólo es invocado por la victoria en la guerra, sino que además nos recuerda a otro Marte que perdió su mano: el rey irlandés Nuadu, que estudiamos en un capítulo anterior. Además está su relación con el lobo Fenrir que nos recuerda a la identificación del Marte latino con este animal. Grimm dice sobre Tyr «seguro que había sido valiente y adicto a la guerra, como Ares, generoso de gloria, pero severo y sediento de sangre [...] Seguro que se cantaban canciones de guerra en las oriaciones a Zio, y quizá danzas guerreras, de la cual se deriva la persistente y extendida costumbre de la solemne danza de las espadas, muy adecuada para el dios de la espada»(43), es decir, la misma costumbre asociada a Marte y su combate periódico como el semidivino Quirino.

Además, la epigrafía y la toponimia evidencian una relación importante entre Marte-Tyr y la ley, concretamente con el thing, la asamblea popular donde se tratan asuntos legales y jurídicos. Marte es llamado Thingsus(44). ¿Qué fue entonces de Tyr, el rey de los dioses?

El conjunto de mitos y sus personajes no es algo estático. Cambia, evoluciona, se adapta a las mismas sociedades y sobre todo, vive. Por eso, aquel que tuvo origen en un hombre descendiente del Sol, deificado, se transforma en aquel al que reemplazó.

Odín no es representado como un hombre joven como el latino Mercurio o el griego Hermes, sino como un viejo barbado y tuerto. El héroe ha muerto, se ha inmolado a si mismo para obtener la sabiduría colgándose del árbol de la vida, sin alimento, y traspasado por su lanza, para renacer mucho más poderoso. Hay algunas prácticas populares en las Odín que participa en relación con el rey sacrificado(45) y este sacrificio será reproducido con víctimas humanas en grandes ceremonias(46):

Sé que colgué del árbol azotado por el viento
nueve noches enteras,
herido por la lanza, entregado a Odín,
mismo a mismo,
de que aquel árbol del que nadie sabe
el origen de sus raíces(47).

Grimm dice de Odín:

«Si hemos de resumir en pocas palabras los atributos de este dios, él es el poder creativo y formativo que todo alcanza, otorga forma y belleza a los hombres y todas las cosas, de quien procede la canción y quien dispone la guerra y la victoria, o de quien, al mismo tiempo, depende la fertilidad del suelo, o mejor dicho deseos, y todos los más altos dones y bendiciones»(48).

Ahora es el Padre de Todos, el dios supremo del cielo. Desde su trono, en lo alto, observa lo que acontece en el mundo(49). Tiene un único ojo, como Balor o Varuna, porque el otro lo sacrificó en el Pozo de Mimir a cambio de la sabiduría. Como Varuna domina las artes mágicas. Puede cambiar su apariencia a su antojo, con su palabra puede extinguir fuegos, calmar el mar o hacer que el viento sople a su antojo o resucitar hombres muertos. Es el Señor de los Vampiros o de los Colgados. Sus dos cuervos le cuentan cuanto acontece por el mundo. Es un hechicero y adivino. Puede predecir el destino de los hombres o el acontecimiento de situaciones de las que él puede sacar provecho. Puede causar en cualquier hombre la muerte, la mala suerte o una enfermedad. Sus enemigos lo temen porque domina las artes mágicas. Causa la parálisis de las tropas enemigas, y la locura. Es el árbitro de los combates y decide la victoria de cualquiera de sus bandos a su capricho lanzando su lanza condenatoria Gungnir sobre el bando contrario. Oculta su rostro bajo una capucha y recorre el mundo dirigiéndolo y espiando. Traiciona a quienes lo siguen y a veces se recrea sembrando la discordia(50). Odín, como Varuna liga a los hombres con cuerdas y nudos. Uno de sus encantamientos consiste en poner una ligadura a los ejércitos "herfjotur". Como Varuna es un rey, un rey mago(51).

Es un dios o espíritu del agua, como Varuna o Njord, de modo que también cabría en él la interpretación romana de Neptuno(52) que según algún autor latino como Ermoldo Nigelo, correspondía al dios padre de los dioses germano, mientras que su hijo era Júpiter(53).

