Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

martes, 18 de diciembre de 2012

La guarida del dragón: La Vid, Montes de Valdueza, Corao, Balboa y Cova da Serpe

Cadmo a punto de atacar al dragón. Hendrik Goltzius(1558-1617)
«Allá, en los tiempos obscuros en que se compenetraba la leyenda con la historia, llegaron los romanos al Bagrada, río que corre en la Libia entre arenas abrasantes. Acamparon a su vera, y vieron de una caverna que se abría junto a él desenroscarse una serpiente enorme, de unos cien codos de largo. Devoraba los rebaños que se acercaban al río, y se atraía los pájaros con su aliento venenoso; silbaba con furos de tempestad, cuando se arrastraban sus escamas parecía temblar la tierra... Un soldado la vió y se subió a un árbol; la serpiente lo tragó, porque derribó el árbol de raíz; otro soldado se metió en el río: la serpiente lo tragó, porque se hundió en el río detrás de él...
«Llega entonces una tropa, y el monstruo silba, se yergue, echa fuego por las fauces... Se encoge luego, ataca, plasta, muerde... La cohorte vacila unos momentos, pero lo cubre de flechas se le clavan en los ojos; se le clava en el vientre una falárica... El monstruo pierde sus bríos, y una máquina de guerra le machaca la cabeza... Cae, se extiende, sucumbe... Y entonces salen del río amarguísimos lamentos, y se oyen amarguísimos murmullos en el fondo de las grutas, y se sienten grandes llantos en el bosque...
«Y los sacerdotes dicen:
«- Matásteis al compañero de las ninfas del Bagrada!...»(1).

San Jorge y el dragón, en el
Palacio de Botines de Gaudí, León
Vimos en nuestro artículo anterior Santuarios termales y dragones: Luyego, Santa Mariña de Augas Santas y La Edrada de Cacabelos que en el Norte de África existe una estrecha relación entre cavernas, santuarios termales, culto a las ninfas y a una divinidad con forma de serpiente. Asimismo, en la tradición popular europea encontramos con muchísima frecuencia lugares con cuevas, muchas veces próximas a cursos de agua, en las que habitaba una serpiente enorme o dragón que causaban una gran daño o exigían la satisfacción de un tributo periódico, y que finalmente eran asesinadas por un santo o un héroe. En mi opinión, estas cuevas, en relación con ciertos lugares con corrientes de agua, formaban parte de antiguos lugares de culto en los que se celebraba la muerte de la serpiente, o del invierno.

«En estas tradiciones [pervivencias de la originaria mitología megalítica], las serpientes u otros fantásticos aparecen en los dólmenes como guardianes del tesoro oculto, siendo la cueva su morada mítica. En estas leyendas, la serpiente suele ser considerada como un ser femenino, guardiana de un tesoro, encargada de espantar o castigar a todos aquellos que intentan apoderarse de él. Sólo el héroe, cumpliendo el ritual, logrará vencer o desencantar a la serpiente, alcanzando así el tesoro»(2).

En este artículo vamos a analizar en detalle cinco de estos lugares, correspondientes a puntos de nuestro entorno, considerando tanto la información que nos proporcionan sus respectivas tradiciones locales como el acontecimiento de eventos solares o lunares que complementen su significado. Sin embargo, antes estudiaremos algunos elementos comunes presentes en estas tradiciones.

San Jorge y el dragón. Paolo Uccello, 1470
Uno de ellos es la cueva, que en los santuarios termales ya estudiados parece evolucionar al horno. Las cuevas fueron desde muy antiguo objeto de culto porque se consideraban un acceso al inframundo o el seno de la Madre Tierra. Se han encontrado ofrendas votivas en el interior de algunas cuevas y grietas rocosas, que consisten especialmente en alimentos, bebidas o tesoros. Hay evidencias de su uso funerario o como lugar de realización de sacrificios humanos. Ejemplos europeos serían la cueva de Bycy Skála, en Moravia, República Checa, donde se hallaron los restos datados en la Edad del Hierro de 40 personas, principalmente mujeres, que fueron sacrificadas y desmembradas, con restos de dos caballos, cerámica y figurillas de bronce con forma de toro(3). La tierra es considerada como el vientre materno del que salieron los hombres. En diversas culturas, niños, enfermos y moribundos son depositados sobre el suelo, enterrados, o se hacen pasar por una brecha de la tierra, una roca horadada o un hueco de un árbol, como símbolo de nacimiento y regeneración. Enterrar a los hombres, bien cadáveres o bien cenizas, tiene también el sentido de reclamar una nueva vida, de retornar a la tierra madre(4). Como útero de la Tierra, y por lo tanto, medio de renacimiento y renovación, la cueva es esencialmente femenina, de modo que su antiquísimo carácter sacro se traduce y manifiesta en el cristianismo en forma de apariciones marianas relacionadas con cuevas como la de Lourdes, en Francia.

Dragón en la Catedral de León
La caverna equivale a la diosa megalítica, pero también la serpiente es también otro de sus símbolos y aparece contrapuesta a símbolos solares evidenciando algún tipo de dualidad o de oposición entre principios opuestos: Sol contra Luna, verano contra invierno, bien contra mal, día contra noche, hombre contra mujer,.... Su oposición alcanza su punto máximo en su combate a muerte, una escenificación periódica de la victoria del verano sobre el invierno, de la renovación estacional de la Naturaleza(5). Sobre este tema ya nos extendimos en la serie Quién es el dios Teleno.

Sigurd y Fafnir. Hermann Hendrich (1854-1931)
Cuélebre. Alberto Álvarez Peña,
en ÁLVAREZ PEÑA, A, Mitología asturiana.  Urriellu
La serpiente, como vimos(6), es un símbolo lunar, femenino, funerario, acuático,...El hecho de que la serpiente se identifique con los muertos, con el Invierno y que sea un símbolo de fertilidad explica por qué en las diferentes tradiciones de dragones, esta exige la satisfacción de un tributo, que en realidad es una ofrenda para que los espíritus de los antepasados sean propicios haciendo fértil el suelo que acoge la semilla sembrada o como agradecimiento por los frutos obtenidos(7). El tributo exigido toma la forma de cabezas de ganado, al parecer preferentemente vacuno, y cuando este se agota, reclama víctimas humanas. Los primeros, recuerdan el tema del sacrificio del toro que aparece asociado a lugares en los que también se celebra el culto a la muerte de la serpiente y al solsticio de verano(8), mientras que los segundos hacen referencia a sacrificios humanos. Toros, serpiente y víctimas humanas encarnan las fuerzas en decadencia de la Naturaleza, que deben experimentar una muerte violenta, prematura, cuando aún conservan cierto vigor, para que su espíritu se transfiera a una nueva forma más joven, regenerando los ciclos productivos naturales.
En la serie de artículos Quién es el dios Teleno(9), estudiamos en detalle distintos episodios míticos de distintas religiones en las que el joven dios del verano, se enfrentaba y vencía al viejo dios del invierno, y ocupaba su puesto como rey del mundo, un relato que representaba la transición crítica del invierno al verano celebrada con fiestas y sacrificios. Este combate singular entre el héroe y la serpiente primordial aparece con gran frecuencia en las mitologías de todo el mundo: Indra contra Vritra, Marduk contra Tiamat, Zeus contra Tifón, Apolo contra Pitón, Hércules contra Ladon o Equidna, Jason contra el dragón que custodiaba el vellocino de oro, Cadmo contra el dragón, hijo de Ares, que custodiaba un pozo, y que previamente había asesinado a sus hombres que habían ido a buscar agua, Thor contra la serpiente de Jormungand, Sigfrido, Beowulf,... Como vimos, en las columnas de Júpiter galas y germanas se representa una figura de Jupiter cabalgando, con el atributo del rayo y de la rueda del año solar, imponiéndose a una figura de gigante con forma de serpiente, un motivo iconográfico que no por casualidad nos recuerda al del Santiago Matamoros. Este relato mítico esencial y omnipresente se fue transmitiendo en muchos lugares de manera oral, de generación en generación, hasta llegar hasta nuestros días. Veamos algunos ejemplos.


EL CULUEBRO DE LA VID


Una de las leyendas leonesas de dragones más conocidas es la de La Gotera en La Vid. Según un relato del abad Pedro de Zúñiga y Avellaneda de fines del s. XVI, referente a la ermita de San Vicente de La Gotera: 

Cueva del Culuebro de la Vid de Gordón
«... y que allí avía hecho una fragua y avía templado unas ciertas varras de yerro ardiendo y las avía echado al culebro, juntamente con unos flejos de lino y unos tocinos, y que estando todo junto lo avía tragado el dicho serpiente y que avía reventado, y que con la gran bramida que avía hecho los dos hermanos más chiquitos que avía dejado se avían pasmado y se avían muerto, y cuando él vino y los halló muertos, determinara volverse para su tierra de Tángere, y avía topado el Santo (se refiere a San Lorenzo) con una acémila la cual traía una piedra de alabastro a manera de munimiento, que la acémila no avía parado hasta donde ahora está la hermita fundada, que es una tierra muy alta y avía oído decir el testigo que la acémila avía señalado las herraduras en las dichas sierras, y ansí ha visto que llegan allí muchas gentes en romería por las fiestas de San Llórente y San Vicente y San Pelayo, y en otros días del año, y avía visto que las gentes que van a la Hermita beben del agua de la fuente que dicen de las Virtudes y alcanzan gran beneficio, lo uno porque dicen que la dicha fuente que está a un trecho de ballesta de la Hermita fue fundada de las lágrimas de los Santos pequeños, que avían quedado quando el mayor fue a matar al culiebro»(10).

Vista desde el interior de la Cueva del Culuebro
Díaz Alonso recogió la leyenda popular según la cual un culebrón que vivía en el Bernesga exigía como tributo una oveja diaria, o una doncella en su defecto. Vino San Lorenzo asistido por sus dos hermanos Vicente y Pelayo a poner fin al abuso, y con una torta envenenada dio muerte al culebrón que sin embargo se cobró la vida de los dos hermanos pequeños. San Pelayo construyó una ermita en lo alto de la Peña con los huesos del dragón y dio sepultura a sus hermanos en un túmulo, a cuyos pies hay un ara romana(11).