Como dios de la victoria tiene dos lobos y dos cuervos, que lo siguen en la lucha y se abalanzan sobre los cuerpos caídos. En ésto recuerda a Apolo, para quien el lobo y el cuervo eran sagrados(54), o a Marte, también vinculado e identificado con el lobo(55). Su suerte está ligada a Fenrir, quien lo asesinará en el Ragnarök.

Odín es el Cazador Divino. Sobre su caballo Sleipnir, recorre el cielo durante el invierno encabezando un grupo fantasmal de cazadores, la Cacería Salvaje, como es presagio de muerte para el que tiene la desgracia de verlo(56).

Así, Odín se confunde con Tyr, y es interpretado también como Marte. Jonas de Bobbio, que antes lo veía como Mercurio, luego dice que es Marte(57), y Saxo Gramático, que aunque escribe en latín, evita aplicar el nombre latino de los dioses utilizando Othinus y Othin y nunca Mercurio en su lugar, una vez, denomina a Thor como Júpiter, y Marte parece Othin y no Tyr, que nunca es nombrado en sus textos(58). Por ello Grimm dice «debemos recordar, primero, que Wodan fue ocasionalmente traducido como Marte en lugar de Mercurio y que tenía toda la apariencia dada al Marte romano»(59).

Tácito nos da cuenta de una divinidad suprema germana, que “ata” como Varuna.

«Los Semones se consideran a si mismos como la rama más antigua y renombrada de los Suevos. Su antigüedad está fuertemenet atestiguada por su religión. En un tiempo determinado, todas las tribus de la misma raza envían sus representantes a una asamblea en un bosque consagrado por los augurios de sus antepasados, y desde tiempo inmemorial por el terror. Aquí, después de haber sacrificado a una víctima humana, celebran el el horrible comienzo de si rito bárbaro. También se paga reverencia de otras formas al bosque. Nadie entra si no está atado con una cadena, como reconocimiento de su condición inferior respecto al poder de la divinidad local. Si por casualidad se cae, no le está permitido levantarse o ponerse en pie, sino que debe arrastrarse por el suelo. Todas esta superstición implica la creencia de que aquí tuvo la nación su origen, y que aquí habita el dios supremo que todo lo gobierna, a quien todo está sujeto en obediencia»(60).

La identidad de este dios ha suscitado gran controversia ¿Tyr o Odín?. El primero esta asociado a las ligaduras, pues su valor fue el que hizo posible que el lobo Fenrir fuera atado por los dioses. Sin embargo, Odín Hangatyr es el Dios de los Colgados, Encadenador, El que Afloja las Cadenas(61), el aque ata a sus enemigos con la magia. Sobre este asunto nos dice Mircea Eliade:

«Volveremos a encontrar en la mitología germánica, con las inevitables variantes, la misma distinción que existe entre Uranos, que "ata" a sus adversarios y conoce el porvenir (advierte a Cronos del peligro que le amenaza), y Zeus que lucha heroicamente con sus rayos, o entre el "mago" Varuna y el guerrero Indra. Thorr es el campeón de los dioses , el arquetipo por excelencia de los héroes germanos; Odín, aunque se ve complicado también en un sinnumero de combates, vence sin esfuerzo, gracias a su "magia" (ubicuidad, metamorfosis, facultad de paralizar al adversario por el miedo, "que le ata")»(62).

Dumezil, defiende la antigua coexistencia de dos divinidades opuestas, *Tiuz y *Wodanaz, en un sistema análogo a los indios Varuna y Mitra, donde Tyr sería el homólogo de Mitra, pero que sería degradado desde el nivel superior de la soberanía(63). También, es extendida la opinión de que Odín suplantó las funciones del antiguo dios del cielo, Tiwaz(64), el Zeus de los germanos, sumiéndolo en el olvido.

THOR

Tyr ya no es rival para Odín, pero Thor... ¡eso son palabras mayores!. La tensión entre padre e hijo es sensible en el enfrentamiento verbal que mantienen en el Canto de Harbard(65). Odín, disfrazado de barquero, impide a Thor cruzar el río. Ambos ponen de relieve sus diferencias: Thor combate a los gigantes mientras que Odín profundiza en el conocimiento. Entonces le dice:

Yo estuve en el País de los Muertos librando combates,
incité a la lucha, nunca a hacer la paz.
A Odín van los nobles que caen en combate,
los siervos a Thor van.