Según otra versión muy parecida que nos proporciona Sánchez Badiola, los campesinos de La Vid satisfacían el apetito del monstruo con dos vacas diarias, y cuando estos se acabaron, caballos, ovejas, cabras,… hasta que consumieron todos los animales. Entonces acordaron que cada familia escogiese a uno de sus miembros. A un tal Pablo González se le apareció San Lorenzo, junto con sus dos hermanos, el cual mediante un ardid terminó con el dragón. Finalmente los vecinos emplearon sus huesos para construir la ermita(12).

En Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte(13), explicaba cómo el túmulo, con forma de caja sobre el terreno, y la propia ermita, estaban orientadas hacia la puesta del Sol en las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad, que podría haberse cristianizado en las celebraciones del Corpus Christi y de San Lorenzo que se realizan en La Vid de Gordón. En el artículo Lug, el dios equino que mató al dragón del Bernesga(14) tratamos sobre el ara votiva que se encuentra en el interior de la ermita, dedicada a unos dioses equinos en cumplimiento de un voto hecho por un tal Julius Reburrus. En este artículo expusimos que el caballo es un símbolo que se ha venido utilizando desde el Paleolítico, asociado al principio solar, estival, diurno, masculino, múltiple, y contrapuesto al del toro, el componente lunar, invernal, nocturno, femenino y acuático, con el que rige el universo. También tratamos sobre los grabados rupestres en forma de herradura que podrían relacionarse con un alineamiento con el Alto de Prao Mojón en el lunasticio mayor Norte.

En Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte(15), anticipamos que la Cueva del Culuebro, como así aparece mencionada en el Libro de la Montería del Rey Alfonso XI(16), y localizada en las hoces de La Gotera, a muy pocos metros del Bernesga, parecía imprecisamente orientada con la puesta de Sol del solsticio de verano y que esta circunstancia podría ser el fundamento de las advocaciones de San Juan y San Pelayo, así como de la tradición del culebrón. Cuando pregunté por su ubicación, en la Vid, me explicaron que el culebrón era tan grande que no cabía en la cueva donde introducía la cola, mientras que la cabeza descansaba en una enorme concavidad formada en la montaña al otro lado del río.

Este verano quise presenciar cómo se comportaba la cueva en la puesta del solsticio de verano y, ciertamente, no me extraña que el fenómeno impresionara a la gente que desde hace siglos, o milenios, y que lo consideraran un símbolo excelente de la victoria del verano sobre el invierno. El Sol, en esta fecha, penetra en lo más profundo de la caverna (que en realidad no es mucho) con forma de espada, iluminándolo, mientras que la serpiente, la oscuridad, la concavidad de la tierra, la fuente de agua, queda arrinconada en el fondo, derrotada, esperando impotente su fin. El lugar donde se oculta el Sol en esta fecha, se corresponde con la concavidad de la montaña donde, según la tradición local, asentaba parte de su colosal cuerpo el enorme culuebro que fue derrotado por San Lorenzo, el antiguo dios del verano.

El solsticio de verano desde la Cueva del Culuebro.
La concavidad que se ve debajo del Sol , al otro lado del río,
era ocupada por la cabeza del culebrón
mientras este mantenía su cola en la cueva
La luz del Sol del solsticio de verano,
adentrándose en lo más profundo de la Cueva  del Culuebro



LA SIERPE RUPIANA DE MONTES DE VALDUEZA



En un artículo anterior dedicado a Valerio del Bierzo, la Provincia Asturiense y el santuario pagano de San Félix(17) avisamos que en artículo posterior continuaríamos las peripecias de nuestro insigne ermitaño. Valerio se retiró finalmente en el monasterio de San Pedro de Montes, en el actual Montes de Valdueza, donde terminó sus días. Allí conoció a Saturnino, con el que construyó la célebre ermita de la Santa Cruz. El emplazamiento donde se construyó no es el actual, estaba más abajo, próximo al río.


«En una roca, por la parte baja de este monasterio, donde San Fructuoso solía hacer oración, y estaba hincada una cruz de madera a modo de monumento, el hermano Saturnino empezó a planear con mucho empeño que allí mismo, con nuestras pocas fuerzas, fuera construido un pequeño oratorio. Cuando me contó su proyecto, comencé a discutírselo, porque el lugar me parecía inadecuado y no teníamos medios para llevar tal proyecto a cabo.
«Justo el mismo día, cuando me vino el sueño, me hizo ver claramente la divina piedad que era su voluntad que se hiciera así, y que muy pronto su poder le daría remate. Nada más conocer la voluntad del Señor, con la obra de mis propias manos y con lo que la bondad divina me hizo llegar a través de la generosa voluntad de unos buenos cristianos, fueron contratados muchos artesanos para ayudarnos, con los cuales , apoyándonos el Señor y su poder, se terminó la construcción. Y como en aquel sitio no existía ningún espacio plano, pero a cambio teníamos el riesgo de un gran peñasco que colgaba sobre el lugar, trabajando poco a poco lograron abrir la roca. Allí, fue construido un santo templo en honor del Señor, dedicado a la Santa Cruz y San Pantaleón y otros santos mártires, que aunque construcción pequeña, era grande por el volumen del empeño desplegado»(18).

Interior de la ermita de la Santa Cruz, en Montes de Valdueza
Un episodio curioso es aquel en el que Saturnino hace que una serpiente ataque a alguien que entró a robar en su huerto.

«En el propio descampado sembró algunas legumbres que crecieron en rica abundancia por don del Señor. Cuando vio que estaban maduros, temiendo que gente se las llevase, bendijo sobre el altar un lenzuelo que colgó como señal en la huerta. Y como todos tenían miedo de que allí pudiera sucederles algo, un botarate, cuando entró con atrevimiento desvergonzado y comenzó a satisfacer la voracidad de su gula, de repente fue atacado por una serpiente. Y cayéndose luego al suelo, allí permaneció con sentido hasta que lo encontraron soltando más porquería por la boca y por detrás de lo que había podido comer, cuando gracias a Dios no se encontró nunca jamás a ninguna otra persona que por estos montes hubiese sido atacada por una serpiente»(19).

Asiento original de la ermita de la Santa Cruz
Y es curioso porque la serpiente ya había dejado aquí una fuerte impronta mítica.

«Desde la ermita se contempla el abismo y allí abajo se abre la boca de una cueva legendaria. Es la cueva del totem de la serpiente, la misma serpiente que está tallada en lo alto del retablo de la ermita., donde se aprecia el ojo del legendario cuélebre.
«Es el culebro del castro de La Rupiana, que dice su leyenda moraba en esta covachona y cuya cola aún quedaba metida en la oquedad cuando su cabezota subía hasta las proximidades de la ermita y se zampaba los hombres y los ganados. Así era de grande y horrenda la temerosa sierpe de La Rupiana.
«San Fructuoso libró para siempre a sus monjes y a las gentes de este demonio de La Rupiana. Se arregló para ello emborrachando a la sierpe con un gran pan de harina de castañas amasado con jugo de tejo y de apio hasta dormirla. Luego ya le fue sencillo meterle por un ojo, el que se aprecia en el retablo de la ermita, un gran madero de castaño aguzado y requemado en el fuego hasta abrasarle el cerebro»(20).

Monasterio de San Pedro de Montes
Montes de Valdueza
Uno de los elementos del relato tradicional que se repite es el de la preparación y uso de una torta para dar muerte a la sierpe. Algunas evidencias apuntan a la participación de bollos o tortas en ritos en los que se sacrificaban víctimas humanas. Una de ellas, es la más conocida, es bien conocido roscón de reyes. Como sabéis es tradición repartirlo en trozos en el día de Reyes, como después del comienzo del año Nuevo. Una de las porciones esconde un haba y el que lo elige por azar recibe el castigo de pagar el roscón del año siguiente. Antiguamente, el elegido se conocía como el Rey de la Faba(21), que evidentemente es una reminiscencia de la antigua costumbre de sacrificar ritualmente al rey, o a un representante suyo, bien de forma periódica, bien cuando se observan signos de decadencia, pues él encarna a la Naturaleza en el Invierno y debe morir cuando aún conserva sus fuerzas para renacer fortalecido, asunto que fue magistralmente tratado por James Frazer en su Rama Dorada. En algunas pervivencias de la fiesta de Beltaine, en Dublín, existía la costumbre de que la persona que escogía una porción marcada de una tarta de Beltaine o bannock, era después denominado la Vieja Arpía de Beltaine, y se fingía que era arrojado al fuego, o tenía que saltar tres veces sobre este, refiriéndose a él durante la fiesta como “muerto”(22). Por último, en el Noroeste de Inglaterra, en Lindow, fue hallada la momia de un hombre del siglo I d.C. en un pantano con signos que apuntan a que fue víctima de un sacrificio: se trataba de un hombre joven, bien alimentado, con el cuerpo pintado y que durante su vida no había desarrollado trabajos pesados o manuales. Las señales de su muerte (lesiones en la cabeza, estrangulamiento y corte en el cuello) apuntan al rito del triple asesinato del rey sagrado. En su estómago encontraron restos de su última comida consistente en pan cocido con una amplia variedad de semillas y granos de cereales(23). El hecho de que el escenario fuera acuático, es decir, un pantano, subraya su relación con las tradiciones de dragones asesinados que estamos estudiando.

Cueva de la Sierpe Rupiana
Al igual que en el ejemplo anterior, el del Culuebro de La Vid, la cueva de la Sierpe Rupiana está también a escasos metros del curso de agua. el arroyo de Montes y está orientada hacia la puesta del sol en el solsticio de verano. En este caso no podemos decir que los último rayos del sol en esta fecha penetran en lo más profundo de la cueva, que tampoco es muy profunda, pero sí que su interior es bañado por la luz sagrada de esta fecha, alcanzando un conjunto de pequeñas cavidades que forman un rostro monstruoso, probablemente de origen natural. La zona por donde se oculta el sol de finales de junio, visto desde la cueva, parece próximo al emplazamiento actual de la ermita de la santa Cruz, el lugar alcanzado por la cabeza del monstruo para alimentarse de ganado y personas mientras que mantenía su cola en la cueva. Este dato podría ser indicativo de una relación espacial entre dos puntos, de una orientación astronómica, pues ya lo habíamos encontrado en el alineamiento solsticial de la Cueva del Culuebro de La Vid. Recordemos que según la tradición local, mientras el culebrón mantenía su cola en la cueva, el resto de su cuerpo descansaba en la depresión que se encuentra en frente de la misma, justo por debajo del punto donde se produce la ocultación del Sol en el solsticio de verano.