La traducción de los días de la semana germánicos a los latinos indica la interpretación de Thor, Thunor o Donar como Júpiter, equiparando el jueves con el alemán donnerstag o el thursday inglés(66). Sin embargo, Tácito, como hemos visto, menciona a Mercurio, a Marte, a Hércules, a Castor y Pollux(67) e incluso a Ulises(68), pero no a Júpiter. ¿Por qué? El Cantar de Hymir, resumido por Enrique Bernárdez(69), nos da la clave:

«Los dioses habían estado de caza y volvieron sedientos; exigieron a los Ægir que les prepararan un festín y el pensó en cómo castigarles por su grosería. Así que le sdijo que habrían de llevarle un caldero mucho más grande para hacer cerveza. Pero los dioses no sabían donde encontrar uno del tamaño adecuado, hasta que Tyr le dijo a Thor que “más allá de Elivagar vive Hymir, quien posee un caldero de tres leguas de hondo”. Y allá fueron hasta el palacio del etón, que era el padre de Tyr.
«Ante la puerta estaban la abuela, tursa de novecientas cabezas, y la esposa del etón, que invitaron a entrar a Thor y su compañero y los aposentaron ocultos bajo los calderos. Cuando llegó Hymir, su esposa le anunció la llegada de su hijo con un acompañante al que presenta como Véor, enemigo de un adversario de Hymir. Receloso, el etón hace caer los calderos y sólo uno de ellos quedó entero. Cogieron entonces tres toros, les cortaron la cabeza y los pusieron a cocer. Y antes de acostarse, el esposo de Sif devoró él solo dos de los toros. “Mañana comeremos el producto de nuestra pesca”, dijo Hymir, y Thor se mostró de acuerdo y pidió cebo para pescar. El gigante le dijo que lo buscara él mismo, y Thor fue al bosque, donde encontró un toro zaíno, al que cortó la cabeza.
«Van a la pesca y Hymir captura dos ballenas, pero Thor prepara su propio sedal con la cabeza del toro, y la serpiente del Recinto Central mordió el anzuelo. Thor la subió a bordo y le golpeó la cabeza con su martillo. El estruendo fue enorme, como si la tierra entera estuviera temblando, y la fieravolvió a sumergirse en las aguas. Furioso y aterrado el etón, pidió a Thor que lo ayudara a volver a la orilla con sus ballenas y Thor transportó barca, trol y botín caminando por el mar. Pero al llegar dijo el etón: “eres buen remero, pero eres menos fuerte que yo, tendrás que romper esta copa si quieres superrame”. Thor arrojó la copa contra un pilar de piedra, que se hizo pedazos, pero la copa siguió entera. la esposa del etón le dijo que la lanzara contra el cráneo de Hymir, más duro que cualquier copa. Así lo hizo Thor y el cráneo de Hymir no fue dañado, pero la gran copa se rajó. apesadumbrado, Hymir ordena a Tyr y Thor que se lleven el caldero, pero Tyr no consiguió moverlo; Thor, entonces, lo levantó con sus manos y se marcharon. Y en casa de Ægir prepararon cerveza y festejaron, y así lo hacen los dioses desde entonces».

Snorri(70) cuenta el episodio de la lucha de Thor con la serpiente Jörmungandr de una manera más emocionante:

«Y la serpiente del Recinto Central mordió el anzuelo, que se le clavó en el paladar. Thor tiraba con tanta fuerza que sus puños rompían las bordas, y se enfureció, aumneto su fuerza de As y apretó los pies contra el fondo, con tal fuerza que atravesaron el barco y se apoyaron en el fondo. Thor miraba con sus ojos inflamados a la serpiente, que lo miraba a su vez, escupiendo veneno.
«Hymir palideció, muerto de miedo al ver a la serpiente y al mar entrando y saliendo en su barca. Y cuando vio que Thor levantaba su martillo para golpearla, cogió un cuchillo y cortó el sedal, tirando el cebo por la borda. Thor arrojó su martillo contra la serpiente que se iba hundiendo, y se dice que le acertó en la cabeza, aunque seguramente sigue viva. Thor, furioso, golpeó a Hymir y lo tiró por la borda; después, volvió caminando hasta la orilla».

Observamos algunas cosas curiosas. La primera que atribuye a Tyr un padre distinto al habitual, que suele ser Odín. Este gigante Hymir bien podría ser aquel Ymir del cual surgió el mundo, y consiguientemente anterior, y probable ancestro, del propio Odín.