Puesta del sol en el solsticio de verano visto desde la Cueva de la Sierpe Rupiana. A la izquierda, la ermita de la Santa Cruz, donde el culebrón se alimentaba mientras mantenía la cola en la cueva


Por último, desde la salida de la cueva, hacia el río, se observa hacia el Este un punto destacado del paisaje donde se pone el Sol en las fiestas de media estación de primeros de mayo y primeros de agosto.

Sobre este monte, aquí visto desde la carretera, se produce la salida del Sol en Beltaine/Lugnasad desde el entorno inmediato de la Cueva de la Sierpe Rupiana
El monte anterior desde el entorno inmediato a la cueva

SANTA MARIÑA DE BALBOA



«Na igresia de Balboa existen dúas imaxes de Santa Mariña. Nunha delas, na máis pequena, aparece a Virxe pisándolle a cabeza a unha cobra. É unha talla da Santa para conmemorar un acontecemento que sucedeu no Couto.
«Enriba de Balboa, na Pena do Pando, habitaba (quen sabe os anos que desto haberá) unha cobra descomunal que mantiña acoradas a todas as xentes daquelas vilas.
«Tiñan que levarlle por viceira años, cabritos e curdeiros a aquela besta que nunca chea se vía. Pasaron os anos e os probes habitantes do Couto non conseguían alevantar cabeza, pois non había facenda que chegara pra farta-lo monstruo aquel, que de día en día medraba e engordaba máis e maís.
«Nada cambeou hastra que tempo andando unha rapaza do lugar presentouse onde a serpente e, invocando a axuda da Virxe, consiguiou esmagarlle a cabeza cun pe.
«Dende aquela, esta Santa da igresia de Balboa, aparece como a salvadera e protectora da poboación»(24).

Pintura mural en Balboa
Iglesia de Santa Mariña, en Balboa
Pena do Pando
Encontramos un nuevo ejemplo de lugar en el que Santa Marina da muerte a una enorme serpiente. Sin embargo, en esta ocasión tengo la impresión de carecer de algunos elementos de juicio que me impiden dar una solución satisfactoria, al menos para mi. La iglesia de Santa Mariña está construida sobre un reguero, lo cual no deja de ser un emplazamiento extraño y curioso, vista ya la estrecha relación que tiene esta advocación y los culto acuáticas. Podríamos pensar que el nuevo edificio está cristianizando un lugar de culto pagano, o que se trata de un traslado desde otro punto. En todo caso estoy convencido de que el antiguo culto a la muerte de la serpiente cuya reminiscencia es esta leyenda de Santa Mariña estaba complementado por un baño ritual de la diosa en algún lugar del río adecuado, probablemente santificado por un alineamiento solar en el solsticio de verano o en las fiestas de media estación de Beltaine/Lugnasad, como vimos en el capítulo anterior(25). Desde la posición ocupada por la iglesia actual de Santa Mariña no he conseguido reconocer ningún alineamiento astronómico en este sentido.

Pena do Pando
Cuando pregunté en Balboa por esta tradición, me indicaron que la serpiente gigantesca vivía en una cueva de la Peña del Pando señalándome también su emplazamiento. Cuando me interesé por la cueva me dijeron que, en realidad, no era tal, sino una pequeña oquedad. Visité el lugar y encontré la “cueva”, que parece orientada hacia el lugar donde se pone el sol del solsticio de verano (aunque en la actualidad unos árboles impiden la visión). Sin embargo, la escasa entidad del hueco no parece justificar su elección como morada mítica de la serpiente, y soporte de una tradición tan notable. Me pareció curioso que en la Peña del Pando, hay dos peñas muy próximas, aunque sin tocarse, de modo que definen un punto de mira que, según he calculado, parece orientado hacia el punto donde se oculta el sol del solsticio de invierno.

En definitiva, y como ya avise anteriormente, los resultados obtenidos aquí son algo pobres, dando la impresión de que aún desconocemos demasiados datos sobre este lugar.

Guarida de la serpiente na Pena do Pando
Santa Mariña de Balboa


LA CUEVA DEL CUÉLEBRE DE CORAO



En la localidad asturiana de Corao, cerca de Cangas de Onís, se encuentra la Cueva del Cuélebre, también conocida como la Cueva de Frassinelli porque fue adquirida por Roberto Frassinelli, “el alemán de Corao”, que la excavó hallando en su interior «un hacha pulimentada, un ídolo reticulado sobre canto rodado, un anillo de cobre y una punta de bronce y un puñal [...] relacionados con una posible ofrenda funeraria»(26). Aparece también en antiguos documentos con las denominaciones "Cueva Cuh.erreru" y "Guf-ferreo"(27). La cueva, que en realidad es un abrigo, está segmentado en varias cavidades, con distintas aperturas al exterior, principalmente hacia el Este y una muy amplia hacia el Sur.

Cueva del Cuélebre, en Corao
Dragón en el pórtico de la iglesia de Santa Eulalia de Abamaia
Estos restos arqueológicos indican que esta cueva era un antiguo lugar de culto cuyas características pueden deducirse a partir de la leyenda del cuélebre que la habitaba y cómo encontró la muerte.

«Na cueva añeraba un cuélebre al qu'habíen d'echa-y una xata diaria, pa que los dexara trabayar en la vega H.ondos, que ta baxo la cueva. Entós, el cura d'Abamia h.artucáu del asuntu, un día, allegóse a la cueva cola cuenta de desanicialu. Y asonsoñando les culiebres echó-y un xiblíu pel h.uracu la madriguera pa h.acelu salir. Namái que llegó'l cuélebre, el cura pegó-y un tiru nel gargüelu y fuxó al trote nel so caballo empobinando p'abamia. El cuélebre, mancáu, foi tres d'elli. Pero'l caballu estrapallóse-y pola escorrinbanda, asina que'l cura hebo de vadiar El Gueña a pie, per onde agora ta El Puente abamia. El cuélebre metióse nel ríu tamién, y entró-y l'agua pel furacu del tiru, afogándose ellí mesmu. Dempués, sacáronlu pal camín Canaloriu, que ta al pie, onde tevo en canal munchu tiempu podriéndo»(28).


Encontramos en este relato varios elementos que ya hemos reconocido en otros. El cura representa al dios joven del verano, uno de cuyos atributos es el caballo que morirá en sacrificio. Como vimos en Luyego o Santa Mariña de Augas Santas, y sospechamos en Cacabelos, se produce un desplazamiento al río, a un punto en el que se produce un vado y posteriormente se construye un puente(29), en cuyas proximidades se localiza una encrucijada a la que llegaban y donde confluían todos los caminos de iglesia de la parroquia que conducían a la iglesia de Abamia, un templo donde dice la tradición que estuvo enterrado el rey Pelayo y su esposa, próximo a un túmulo prehistórico y que trataremos en un artículo próximo. En la zona existen también otros restos arqueológicos. Ambrosio de Morales hace referencia a una veintena de piedras de lápidas romanas con inscripciones, lápidas vadinienses(30) de las que se conservan tres en el Museo Arqueológico de Oviedo. Desde este Puente nace el camino del Canaloriu:



«El camín llámase asina porque tevo munchu tiempo nél podredoriu del Cuélebre en canal, que dempués d'afogase n'El Güeña, baxo El Puente Abamia, cuando diba escorriendo al cura d'Abamia por pega-y un tiru, sacárenlu p'allí»(31).

El cura que Abamia que presenta ante la entrada de la Cueva del Cuélebre, el dios joven del verano, es el sol que nace sobre el Cerro Iguedo en el solsticio de verano. La serpiente queda herida y persigue al héroe solar hasta un curso de agua en la que esta queda santificada por la coincidencia de dos alineamientos astronómicos: uno en la salida del sol del solsticio de verano sobre el Cantu los Verdugos, y otro en el lunasticio menor Norte sobre el cantu Llagos.

Cerro Iguedo desde el entorno inmediato de la Cueva del Cuélebre de Corao

A COVA DA SERPE DE FRIOL



En el occidente de la provincia de Lugo hay una sierra en las cercanías del concello de Friol que se conoce como Cova da Serpe. Toma su nombre de una pequeña cueva que tradicionalmente se consideraba habitada por una enorme serpiente.

«A torre de San Paio de Narla (Friol, Lugo) ten as súas lendas. Unha delas é a que se refiere á Cova da Serpe, que dá nome a un monte que vai bater ma provincia da Coruña, preto de Sobrado de Monxes.
«Tiña un dos señores daquela torre o castelo, unha filla, Berta ou Benta, que gustaba de se solazar andando dacabalo polas terras achegadas á torre, costume adoitado naqueles tempos de ruíns estradas, mais fallos doutros pasatempos.
«Aconteceu certo día que a besta en que ía a fidelguiña gañou medo e comezou a correr desenfreada sen que a rapariga puidera contela. Mais un membrudo mozo campesiño brincou no campiño dun valo en baixo, botoulle as mans ó bocado da besta e cun rexo esforzo contivo o animal.
«A heroicidade do mozo, e poida que máis que outra cousa a varonil apostura do lanzal xove, fixo que a doncela se enamorase del. Pola súa parte o rapaz viu na fidalguiña unha meiguiceira fada o deixou engaiolado, preso nos seus encantos e donosía.
Os dous mozos voltaron a se veren, e sentados á sombra dos carballos dunha devesa, falábase namorados e ditosos esquecendo a súa desemellante condición.
«Mais, o señor de San Paio, don Lopo de Seixas, soubo logo daqueles amores da súa filla co mozo labrego, seu vasalo, e ameazó á rapaza cun fero castigo se non puña fin a aquela desasisada intimidade que era unha aldraxe para a fidalguía das torres.
«Benta, amante e arriscada, puxo en coñecemento do rapaz as ameazas do seu pai, e entre choros e bicos, ambos determinaron de fuxir a través dos montes e iren en procura de refuxio noutras terras.
«O señor de Seixas, cando se decatou de que a súa filla desaparecera, ordenou de contado que saíran algúns escudeiros e homes de armas da torre para perseguiren os fuxitivos, dar morte ó galán e voltar para o castelo coa filla que o tiña deshonrado con aquel feito deshonesto.
«Os amantes, ó se sentiren perseguidos, escoitando o catriplinar dos cabalos, agacháronse nunha cova que atoparon no monte que tentaban cruzar. Mais ficaron abraiados ó se toparen cunha gran cobra, unha serpe monstruosa, que se dirixía, erguendo a noxenta testa, cara a Benta. O mozo empuñando un puñal interpúxose e pretendeu cortar a cabeza á cobra que arredou o ataque e envolveuse lixeira e destemida en torno do rapaz coutándolle o movemento.
«A loita entre o home e a serpe foi témera; a rapariga ollábaos estarrecido. En cabo o varudo mozo atinxiu a cobra cun certeiro golpe na testa; mais, xa era tarde, porque as trabadelas da serpe e mais o premer do escorregadío corpo que lle apreixaba o corpo e a gorxa, causáronlle a morte.
«Oíndo os berros salaiantes da rapaza chegaron as xentes de don Lopo que recolleron á espavorida Benta, e conducírona á torre de Narla.
«Por eso chámanlle ó monte “Cove da Serpe”, en lembranza do drama que se desenvolveu alí, conservado pola lendaria tradición»(32).

Cova da Serpe de Friol
Otra tradición dice, que esta serpiente era tan grande que bajaba a beber a un arroyo mientras mantenía la cola en la cueva. Este dato, que ya hemos constatado en otros lugares, puede indicar la existencia de dos lugares relacionados que participaban del antiguo culto a la muerte de la serpiente, uno de ellos en el seno de una corriente de agua y/o que cabeza y cola de la serpiente indican una dirección espacial que podría tener un significado astronómico. Ya nos hemos encontrado con las dos situaciones. Sin embargo, la localización de este arroyo parece imprecisa. En algunos casos se refieren a un arroyo seco conocido como Santa Mariña o a un Pozo da Serpe o Parado da Serpe localizados cerca de la Torre de Miraz, aunque también se encuentran por internet referencias a un pozo cerca de la torre de San Paio de Narla(33) o incluso cerca de la Torre de Anafreita(34).

«No monte “Cova da Serpe” vivía unha enorme cobra que tiña cheos de medo ós veciños de Miraz, pois sempre baixaba beber nunha fonte cerca da Torre que aínda se coñece polo nome de “Pozo da Serpe”. A xente decidiu un día acabar con tal monstruo e para iso argallaron de darlle de comer un burro enzoufado en alcatrán. A serpe comeu o burro e morreu de contado. Aínda na cima do monte existe a cova onde vivía o animal, de aí o nome que leva»(35).

«Di a xente que nunha montaña, a varios quilómetros de Friol, había unha cova na que fai moito tempo habitaba unha gran serpe, que cando iba beber ó río de Santa Mariña, que lle quedou o nome de río seco, a cola quedáballe na cova.Un día a xente cansada de que a serpe lles comera as hortas decidiron poñerlle un burro que estaría envelenado, a serpe comeuno e morreu. Dende aquela a esta montaña chámaselle A Cova da Serpe»(36).

«Contan os vellos que hai moito tempo, nun lugar chamado dende aquela “Cova da Serpe” por un feito pouco normal que sucedeu, había unha serpe nunha cova na montaña máis alta da zona, e o seu tamaño era tan inmenso que cando ía ó Rio Parga a varios kilómetros de distancia , deixaba a cola dentro da súa cova. Un nobre de Parga, que tiña moitas propiedades e perxudicábao moito porque lle comía reses e servos, ofreceu unha recompesa para o que a matase: daríalle a man da súa filla. Viñeron cabaleiros de moitos sitios pero a serpe matounos a todos e seguía perxudicando; pero un servente do nobre vía a fermosa filla do nobre e namorouse dela. O rapaz armouse de valentía e dunha espada e cortoulle a cabeza á serpe mentres estaba distraída comendo un boi do señor. O señor cumpriu a súa promesa, casou a súa filla co servo e viviron felices»(37).

Cova da Serpe
Una de las primeras impresiones que me produce esta leyenda es su analogía con las tradiciones relativas a la muerte del padre de Lug, enamorado de la hija del malvado Balor, o el romance de Culhwch y Olwen y su enfrentamiento al padre de ella, Ysbaddaden(38). Aurelio del Llano recogió un relato popular asturiano con una similitud aún mayor. En esta caso, la identificación del asesino con el dios del verano está subrayada por la fecha en la que se produce la muerte del Cuélebre: el solsticio de verano, así como que el padre de la muchacha y el Cuélebre son uno mismo.

«Erase un grande señor que tenia dos hijas: una estaba para casarse con un conde. Y la otra hablaba secretamente con un mozo pobre y plebeyo.
«Enteróse de ésto el padre de la niña y la encerró en un cuarto del palacio.
«Por una ventana se comunicaba con su novio, pero ésto se descubrió y el mozo determinó marchar con un señor que iba a pelear contra los moros.
«De acuerdo con los encantadores, el padre cogió a su hija y con el dinero que le correspondia en herencia la llevó a una montaña; un encantador comenzó a leer por un libro, y de una cueva salió el Cuélebre que había de guardar a la niña. Esta, llorando a lágrima viva, rogaba a su padre que no la encantara, pero el tirano la hizo entrar en la cueva y como único consuelo le dijo los medios que tenia que emplear el que se atreviera a libertarla y la dejó allí encantada.
«Mientras tanto, su novio, dispuesto a ganar honores, hizo tantas cosas peleando contra los moros, que el rey le hizo noble y le dio armas para su escudo.
«Y con ésto regresó y presentóse delante del palacio de su novia. Por un criado viejo que estimaba mucho a la niña, supo lo del encantamiento. Y el mozo fué a la montaña y registró todas las cuevas sin resultado alguno.
«Después sentóse a descansar bajo la sombra de un fresno y de pronto oyó la voz de un pastor que iba detrás de su rebaño cantando:
«— Niña que estás encantada
en la cueva de Cirbian,
he de libertarte yo
la mañéina de San Juan.
« El mozo atravesó corriendo un cotollal, llegó al pié de la fuente donde estaba el pastor y le preguntó el significado de la copla.
«El pastor le contestó que estando él metido en el hueco de un roble para librarse de la lluvia, había visto, lleno de miedo, el encantamiento de la niña. Y que el padre al marcharse habia dicho a su hija:
«— El que se atreva a desencantarte tiene que presentarse aquí la mañana de San Juan cargado de reliquias y dar muerte al Cuélebre, de una lanzada en la garganta.
«Y si no hay quien se atreva a hacer esto — agregó el pastor — lo haré yo cuando sea hombre. ¡Si supiera usted que guapa es la nena!.
«— ¡Calla! A esa joven me corresponde a mí desencantarla.
«Y la mañana de San Juan, armado de lanza y cargado de reliquias, presentóse el mozo en la cueva donde estaba encantada su novia y esperó.
«Al poco tiempo sintió un ruido muy grande y vio que en dirección a el avanzaba el Cuélebre silbando y dando golpes con la cola.
«El mozo, aprovechando un momento en que el Cuélebre se enderezó frente a él, hinchando el cuello, le dio un golpe de lanza en la garganta y le mató.
«Inmediatamente se rompió el encanto y apareció la niña llena de hermosura delante del valiente mozo. Este la cogió en sus brazos y la depositó desmayada en el campo.
«El pastor presenció la lucha del mozo con el Cuélebre desde el mismo sitio que había presenciado el encantamiento.
«Y cuando vio al Cuélebre caer muerto, fué corriendo a dar cuenta de lo ocurrido al antiguo criado de la niña.
«El padre de ésta había muerto el día que la encantó.
«Hiciéronse grandes preparativos en el palacio, y todos los habitantes del contorno se dirigieron a la montaña en busca de los enamorados, los cuales se casaron a los pocos días. Y dieron al pastor una parte del dinero que había acompañado a la niña en su encantamiento»(39).

Fortaleza de San paio de Narla. Autor: Jose Luis Cernadas Iglesias. Fuente: Wikipedia
El nombre de la muchacha de la leyenda luguesa, Berta, apunta claramente a su identificación con la Gran Diosa Luna, con fuertes paralelos en su denominación en la Europa continental, pero también en las Islas Británicas con la diosa Brigit. De acuerdo a Nicolás Bartolomé:

«las leyendas cristianas de los primeros días de febrero reivindican numerosos santos que protegen los trabajos textiles, pero más que a los santos la gentes en las veladas prefiere evocar al hada hilandera cuya presencia se recuerda en Francia con la frase proverbial “du temps que la reine Berthe filait” (de los tiempos en los que la reina Berta hilaba), que tiene su correspondencia italiana en el dicho “non e píu il tempo che Berta filaba”, e incluso portuguesa aunque referida a Marta “la’vae quanto Martha fiuo”, en referencia siempre a un pasado remoto y mítico. Estos personajes proverbiales relacionados con el hilado a veces se presentan como hadas gigantescas que transportan enormes piedras o realizan trabajos descomunales mientras van hilando como ocurre en Francia con un túmulo megalítico denominado Girénée Berthe, del que se dice que fue transportado por una mujer llamada Berthe en su regazo, señalando el túmulo el lugar donde se rompieron los cordones del delantal y cayeron las piedras y tierra que llevaba sin poder por tanto concluir la tarea inicialmente prevista. Gaignebet postula que girénée, identificada popularmente con el contenido del regazo o mandil (giron en francés), alude más bien a un objeto gira, rueda y vuelve, es decir, se refiere al huso del hada hilandera. En toda Europa se constatan variantes de esta misma tradición.
«Otra hilandera fantástica Frau Holle (la señora Holle), la popular hada germana que origina la nieve al sacudir su colchón, también es descrita como una hilandera que camina por la tierra para observar la aplicación de las jóvenes hilanderas, las cuales debían de concluir las tareas del hilado y guardar las ruecas para el martes de carnaval, premiando a quien así lo hiciera y castigando en caso contrario a las infractoras. Frau Holle también ayuda a las chicas que hilan bien regalándoles husos y quemando las ruecas de las perezosas. En el día de su onomástica exigía descanso abandonando la hila. El nombre de Holle tiene diversas variantes en las distintas regiones de lengua alemana (Helda, Holda, Perchta,), entre las que merece la pena destacar el de Berta. Para el tantas veces citado Gaignebet, Brígida y Berta, (o sus variantes francesas Bridget y Berthe), tienen el mismo significado: “la elevada”o “la excelsa”»(40).