Por otra parte, Thor evidencia ese carácter peleón bien conocido, pero aunque Indra mató a Vritra convirtiendose así en el rey de los dioses y Zeus hizo lo propio con Tifón, el Padre de Todos los Monstruos, Thor no ha sido capaz de dar muerte a la serpiente Jörmungandr. Consiguientemente, el Varuna germánico, Odín, no cede su lugar como dios supremo a Thor, que debe conformarse con ser Hércules(71) o no Júpiter, posición para la que está destinado.

También observamos que las fuerzas de Tyr y Thor son comparadas, resultando la de Thor superior, lo que para mi es indicativo de que Thor sustituye a Tyr de la misma manera que Magni hermano de Modi y ambos hijos de Thor, sustituirá a este después del Ragnarök. En el Skáldskaparmál, Magni liberá a Thor que está atrapado bajo el pie del gigante Hrungnir al que acaba de derrotar(72).

Esta hegemonía de Odín-Wotan no debió ser general en todo el territorio germano y escandinavo. Su culto se extinguió en el Sur de Germania antes que en el Norte, y en cuanto a Escandinavia, parece que suecos y noruegos eran menos devotos a él que los godos o daneses. Como veremos más adelante, en Suecia, o al menos en Upsala, Thor era la divinidad suprema, y el culto a Freyr era predominante en Suecia y entre los Thraendir noruegos(73). La genealogía noruega hacía a Thor ancestro de Odín(74).

El pelirrojo Thor, a pesar de su brutalidad, tenía una imagen amable para los nórdicos(75). Limpia la atmósfera, envía lluvia fertilizante(76). Su martillo Miölnir que golpea gigantes demoniacos como el rayo y el trueno, parece haber sido en origen una piedra(77). Pero con él puede hacer revivir a los muertos(78), como sucedía también con la maza del Dagda. A medida que se iba afianzando el cristianismo, Thor se identificaba con Cristo a lo que ayudaba el parecido de su martillo con la cruz(79), aunque también lo hizo después con el Diablo por su estrecha relación con la cabra(80). Los animales con cuernos y el martillo o hacha, parecen atributos muy antiguos del dios prehistórico que otorga la vida y la muerte:

«Se conocen hallazgos arqueológicos -cascos y tocados con cuernos para dioses, guerreros o ambos-, que datan de la Edad del Bronce. En petroglifos escandinavos aparecen individuos cornudos, probablemente en el periodo del Bronce Medio (1000-800 a.C.). Estos grabados son evidencias de cultos en la Edad del Bronce. Representado en estos petroglifos están lo que E. O. G. Turville-Petre reconoce como los atributos de Thor más antiguos:
"La cabra, el martillo y el hacha son, tal como parece, los atributos más antiguos de Thor, y como símbolos de la divinidad son quizá más antiguos que el propio Thor. Petroglifos escandinavos de la Edad del Bronce muestran figuras humanas, frecuentemente con el pene erecto, portando un hacha y a veces un martillo, evidenciando que el hacha era un símbolo de fertilidad. Al menos una de estas figuras, agarrando dos martillos, tiene cuernos en su cabeza propios de una cabra»(81).


INTERPRETACIÓN ROMANA DE LOS DIOSES GERMÁNICOS

Altares de piedras votivas de los siglos II y III suscriben la interpretación romana de los dioses germanos anotada por Tácito repitiendo los nombres de Mercurio, Marte y Hércules, a los que hay que añadir alrededor de 800 columnas de las provincias romanas de Germania y Galia que muestran una figura de Júpiter en relación con una figura de gigante con forma de serpiente(82). Frecuentemente hallamos en estas provincias dos figuras yuxtapuestas, las de Mercurio y Marte(83).

Generalmente, la interpretación más aceptada es Odín como un Mercurio, Marte e incluso Neptuno como divinidad suprema, Thor como Hércules o un débil Júpiter y Tyr como un Marte olvidado(84). Hemos visto también la invocación conjunta de los dioses Freyr y Njord en relación con otro dios con un estatus superior, bien Odín, o bien Thor, y cómo la figura de Njord remite a un antiguo dios del cielo asociado con las aguas, como un Marte viejo, mientras que Freyr representa a su hijo Sol, ancestro de la dinastía real sueca. La identidad de Njord, Marte, Odín y Tuisto puede reforzarse si tenemos que en cuenta que, en ocasiones Freyr es llamado el hijo de Odín y que en un manuscrito Odín y Njord se confunden(85). Freyr parece corresponder con Saxnot, mencionado junto con Wodan y Thunear en un voto de bautismo en sajón antiguo(86).