Esta interpretación está en consonancia con la etimología de la localidad de Anafreita, también conocida como San Pedro, y el arroyo homónimo, a 1 km. de la cueva:

«Pero Anafreita no viene de fracta ni de A na freita (¿?) ‘la (que está) en la cortadura’, como también se ha dicho, sino del nombre de origen germánico ANA-FRED-A, o Anafried, Anafred (masc.) que aún se usa hoy; un antropónimo compuesto, cuyo segundo término está basado en el nombre de la suprema diosa germánica y nórdica Freda, Frida, Fritha o Freya (relacionados con la palabra Fraujōn ‘mujer’) cuya contrapartida masculina es Freyr, tan presentes en la toponimia nórdica y germánica [...] Su equivalente en la tradición celta es Breta o Brita, Berta, Brechta, Brittula, Britex, Bride o Brigit, sin duda la forma básica, que también entra en la composición de nombres germánicos como Albrecht o Alberto y Adalberto (de Adel-Bert ‘la noble Berta’), correspondientes a Alfred-o, Alfried (de Adel-Freda ‘la noble Freda’)»(41).

En un alto que limita las parroquias de Nodar y Anafreita se encuentra el lugar denominado “Alto da Mámoa”, que alude a un túmulo megalítico. Podría participar en el conjunto cultual en el que está incluída A Cova da Serpe pero, como sólo conozco la localización del topónimo en el Mapa Topográfico Nacional, no lo incluiré en este análisis.

Vista del Peneo da Pereira desde A Cova da Serpe
La boca de la pequeña cueva está orientada con un acimut de 146º, dando una declinación de -33º para un astro que se ocultara en esa dirección en el horizonte. El sol en el solsticio de invierno o la luna en el lunasticio mayor Sur podrán verse a través de su entrada a su paso después de su orto. Desde el emplazamiento de la cueva no hay accidentes especialmente destacados en el paisaje a excepción del Penedo da Pereira cuya cima, sin embargo, se ve aquí por debajo de la línea del horizonte. Ligeramente a la derecha de esta cumbre se recorta en el horizonte el Pico de Leiras que, sin embargo, tampoco es un punto particularmente conspicuo. En esa misma dirección se encuentra Miraz y se produce la salida del Sol en las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad. Podría ser este el significado de la tradición según la cual la serpiente de la Cova da Serpe iba a beber al Pozo da serpe de Miraz mientras mantenía la cola en su cueva y que ahí recibió la muerte, en consonancia con lo visto en La Vid y Montes de Valdueza en las que la dirección definida por la serpiente cuando sale para alimentarse y mantiene parte de su cuerpo dentro de su guarida coincide con un alineamiento solsticial. A algunos metros de la cueva, hacia el arroyo que nace aquí, podemos encontrar zonas de su curso desde las que ya el Penedo da Pereira es ya un referente notabilísimo del paisaje sobre el que nace el Sol en las fiestas de media estación que dan comienzo y fin al verano. ¿Será este arroyo el de Santa Mariña?


CONCLUSIONES

Hemos estudiado en detalle algunos lugares en los que existe una tradición de una cueva habitada por una gran serpiente o dragón que es asesinado por un héroe o santo. En los casos de La Vid y de Montes de Valdueza hemos reconocido su orientación hacia la puesta del sol en el solsticio de verano asociada a una tradición según la cual el cuerpo de la serpiente se extiende en esta misma dirección para alimentarse y que podría guardar relación con las advocaciones patronales de las localidades a las que pertenecen: San Juan en el caso de La Vid y San Pedro en el de Montes de Valdueza.

La Cueva del Cuélebre de Corao arrojó restos arqueológicos que denotan su uso como lugar de culto que podría guardar relación con la veintena de lápidas vadinienses que fueron halladas en Corao así como el túmulo megalítico que se cristianizó en la iglesia de Santa Eulalia de Abamia, que estudiaremos en detalle en otro artículo. Desde la entrada de la cueva podemos asistir al nacimiento del sol del solsticio de verano en el cerro más conspicuo del paisaje visto desde aquí. el Cerro Iguedo. La tradición popular sugiere la participación en el culto aquí desarrollado de otro lugar localizado en el seno del río Gueña, donde se construyó un puente y existe una importante encrucijada de caminos. Este lugar observa alineamientos astronómicos en el solsticio de verano y en el lunasticio menor Norte, que otorgarían propiedades mágicas al agua convirtiéndolo en una zona especialmente adecuada del río para celebrar baños rituales.

Desde la Cova da Serpe de Friol no se producen alineamientos astronómicos precisos con accidentes destacados del horizonte aunque una tradición popular parece indicar el correspondiente a la salida del Sol en las fiestas de media estación de primeros de mayo y primeros de agosto utilizando como referencia imprecisa un cerro muy destacado que puede convertirse en referencia precisa y destacada si nos desplazamos unos metros hacia un arroyo próximo. La relación de la cueva con corrientes de agua es también apoyada por otras tradiciones populares locales.

Por último, la morada mítica de la serpiente monstruosa de Balboa es identificada con una pequeña oquedad localizada en unas peñas conocidas como Pena do Pando. Sin embargo no he conseguido reconocer en ellas o desde ellas un alineamiento astronómico importante que signifique la victoria del verano sobre el invierno. Podría haber una relación con algún punto de un curso de agua si aplicamos el modelo que hemos ido reconociendo en nuestro estudio y tenemos en cuenta la construcción de la iglesia de Santa Mariña sobre un reguero.

En estos casos se observa también una relación más o menos evidente con el acontecimiento del solsticio de verano y con la celebración de las fiestas de media estación que denominamos, siguiendo la terminología irlandesa por desconocer otra más adecuada, Beltaine y Lugnasad. Estas fechas representan el apogeo, comienzo y fin del verano, así como la superación del invierno. son antiguas fiestas en las que el agua, asociada a la Luna y simbolizada por una serpiente o un toro, adquiera especiales propiedades mágicas y curativas. El episodio del combate singular entre el héroe y la serpiente significa la muerte de las fuerzas en decadencia de la naturaleza patentes durante el invierno y su renacimiento favorecido mediante la realización de sacrificios humanos y animales.

Puedes obtener los cálculos arqueoastronómicos en el enlace.

Iglesia de san Juan de Turienzo de los Caballeros
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(1) SILVIO ITÁLICO, Famulum sonorum Naiadum, VI en CABAL, C. La mitología asturiana. Los dioses de la vida, 1925 (ed. faxsimil Maxtor, 2008), pp. 125-126

(2) CRIADO, F., Serpientes gallegas: madres contra rameras, Mitología y mitos de la Hispania prerromana 2, Coord. J. C. Bermejo, Akal, 1986; LÓPEZ CUEVILLAS y BOUZA, F., Os oestrimnios, os saefes e a Ofiolatría en Galiza, Arquivos do Seminario d'Estudos Galegos, II, 1992, MOHEN, J.P., Le Monde des Megalithes, 1989. p. 20; AMADES, J., Mitología megalítica, Ampurias III, 1941, pp. 130-132; MÉLIDA, J.R., Monumentos megalíticos de la provincia de Badajoz, Revista de Archivos, Bibliotevas y Museos, XXVIII, 1913, pp. 7, 9, citados en LACALLE RODRÍGUEZ, R., Relaciones entre el arte y la mitología megalítica, Gallaecia, Nº 18, 1999, pp. 43

(3) MacINTOSH, J., Handbook of Life in Prehistoric Europe, Oxford University Press, 2009, p. 255

(4) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 368, 370-379; «Todo lo que sale de de la tierra está dotado de vida y todo lo que vuelve a ella adquiere nuevamente vida» ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 379

(5) LACALLE RODRÍGUEZ, R., Relaciones entre el arte y la mitología megalítica, Gallaecia, Nº 18, 1999, pp. 42-52

(6) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Santuarios termales y dragones: Luyego, Santa Mariña de Augas Santas y La Edrada de Cacabelos, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/12/santuarios-termales-y-dragones-luyego.html

(7) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Todos los Santos, el magosto y la fiesta del comienzo del invierno, Asturiensis Prounicia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/10/todos-los-santos-el-magosto-y-la-fiesta.html

(8) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El dragón del Cua (III): el asesinato ritual del toro, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/11/el-dragon-del-cua-iii-el-asesinato.html

(9) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A. Introducción (http://asturiense.blogspot.com.es/2011/12/quien-es-el-dios-teleno-introduccion.html), Marte en la antigua Roma(http://asturiense.blogspot.com.es/2011/12/quien-es-el-dios-teleno-marte-en-la.html), Indra y el dragón Vritra(http://asturiense.blogspot.com.es/2011/12/quien-es-el-dios-teleno-indra-y-el.html), Lug y Balor(http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-lug-y-balor.html), Thor, Odín y Freyr(http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-thor-odin-y.html), Taranis, Teutates y Esus(http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-taranis.html) y Conclusiones(http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-conclusiones.html)

(10) DÍAZ ALONSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, pp. 5-6

(11) DÍAZ ALONSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, pp. 5-6

(12) SÁNCHEZ BADIOLA, J.J., En torno a Camposagrado. Leyenda, eruditismo y mitología heráldica en la Montaña Cantábrica, Visión Libros, 2008, pp. 251-254

(13) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 252-254

(14) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Lug, el dios equino que mató al dragón del Bernesga, Asturiensis Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/11/lug-el-dios-equino-que-mato-al-dragon.html

(15) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 252-254

(16) «Formigoso, es un buen monte de oso en verano, et son las vocerías, la una desde la Peña de Sant Viceinte fasta la Cueva del Culuebro, et la otra por cima del puerto del Funtu. Et es el armada á la colla de Fuentes», GUTIERRES DE LA VEGA, J., Libro de la montería del Rey D. Alfonso XI, con un discurso y notas del Excmo. Señor D. José Gutierres de la Vega, Tomo II, Madrid, 1877, p. 63

(17) GONZALEZ GONZALEZ, M.A., Valerio del Bierzo, la Provincia Asturiense y el santuario pagano de San Félix, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/03/valerio-del-bierzo-la-provincia.html

(18) VALERIO DEL BIERZO, Replicatio Sermonum a Prima Conversione ó Nueva Explicación de lo Contado desde mis Primeras Penitencias, en DIAZ Y DIAZ, M. C., Valerio del Bierzo. Su persona. Su obra, Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro”, Caja España de Invsersiones, Archivo Histórico Diocesano, León, 2006, pp. 297-299

(19) VALERIO DEL BIERZO, Replicatio Sermonum a Prima Conversione ó Nueva Explicación de lo Contado desde mis Primeras Penitencias, en DIAZ Y DIAZ, M. C., Valerio del Bierzo. Su persona. Su obra, Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro”, Caja España de Invsersiones, Archivo Histórico Diocesano, León, 2006, pp. 301

(20) DÍAZ ALONSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, p. 8

(21) CARO BAROJA, J., El carnaval: análisis histórico-cultural, Taurus, 1979, p. 318

(22) GUYONVARC'H, C.-J., LE ROUX, F., Los druidas, Abada Editores, 2009, p. 341

(23) GREEN, M. J., El mundo de los druidas, Akal, 2010, (1º ed. Exploring the world of the Druids, 1997), p. 81-84

(24)PONCELAS ABELLA, A., Contos e lendas do Bierzo. Instituto de Estudios Bercianos, 2004, pp. 169-170

(25) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Santuarios termales y dragones: Luyego, Santa Mariña de Augas Santas y La Edrada de Cacabelos, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/12/santuarios-termales-y-dragones-luyego.html

(26) GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, J. A., Sedes Regiae Asturorum, Centros de poder y poblamiento en Asturias medieval. La formación de una sede regia y su territorio: Cangas de Onís, 2004, Cueva del Cuélebre (Corao), http://www.unioviedo.es/arqueologiamedieval/index_archivos/Sedes_Regiae_mapas_interactivos.pdf

(27) VEGA OBESO, M.C., Toponimia, 93. Cangues d'Onís, 3, Academia de la Llingua Asturiana, 2002, pp. 26-27

(28) VEGA OBESO, M.C., Toponimia, 93. Cangues d'Onís, 3, Academia de la Llingua Asturiana, 2002, pp. 26-27

(29) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Santuarios termales y dragones: Luyego, Santa Mariña de Augas Santas y La Edrada de Cacabelos, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/12/santuarios-termales-y-dragones-luyego.html

(30) «Hállase memoria de esto del tiempo de Augusto César, en este valle, sobre que cae la Iglesia de Santa Eulalia, en un lugar llamado Corao, donde los viejos vieron más de veinte piedras de Sepulturas romanas con letras, y así otras piedras de aquel tiempo, las cuales se han consumido en edificios, que no quedan ya más de tres, y estas yo las llevo sacadas.....” Ambrosio de Morales» AMBROSIO DE MORALES, Viaje a los Reinos de León y Galicia y Principado de Asturias, publicado en 1765 aunque el viaje se realizó en el siglo XVI; Lápidas vadinienses en Corao. SOMOANO, C.D., Los Vadinienses, : Conferencia pronunciada por don Celso Diego Somoano, cronista oficial de Cangas de Onís, en la Casa del Médico de Corao, el día 11 de mayo de 2002, Biblioteca virtual de la Asociación Cultural Abamia, http://www.abamia.net/Los%20Vadinienses.pdf

(31) Canaloriu, El: Camín asitiáu nuna encruciyada onde s'arrexuntaben tolos caminos d'ilesia de la parroquia qu'empobinaben p'Abamia: El Robléu, El Camín del Pitu, La Caleya Xerruca, El Caleyón del Rozu, etc. Antaño, yera nesi llugar onde aniciaba'l camín más antiguu pa dir a la Ilesia d'Abamia y a El Cimenteriu d'abamia. El camín entamaba n’El Puente Abamia que ta penriba d'El Castañéu de Corao. Agora'l llugar ta desdexáu porque se fizo una carretera nueva pa xubir per otru llau. VEGA OBESO, M.C., Toponimia, 93. Cangues d'Onís, 3, Academia de la Llingua Asturiana, 2002, p. 14

(32) GONZÁLEZ REBOREDO, X. M., Lendas galegas de tradición oral, Editorial Galaxia, 2002 (1ª ed. 1995), pp. 121-123

(33) http://ramondaniel.blogspot.com.es/2008_11_01_archive.html

(34) http://terrasdefriol.blogspot.com.es/2011/09/torre-de-anafreita-casa-senorial-do-rio.html

(35) GONZÁLEZ REBOREDO, X. M., Lendas galegas de tradición oral, Editorial Galaxia, 2002 (1ª ed. 1995), p. 124

(36) INFORMANTE: Domingo Vázquez López, Becín-Guitiriz, RECOLLIDA POR: Amanda Vázquez García, Revista Leliadoura, 2007

(37) INFORMANTE: Juan Rodríguez González; RECOLLIDA POR: Pablo Paredes Miragaya, Revista Leliadoura, 2007

(38) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Quién es el dios Teleno. Lug y Balor, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-lug-y-balor.html

(39) Relato de La Niña Encantada. LLANO ROZA DE AMPUDIA, A., Del folklore asturiano. Mitos, supersticiones, costumbres, 1922, pp. 86

(40) GAIGNEBET, C. (1984): El Carnaval. Ensayos de mitología popular, Barcelona, Alta Fulla; BARTOLOME PEREZ, N., La fiesta de Santa Brígida en León: una celebración invernal preludio de la primavera, Revista Folklore, nº 293, 2005, pp. 147-161

(41) CARIDAD ARIAS, J., Los fenómenos de homonimia y homofonía en la toponomástica y su repercusión en las etimologías cultistas y populares de la Europa Occidental, Tesis doctoral en la Universidad de La Laguna ( España ) en 2003, pp. 123-125
ftp://tesis.bbtk.ull.es/ccssyhum/cs157.pdf

jueves, 6 de diciembre de 2012

Santuarios termales y dragones: Luyego, Santa Mariña de Augas Santas y La Edrada de Cacabelos



Hay tres lugares que desde hace unos años me fascinan, y que creo, guardan una estrecha relación entre sí. Se trata de la ermita de Santa Marina de Luyego de Somoza, la basílica inacabada de la Ascensión de Santa Mariña de Augas Santas y los restos de La Edrada, en Cacabelos. En este artículo vamos a intentar evidenciar estos vínculos y comprender estos lugares con mayor profundidad.

En Teleno. Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte(1), esbocé algunos de los puntos en común entre los dos primeros: la advocación de Santa Marina y consiguientemente la celebración de su fiesta el 18 de julio, pero también la celebración de sendas romerías en torno a primeros de mayo: en Luyego en primer sábado de mayo, aunque antiguamente se realizaba el primero de mayo después del pinado del mayo en la víspera(2), mientras que en Augas Santas es el día de la Ascensión(3). Esta combinación de dos fiestas, una próxima a primeros de mayo y otra a primeros de agosto para mi sería indicativo de la existencia de un alineamiento solar en las fechas de Beltaine y Lugnasad que, como sabemos, se produce en la misma dirección.

Ermita de Santa Marina de Luyego, en la ribera del río Duerna
Santa Marina de Luyego
La tradición popular de Luyego nos explica que «la Virgen –porque popularmente tiene esta consideración– no puede cruzar el río Duerna “porque es mora” . Su padre era un moro que tenía dos hijas: Marina y Rosario. La primera quería ser cristiana así que su padre la castigó a permanecer en el bosque. Un día apareció un dragón con el que se enfrentó y a quien mató, no sin poder evitar que la quemara y convirtiera en piedra. Mucho tiempo después fue encontrada su imagen a la que quisieron trasladar al pueblo de Luyego en un carro llevado por bueyes, pero estos se negaron a cruzar el río y se le construyó la ermita donde actualmente está.
«Según otra versión, la Cruz del Credo, una de las paradas de la romería de Santa Marina, era el mojón que separaba el espacio de los moros del de los cristianos. En el lado moro había un jefe que hostigaba a los cristianos y que tenía tres hijas, una de ellas Marina. Esto se apiadaba de los cristianos que su padre capturaba y les llevaba alimento en su mandil. Alguien la vio y denunció el hecho al padre de la muchacha. Un día este le exigió que mostrara lo que guardaba en su mandil. Milagrosamente los alimentos se convirtieron en flores. No debió bastarle al moro porque decidió torturar y matar a su propia hija en un horno del que salió impune. Después la arrojó a un dragón que la quemó –al parecer la imagen de la santa aún conserva restos de las quemaduras– pero que finalmente murió bajo sus pies. Se repite la oposición de los bueyes que llevan su imagen a cruzar el río. Otras versiones son similares, aunque no se menciona a hermana alguna»(4).