Como resumen de todo ello, voy a transcribir la descripción de un templo sueco, el de Upsala, por parte del cronista sajón del s. XI, Adán de Bremen:

«Ahora decimos unas pocas cosas sobre la superstición de los Suecos. El templo más importante que esta gente tiene, que se llama Upsala, no está ubicado lejos de la ciudad de Sictona, En este templo, que está todo hecho de oro se veneran por el pueblo estatuas de tres dioses, para que el más poderoso de ellos, Thor, tenga un trono en medio de un triclinio; ahí y de allí poseen un lugar Wodan y Fricco. Los atributos de ellos son de este modo: ‘Thor’,dicen, ‘preside en el aire, gobierna el trueno y los rayos, vientos y lluvias, la calma y los frutos. El otro, Wodan, esto es el furor, lleva la guerra, y suministra a los hombres virtudes contra los enemigos. El tercero es Fricco, el generoso con los mortales con la paz y el placer. También la imagen de él la diseñan como un enorme Príapo. Pero a Wodan lo esculpen armado, como suelen los nuestros con Marte; finalmente Thor con un cetro parece semejar a Jove. Rinden culto a dioses hechos por los hombres, a los que otorgan la inmortalidad por hechos ingentes, así como se lee en la Vida de san Ansgar que hizo el rey Heric.
«Y así todos sus dioses tienen asignados sacerdotes que ofrecen los sacrificios del pueblo. Si amenaza la peste y el hambre, se liba al ídolo Thor, si la guerra, a Wodan, si han de celebrarse nupcias, a Fricco»(87).

Esta descripción nos pone muy fácil la correspondencia de cada uno de los miembros del panteón tripartito sueco (Thor-Odín-Freyr) y el latino (Júpiter-Marte-Quirino) que estudiamos en un capítulo anterior: Thor y Odín como la divinidad suprema, Odín y Marte como los dioses viejos y furiosos de la guerra y Freyr y Quirino como los amigos de los mortales.

EPÍLOGO

Una antigua tradición alemana atestiguada entre los siglos XVI y XVIII relacionada con la época del carnaval consistía en preparar y cortar un roble y lanzar una rueda inflamada en fuego por una ladera hacia un río(88). Se dice que esta rueda ardiente es el símbolo de Donar. ¡Ahí va! Sigámosla y veamos donde nos lleva. ¡Nos vemos en las Galias!

AÑADIDO 9/8/2012

Hay un artículo muy interesante de William P. Reaves,  Odin’s Wife: Mother Earth in Germanic Mythology, en el que trata estos asuntos: Identidad de Frigg (esposa de Odín), Jörd (la madre de Thor) y la Diosa Tierra. Fricco (Frey) como forma masculina del nombre Frigg. Frey es el hijo de Njord y su hermana sin nombre, que ha sido identificada con Nerthus, la Diosa Tierra. El autor identifica a la hermana sin nombre de Njord, con Jörd. Referencia a 9 hijas de Njord. ¿Identidad de Frigg y Freya? Culto al jabalí. Equivalencia de Njord-Jord con Okeanos-Hera. Otro artículo muy interesante del mismo autor es The Cult of Freyr and Freyja.


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(1) JULIO CESAR, De bello Gallico, 6, 21

(2) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 222

(3) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 224

(4) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 231

(5) JORDAN, M., Dictionary of gods and goddesses, Facts On File, 2004, p. 345; LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 200

(6) TACITO, Germania, 2

(7) MacDONELL, A. A., Vedic mythology, Strassburg K.J. Trübner, 1897, pp. 55, 57

(8) DONIGER O'FLAHERTY, W., Mitos hindúes, Ediciones Siruela, 2004 (1ª ed. original 1975), pp. 55-81

(9) DONIGER O'FLAHERTY, W., Mitos hindúes, Ediciones Siruela, 2004 (1ª ed. original 1975), pp. 171-173