En cuanto a la Augas Santas, en Orense:

Santa Mariña de Augas Santas
«Mariña es hija de un moro llamado Theudio y es huérfana de madre. El padre se la da a criar a una mujer de Piñeira de Arcos llamada, nada menos, Ana. Ana era cristiana y bautizó a la niña, por lo que su padre, que era pagano, no quiso saber nada más de ella. De niña anduvo de pastora por Armenia, o sea, Armea, y con el agua de las oquedades de los pozos donde se sentaba curan hoy los oídos. Debajo de lo que hoy llaman carballo da santa (roble de la santa) hilaba la joven Mariña. Por allí andaba cuando tenía quince años y la encontró el gobernador romano, Olibrio. Se enamoró de ella pero no consiguió ablandar su corazón, y menos aún hacerla abjurar del cristianismo. Así que en venganza, primero mandó que la prendiesen en los calabozos del castillo de Armenia y después, como ella se negase a acceder a los deseos de Olibrio, hizo que la colgasen, la azotasen, que la pinchasen con peines de hierro y garfios de acero. A los tres días se la presentaron de nuevo, pero ¡oh, milagro!, estaba curada de todas sus heridas.
«A continuación la queman con teas ardientes, luego, atada de pies y manos, la tiran de acebeza a un estanque. Pero de todo ello fue saliendo Mariña como por ensalmo. Todavía la metieron en un horno candente de donde la sacó San Pedro por un respiradero.
«Cuando ya no pudo hacerle nada más, Olibrio ordenó decapitarla. Al Caer al suelo, su cabeza rebotó dos veces, o sea, dio tres golpes y nacieron tres manantiales, que ahora son una fuente dentro de la capilla de San Tomé, en el santuario de Augas Santas, donde fue degollada y cayó la cabeza; otra, la fuente pública del lugar, primer rebote; y otra, la fuente de Augas Santas, que sirve para matar los bichos del campo, segundo rebote»(5).

Basilica y horno de Santa Marina. Visión axonométrica. LORENZO FERNÁNDEZ, J., El monumento Protohistórico de Aguas Santas y los ritos funerarios en los castros, C.E.G., 1948, fascículo X, tomado de FARIÑA BUSTO, FRANCISCO, Santa Mariña de Augas Santas. Fundación Caixa Galicia, 2002, p 47

O Forno da Santa
En ambos relatos populares encontramos varios puntos comunes, pero el más destacado es que su tormento, que parece una recreación de un rito sacrificial pagano, alterna fuego y agua. También se sugiere su carácter múltiple. la leonesa tiene hermanas y la gallega produce tres fuentes, que junto con la afición tejedora de Santa Mariña, subrayan su identificación con la Gran Diosa Luna. Ambas son encerradas en un horno, donde intentan quemarlas. No sabemos a qué horno se refiere la tradición popular de Luyego, pero sí el de Augas Santas que la memoria de la gente identifica con O Forno da Santa en la cripta de la Basílica de la Ascensión, en realidad los restos de una sauna castreña.

En la Península Ibérica, a finales de la Edad del Hierro y principalmente en época romana, encontramos en castros de Gallaecia y occidente de Asturia unas construcciones singulares con forma rectangular y dividida en dos o más cámaras contiguas más un horno con planta en forma de herradura y cubierto por una cúpula y una apertura superior. Generalmente están excavados en tierra –con excepciones como las dos de Coaña–. La mayoría de ellos –nuevamente Coaña es una excepción– emplean grandes losas monolíticas decoradas que reciben el nombre de “pedras formosas”. Sobre la mitad del siglo pasado se creía que eran hornos crematorios(6) aunque en la actualidad se cree que son edificios termales(7), posiblemente relacionados con ritos de lustración y de iniciación de jóvenes en cofradías de guerreros(8).

Entrada de la sauna castreña de la Basílica de la Ascensión de Augas Santas
Pequeñas vasijas halladas en la Basílica de la Ascensión relacionadas con cultos acuáticos
Su distribución en la Península Ibérica parece limitada en un principio al Noroeste, si bien Almagro-Gorbea da cuenta de otro ejemplar en el oppidum de Ulaca, en Ávila(9), el cual es discutido por Ríos González así como la presunción de una tradición termal prerromana(10) que, por el contrario, sí es defendida por Villa Valdés(11). Se han señalado estructuras interpretables como baños de vapor en las Islas Orcadas y en Irlanda(12), y se han apuntado paralelos con los tholos de los baños públicos griegos(13). Contamos también con noticias de Estrabón sobre usos termales en la Península referidos a los lusitanos de los que se deduce la sucesión de un baño de sudor, seco o húmedo por baño de agua fría.

«Dicen que algunos [lusitanos] que habitan en las inmediaciones del río Duero siguen un modo de vida lacólico, que utilizan dos veces al día los alipterios, toman baños de vapor que se desprende de piedras candentes, bañándose en agua fría y hacen una sola comida al día, con limpieza y sobriedad»(14).

En estas edificaciones se constata la presencia de agua en modo de cubetas, canalizaciones, bañeras, etc., que se relacionan con el baño frío que seguía al baño de sudor. A este elemento Almagro-Gorbea le supone un claro significado ritual(15) que López Sousa critica así:

«¿Qué sacralidad podía tener el agua del (primer edificio) de Briteiros cuando, antes de llegar a él, pasaba por varias casas e incluso vertía parte de su contenido en una fuente pública? algo semejante a lo que sucedía en Sanfins, donde parte del agua, antes de llegar al monumento, era desviada hacia una fuente pública, mientras que la que llegaba al local, tras rebosar del tanque, era evacuada rastreramente a través de la puerta de entrada. Con esto, quizá debamos suponer que el agua en estos locales no poseía otro sentido más que el utilitario, imprescindible para el buen funcionamiento del edificio»(16).

Sin embargo el agua que participaba en el ritual de la sauna era sagrada como se desprende, como veremos en detalle, de la tradición popular superviviente en Santa Mariña de Augas Santas. ¿Y qué confería la santidad a este líquido? La respuesta está en la luz del Sol del solsticio de verano y/o de la fiesta de media estación de Beltaine, como posiblemente también suceda con Nuestra Señora de la Luz y de Aguas Santas de Jerez de los Caballeros, Badajoz, cuando se canta:

«Luz te llamaron, pues eres
luz que siempre hermosa brilla;
más diste a una fuentecilla
milagrosos caracteres
y así en Aguas-Santas quieres
se cambie tu advocación»(17).

La planta del edificio medieval de Santa Mariña de Augas Santas, alineada también con el eje principal del recinto termal, está orientada según la dirección del ocaso del solsticio de verano estando su entrada dirigida al este. Sin embargo, el edificio castreño de Santa Mariña es subterráneo y la clave de otra orientación solar esta vez nos la da la tradición popular, según la cual Santa Marina fue recluida y condenada a morir abrasada en el horno de donde fue rescatada por San Pedro desde su apertura cenital o chimenea.

Basilica da Ascensión, Vista xeral do interior, FARIÑA BUSTO, FRANCISCO, Santa Mariña de Augas Santas. Fundación Caixa Galicia, 2002, p 48
Chimenea del horno desde el interior
Medidas de la chimenea de la sauna castreña de la Basílica de la Ascensión de Augas Santas
La entrada de la sauna castreña, subterránea, está orientada a un punto próximo al solsticio invernal. Eso quiere decir que en ese día, el sol nace con una elevación mínima. Sin embargo, a medida que pasan los días, la elevación del sol en esta dirección va aumentando hasta alcanzar su máximo en el solsticio de verano. La chimenea, que según la tradición fue el lugar de escape de Santa Mariña con la ayuda de San Pedro, tiene forma troncocónica, como se ve en la figura, de forma que permite el paso de la luz cuando esta tiene una elevación superior a los 60º, que es la que adquiere el sol en la dirección del eje de la sauna castreña en dirección a la entrada. San Pedro, como sabemos, se celebra el 29 de junio, en una fecha muy próxima al solsticio de verano que evidencia la identificación entre ambos. El sol del solsticio de verano, o San Pedro, penetra en la chimenea y alcanza el suelo, fenómeno que sería visible desde la entrada del horno o desde la cámara aún en el caso de que existiese el bloque monolítico o “pedra formosa” con una pequeña apertura a nivel del suelo que aquí está perdida pero que conocemos en otros monumentos de este tipo.

Orientación de la sauna castreña de Coaña a la puesta del sol en el solsticio de verano
Orientación de la sauna castreña de Coaña a la puesta del sol en el solsticio de verano desde Google Earth
Considero que sería interesante estudiar la orientación de otras saunas castreñas. Yo sólo he podido analizar la de Coaña, esta ya en superficie, que tiene su entrada dirigida a la puesta del Sol en el solsticio de verano. La otra, al parecer posterior, está en bastante peor estado aunque parece observar la misma orientación.

Otra cuestión es la relación de estos lugares termales con tradiciones de dragones. En Luyego encontramos claramente subrayado el elemento del dragón, aunque la antigua existencia de una instalación termal sólo es hipotética a partir de la referencia de un horno en el que fue atormentada Santa Marina. Por otra parte, la componente termal en Augas Santas es indudable, pero la presencia del enorme reptil sólo se infiere de la hagiografía de Santa Marina o de unas figuras grabadas con forma de serpiente en la puerta del recinto termal.

Frecuentemente encontramos ríos, fuentes o manantiales bajo advocaciones, como Santa Eulalia, Santa Quiteria o Santa Marina. La advocación de Santa Marina parece tener que ver con antiguos lugares de culto al agua(18). De hecho, junto a Juan, los nombres de Santa Marina y María están relacionados con hidrónimos(19). Su hagiografía se confunde con la de Santa Gemma(20), una de las nueve hermanas vírgenes junto con Genivera, Wilgeforte o Liberata, Victoria, Eumelia o Eufemia, Germana, Marciana o Marcia, Basilisa y Quiteria(21), o con Santa Margarita de Antioquía, célebre asesina de dragones(22). En el caso de Cacabelos, en la Edrada, sí encontramos juntas una tradición popular sobre una serpiente que devora cadáveres y los restos arqueológicos de un lugar sagrado, en el que se realizaban sacrificios de toros, una instalación termal e inscripciones votivas a diosas femeninas indígenas acuáticas en solicitud de salud. Sin embargo, la relación más evidente entre el culto a la serpiente (o a la muerte de la serpiente) y los santuarios termales la vamos a encontrar en el Norte de África. Allí encontramos referencias epigráficas a una divinidad indígena denominada Draco, manifestado en forma de serpiente e invocado junto a las ninfas. Se constata también una estrecha relación entre cavernas y aguas termales en algunos santuarios, como el de Djebel Oust(23). En realidad no tenemos que viajar tanto para encontrar esta relación de la caverna, la serpiente, el agua y las ninfas, aquí mouras, xanas o encantadas. En muchas ocasiones, estos seres femeninos se manifiestan como serpientes que protegen un tesoro. El hombre que se encuentre con una de ellas podrá desencantarla y obtener su tesoro si supera una prueba consistente en comer un bollo o dar un beso en la boca a la serpiente. La fecha en la que aparecen es frecuentemente el día de San Juan, es decir, en relación con el solsticio de verano(24).