(10)DONIGER O'FLAHERTY, W., Mitos hindúes, Ediciones Siruela, 2004 (1ª ed. original 1975), pp. 138-140

(11) «Todos en común adoran a Ertha, que significa la Madre Tierra, la cual piensan que interviene en las cosas y negocios de los hombres y que entra y anda en los pueblos. En una isla del océano hay un bosque sagrado, y dentro de él un carro consagrado cubierto con una vestidura: no es permitido tocarle sino a un sacerdote. Este conoce cuándo la diosa está presente en aquel secreto, y con mucho cuidado va siguiendo el carro, que tiran vacas. Son días de júbilo y y reina fiesta donde quiera que se digna ir y ser recibida. Y no tratan asuntos de guerra, ni se llevan las armas, y todo género de ellas está confiscado, y solamente se conoce y ama la paz y quietud, hasta que el mismo sacerdote vuelve la diosa a su templo, harta y cansada de la conversación de los hombres. Y luego se lava en un lago secreto el carro y la vestidura, y la misma diosa, si así lo quisieras creer. Los esclavos sirven en esto, los cuales traga luego el mismo lago: de donde les viene a todos un oculto terror y una santa ignorancia de que pueda ser aquello que ven solamente los que han de perecer» TACITO, Germania, 40

(12) BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, pp. 189-190; ELLIS DAVIDSON, H.R., Myths and symbols in pagan Europe: early Scandinavian and Celtic religions, Manchester University Press, 1988, p. 120; MacCULLOCH, J. A., The Celtic and Scandinavian Religions, Cosimo, 2005 (1ª ed. 1948), p. 113; JORDAN, M., Dictionary of gods and goddesses, Facts On File, 2004, p. 225; LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 137; DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, pp. 74-78

(13) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Gylfaginning, 23

(14) «Njord de Noatun fue entonces el único soberano de los suecos, y continuó los sacrificios, y fue llamado el Drot o soberano de los suecos, y recibió regalos y tributos de ellos. En sus día hubo paz y abundancia, y tan buenos años, en todos los respectos, que los suecos creen que era el propio Njord quien favorecía el crecimiento de las estaciones y la prosperidad del pueblo» SNORRI STURLUSON, Heimskringla or The Chronicle of the Kings of Norway, 1225, The Ynglinga Saga, 11

(15) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Gylfaginning, 24

(16) Según Jacob Grimm, la división tripartita de los germanos en Ingaevones, Iscaevones y Herminones se basa en los nombres de tres héroes Ingo, Isco y Hermino. GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 345

(17) «Freyr fue llamado por otro nombre, Yngve, y este nombre Yngve fue considerado mucho después como un nombre de honor, por lo que sus descendientes han sido llamados Ynglinger» SNORRI STURLUSON, Heimskringla or The Chronicle of the Kings of Norway, 1225, The Ynglinga Saga, 12

(18) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Skáldskaparmál, 44

(19) JORDAN, M., Dictionary of gods and goddesses, Facts On File, 2004, p. 340; LURKER, M., The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Routledge, 2004 (1ª ed. 1984), p. 197

(20) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 212

(21) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 344, pp. 193-194

(22) HIGGINS, G., The Celtic druids, Cosimo, 2007 (1ª ed. 1829), p. 182

(23) CANDEM, W., Britannia or a Chorographical Description of Great Britain and Ireland, together with the adjacent Islands, Printed by R. Penny, 1735

(24) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Gylfaginning, 37

(25) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 216-217

(26) DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, p. 31

(27) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Gylfaginning; BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 199

(28) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Gylfaginning, 6

(29) TACITO, Germania, 9

(30) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 120

(31) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 124-130; BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 196

(32) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 149; DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973,. p. 34

(33) «Tanto Lug como Wodan recibían culto en elevaciones. La fiesta de Lug en el 1º de agosto se celebraba en muchos lugares de Irlanda con asistencia a cimas montañosas, mientras que en la Inglaterra anglosajona la evidencia de algunos topónimos antiguos indican que Wodan estaba asociado con elevaciones y túmulos. Ambos eran recordados como guías del Mundo de los Muertos. Odin era el señor de Valhalla, mientras que Lug era representado como entronizado sobre el Otro Mundo, asistido por la mujer que representa la soberanía de Irlanda». ELLIS DAVIDSON, H. R., Miths and symbols in pagan Europe: early Scandinavian and Celtic religions, Manchester University Press, 1998, p. 91; GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 153

(34)BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 207

(35) MacDONELL, A. A., Vedic mythology, Strassburg K.J. Trübner, 1897, pp. 55, 57

(36) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 162

(37) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 193-196; DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, pp. 37-38

(38) Sigtyr, Hroptatyr, Gautatyr,haugatyr, farmatyr, bodvartyr, geirtyr en el caso de Odín, Reidartyr, Reidityr en el de Thor. GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 196

(39) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 199

(40) «Tuisto (o Tuisco) está relacionado con el inglés two, twin, alemán Zwitter, latín duo, etc. y debe ser un hermafrodita. El concepto de de un ser andrógino está también presente en el norte: Ymir. Snorri lo describe como "algo escandaloso" la nacimiento de los gigantes de la escarcha de Ymir: hombre y mujer crecieron de su brazo, y un pie tuvo un hijo con el otro pie(Gylfaginning, 4). Sin embargo, Ymir no es el ancestro de los hombres. Etimológicamente, Ymir se relaciona con el latín geminus, "gemelo". La mitología antigua india menciona a Yama y Yami (los nombres de la primera pareja de hombres, gemelos); los letones denominan a una fruta doble (es decir, una nuez con dos núcleos) Jumis, que es también el nombre de un demonio del cereal que puede suponerse como bisexual, con una apariencia masculina o femenina». BANDLE, O., The Nordic Languages : An International Handbook of the History of the North Germanic Languages, Gruyter, 2005, p. 391

(41) «Coexistiendo como coexisten todos los atributos en la divinidad, nada tiene de sorprendente que coincidan en ella también, en forma más o menos explícita, los dos sexos […]Las “parejas divinas” (del tipo Bêl-Bêlit, etc.) son, las más de las veces, invenciones tardías o formulaciones imperfectas de la androginia primordial, característica de toda divinidad » ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 588, 590

(42) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Gylfaginning, 25

(43) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 206-207

(44) DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, pp.43-45

(45) DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, p. 31 y este sacrificio será reproducido con víctimas humanas en grandes ceremonias

(46) «Suele celebrarse en Upsala también cada nueve años una solemnidad común de todas las provincia de Suecia. Reyes y pueblo, todos y cada uno transportan sus donaciones a Upsala, y lo que es más cruel que toda pena, aquellos que ya adoptaron la cristiandad se rescatan de ello con ceremonias. El sacrificio es así. De todo ser animado que sea masculino se ofrecen nueve cabezas, de los que es ley que la sangre de ellos aplaca al dios. Los cuerpos son suspendidos en el bosque sagrado que está próximo al templo. Tan sagrado es este bosque para los gentiles, que cada uno de los árboles de él por la muerte o putrefacción de los inmolados se cree divino. Allí también perros y caballos cuelgan con hombres, de los que en el montón de cuerpos suspendidos uno me contó haber visto setenta y dos cristianos. De las demás exequias que se hacen de ese modo con el rito de la libación, variadas y deshonestas, por lo mismo es mejor que se callen». ADAN DE BREMEN, Hechos de la iglesia de Hamburgo, Cap. 27

(47) Historia de las Runas de Odín, Hávamál o Discursos del Altísimo, Edda poética, en BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 205

(48) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 132-133

(49) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 135

(50) DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, pp. 28-30

(51) DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, pp. 39-40

(52) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 148-149

(53) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 122

(54) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 147

(55) ALTHEIM, F., A history of Roman Religion, Methuen & Co. Ltd., 1938, pp. 66-67

(56) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 154, 156; La “Cacería Salvaje” es un mito popular antiguo que encontramos en el norte, oeste y centro de Europa que consiste en un grupo fantasmal de cazadores con equipamiento de caza, caballos, perros, etc. en una carrera desenfrenada por el cielo o la tierra, que presagiaba alguna desgracia. Wild Hunt, GUERBER, H.A., Myths of the Norsemen-From the Eddas and Sagas, 2010 (ed. original 1909), p. 25; En el folclore germano encontramos a Odin asociado con la Caza Salvaje, la carrera a caballo de la muerte por el aire en las noches de invierno, DUCHESNE-GUILLERMIN, J., Études mithriaques, Brill, 1978, p. 104

(57) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 133-134

(58)GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 122

(59) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 353

(60) TACITO, Germania, 39

(61) BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 201

(62) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 164

(63)DUMEZIL, G., Gods of the Ancient Northmen, University of California Press, 1973, pp. 38-48

(64) BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 200

(65) BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 211

(66) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 124-130; BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 196

(67) «Entre estos últimos [los Nahanarvali] hay un bosque de santidad inmemorial.Lo atiende una sacerdotisa. Pero las divinidades descritas en clave romana son Castor y Pollux. Tales son, de hecho, los atributos de la divinidad, siendo su nombre el de Alcis. No tenen imágenes, o cualquier vestigio de supersitición extranjera, pero es como hermanos y jóvenes como estos dioses son adorados». TACITO, Germania, 43

(68) «Ulises, también creen algunos, en sus largos viajes legendarios, que encontró su camino en este océano, y que, habiendo visitado suelo germano, fundó y nombró la ciudad de Asciburgium, que se encuentra en la rivera del Rin y que hasta entonces estaba deshabitada. Incluso dicen que un altar dedicado a Ulises, con el añadido del nombre de su padre, Laertes, fue antaño descubierto en el mismo lugar, y que ciertos monumentos y tumbas, con inscripciones griegas, todavía existen en los límites de Germania con Recia». TACITO, Germania, 1

(69) BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 224-225

(70) BERNÁRDEZ, E., Mitos germánicos, Alianza Ensayo, 2002, p. 223-224

(71) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 364-365

(72) SNORRI STURLSON, The Prose Edda, Skáldskaparmal, 17

(73) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 160, 216

(74) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 189

(75) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 183

(76) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 166-167

(77) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 179-180

(78) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 181

(79) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 182

(80) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 185

(81) MELLINKOFF, R., The horned Moses in medieval art and thought, University of California Press, 1970, p. 38

(82) MURDOCH, B., READ, M., Early germanic literatura and culture, History of German literatura, Volume 1, Camden House, 2004, p. 82

(83) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 115, 120

(84) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 130, 164-165

(85) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, pp. 211, 216, 348

(86) MORTENSEN, K., A Handbook of Norse Mythology, Dover, 2003 (1ª ed. Crowell, 1913), p. 52

(87) ADAN DE BREMEN, Hechos de la iglesia de Hamburgo, Cap. 26-27

(88) GRIMM, J., Teutonic Mithology, Vol IV, Dover Phoenix Editions, 2004 (1ª ed. George Bell & Sons, 1888), p. 1348

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(1) Relieves del Sol y la Luna, este último como hombre con barba, de la iglesia visigoda de Quintanilla de las Viñas, Burgos: http://www.jdiezarnal.com/burgosquintanilla.html

(2) El dios Njord despierto miesntras su esposa Skadi está dormida. Autor: W.G. Collingwood, de The Elder or Poetic Edda; commonly known as Sæmund's Edda. Edited and translated with introduction and notes by Olive Bray, 1908

(3) Freyr, Autor: Johanes Gehrts, Walhall: Germanische Götter- und Heldensagen. Für Alt und Jung am deutschen Herd. Breitkopf und Härtel, 1901

(4) Freya y su collar. Autor: J Doyle Penrose

(5) Odín y sus hermanos crean el mundo del cuerpo de Ymir. Autor: Lorenz Frølich(1820-1908)

(6) Ymir siendo asesinado por Odín y sus hermanos, Autor: Lorenz Frølich (1820-1908).

(7) El castigo de Loki, Autor: Louis Huard (1813-1874)

(8) Auðumbla, Autor: Nicolai Abildgaard, 1790

(9) Tyr y Fenrir. Autor: John Bauer, de Our Fathers' Godsaga by Viktor Rydberg, 1911

(10) Odhin. Autor: Johanes Gehts, de Walhall: Germanische Götter- und Heldensagen. Für Alt und Jung am deutschen Herd. Breitkopf und Härtel, 1901

(11) Odín, el trotamundos. Autor: Georg von Rosen, 1886

(12) Åsgårdsreien. Autor: Peter Nicolai Arbo, 1872

(13) Thor, dios de los vikingos. Autor:  Mårten Eskil Winge (1872)

(14) La lucha de Thor con la serpiente de Midgard. Autor: Johann Heinrich Füssli
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