En próximos artículos me gustaría que existe una estrecha relación de lugares con tradiciones de enormes y dañinas serpientes que son asesinadas por un héroe, santo o personaje destacado, con alineamientos solares en el solsticio de invierno o en las fiestas de media estación que dan comienzo y fin al verano, es decir, Beltaine y Lugnasad. En los casos que nos ocupan, ya hemos evidenciado el alineamiento solar en el solsticio de verano definido por la arquitectura de las saunas castreñas de la Basílica de la Ascensión de Augas Santas, y de Coaña. Desde el lugar donde se emplaza la ermita de Luyego de Somoza se produce un alineamiento solar en el solsticio de verano, ciertamente muy impreciso (error de acimut 2º en el 2000 a.C.) sobre un pico muy señalado en el valle del Duerna, y objetivo astronómico en la misma fecha desde dos antiguos lugares de culto de Maragatería: el Arca de la Pastora y Peña Martín(25). Por último, desde el lugar donde se emplazaba la iglesia Nuestra Señora de la Edrada se produce nuevamente un alineamiento solar en el amanecer del solsticio de verano sobre el Gistreo, aunque también bastante impreciso (error de acimut de 1.2º en el 2000 a.C y sobre 1.6º sobre el 100 d.C), al que podríamos añadir otro en el lunasticio Mayor Norte sobre el Alto del Infierno. En ninguno de estos casos, excepto uno como veremos, he conseguido reconocer el alineamiento solar en las fiestas de media estación de Beltaine/Lugnasad que apuntaba en el segundo párrafo de este artículo como solución a la existencia de sendas fiestas en el entorno a primeros de mayo y primeros de agosto en los lugares estudiados.

Hasta este punto, he presentado un análisis con datos que generalmente ya había expuesto en Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte o en el blog Asturiesis Prouincia Indigena. Ahora quiero retomar un párrafo de mi anterior artículo, El dragón del Cua (III): el asesinato ritual del toro, relativo al contexto religioso y cultura del santuario termal de La Edrada, en Cacabelos:

«Un culto a Cibeles en el santuario termal de La Edrada explicaría muchas cosas: el sacrificio de un toro, la mención a diosas femeninas en las inscripcciones votivas de La Edrada (Degantia o Tutela Bolgensis), la actual celebración de la Virgen de las Angustias en Pascua, una fiesta que tradicionalmente se produce en la siguiente luna llena al equinoccio de primavera, la leyenda de la fundación del Santuario de las Angustias tras encontrar su imagen en el interior de una cueva donde los vecinos de Cacabelos asesinaron un monstruoso lagarto, la celebración del toro de fuego como posible reminiscencia del toro sacrificado, el culto acuático de la fiesta de Cibeles manifestado por su baño ritual en relación con la Edrada como lugar sagrado en el que el agua y la curación ocupaban papeles destacados, o el aspecto doloroso de la Virgen de las Angustias en conexión con el dolor de Cibeles por la muerte de su amante. Pero Nadia Julien también destaca la similitud de esta fiesta dedicada a Cibeles con la celebración tradicional europea del primero de mayo, algo que también había sido evidenciado por Julio Caro Baroja. Sin embargo, la solución de esta autora me parece extraña extraña ya que propone un traslado popular de los ritos romanos del equinoccio de primavera al primero de mayo. Yo creo que en realidad fue a la inversa, que en el antiguo Cacabelos existía una celebración en la fiesta de media estación que daba comienzo al verano, a primeros de mayo, cuya componente religiosa, cristianizada o romanizada, se trasladó a la Pascua o al equinoccio, y cuya componente civil, la feria que solía acompañar estas antiguas fiestas prerromanas, pervivió en la conocida y tradicional feria de la Cruz de Mayo. Al fin y al cabo, no tenemos ninguna constancia epigráfica o arqueológica a un culto a Cibeles en La Edrada, ni siquiera romano. Las diosas mencionadas en las inscripciones votivas cacabelenses son indígenas. De hecho, en este yacimiento hay una importante presencia de cerámica indígena castreña. ¿Habrá celebraciones similares a la de Cibeles en otras zonas de Europa? Creo que es interesante seguir este hilo, que exploraremos en otro artículo, y para ello debemos viajar a Luyego y a Santa Mariña de Augas Santas, dos lugares donde hay interesantes similitudes con nuestro santuario termal bergidense»(26).

Recordemos que uno de los ingrediente rituales del culto a Cibeles era el baño ritual en el río Almo de su imagen que había sido transportada en un carro de bueyes(27). ¿Dónde hemos visto eso antes? Lo hemos visto en la leyenda sobre el hallazgo de la imagen de Santa Marina de Luyego, su traslado sobre un carro uncido por bueyes hasta el río Duerna cuyo puente las bestias se negaron a cruzar. ¿Y si se trata del recuerdo de un ritual en el que Santa Marina, o la diosa que la precedió, eran llevadas hasta el río Duerna, en la zona donde se localiza el puente, donde recibía una baño ritual? Durante la romería de Santa Marina el primer sábado de mayo parece recrearse este rito ya olvidado pues en este día la imagen de la santa-virgen abandona su ermita y se encontraba con la Virgen del Rosario (hoy en día con la de Fátima) cerca del puente del Duerna. Además, en esta ermita se celebraba también antiguamente la romería de Santa Marina de los Carros el 18 de julio, se reunía el concejo de forma extraordinaria en la Casona, localizada al suroeste de la ermita(28) y se celebraba una importantísima feria que se ha trasladado a la celebérrima romería de Los Remedios(29). Puede que el nombre de la romería aluda a la procesión en carro que estamos planteando. Sin embargo, ¿significa esto que Santa Marina se construyó sobre un lugar sagrado donde se daba culto a Cibeles? ¿Habrá celebraciones similares a la de Cibeles en otras zonas de Europa? Pues sí. Hay dos referentes muy próximos en la Escandinavia y en la Galia.

Doepler, Emil. ca. 1905. Walhall, die Götterwelt der Germanen. Martin Oldenbourg
«Siguen [a los longobardos] los reudignos, los aviones, los anglios, los varinos, los eudoses, los suarines y los nuitones, protegidos por ríos o por selvas. Nada reseñable en cada uno de ellos, salvo que rinden culto común a Nertho, es decir a la Madre Tierra. Creen que esta interviene en los asuntos humanos y que es transportada en carro a través de los pueblos. Existe en una isla del Océano un bosque santo, y en él un carro votivo cubierto con un velo. Tocarlo le está permitido sólo al sacerdote. Ese percibe la presencia de la diosa en el santuario y, mientras es conducida por un tiro de vacas, la acompaña con profunda veneración. Dichosos son entonces aquellos días, festivos los lugares donde se digna presentarse y hospedarse. No emprenden guerras, no empuñan las armas, se guarda todo instrumento de hierro, la paz y la tranquilidad tan sólo entonces se conocen, tan sólo entonces se aman, hasta que ese mismo sacerdote reconduce al templo la diosa, saciada sel contacto de los mortales. A continuación el carro, el velo y, si se quiere creer, la propia divinidad son lavados en un lago escondido. se encomienda esta tarea a esclavos, a los que de inmediato el lago mismo engulle. De ahí un arcano terror y una devota ignorancia ante qué puede ser eso que sólo ven hombres destinados a morir»(30).

En el siglo VI, Gregorio de Tours describe una procesión en carro de una diosa denominada Berecynthia durante su fiesta en Augustodunum, cerca de Lyon, Francia:

«Dicen que hubo una imagen de Berecynthia en esta ciudad (Autun), como la historia de la pasión del santo mártir Symphorianus relata. El obispo Simplicius estaba presente cuando la procesionaban en un carro para asegurar la fertilidad de los campos y viñedos, de acuerdo a la desafortunada costumbre los paganos, y viéndolos a no mucha distancia, cantando y jugando por delante del carro. Cuando hizo la señal de la cruz, la imagen cayó al suelo y las bestias que tiraban del carro fueron incapaces de continuar su paso. La multitud estaba pasmada, y gritaban que la diosa había sido dañada. Fueron sacrificadas algunas víctimas y golpearon a las bestias de tiro, pero aún así continuaron sin moverse. Entonces cuatrocientos de la estúpida multitud se reunieron y dijeron "si la diosa tiene algún poder dejadla según su propio deseo y ordenad a los bueyes que están fijados al suelo que continúen»(31).

El baño ritual de la imagen de la Gran Diosa en el río Duerna, en un lugar próximo a la localización actual del puente cobra mucho sentido ya que si el alineamiento en el solsticio de verano sobre el Becerril desde el emplazamiento actual de la ermita es demasiado impreciso, desde aquí el error de acimut es inferior a 1º. La luz del solsticio estival otorgaría especiales propiedades mágicas y curativas al agua del río Duerna, adecuándola para el baño de la imagen divina. Este río, al mismo tiempo, identificaría a la gran serpiente o dragón que representaría al invierno derrotado por el verano.

Una solución análoga puede planearse en Cacabelos. Ya vimos en El dragón del Cúa: el santuario termal de La Edrada, que la iglesia de la Virgen de la Edrada es encontraba in viam antiquam, en una antigua vía que cruzaba el río Duerna desde un punto diferente al actual, una solución que explicaría el topónimo de Edrada basado en ITERATUM(32) o STRATA(33). En lo poco que se ha salvado del otrora espectacular yacimiento de La Edrada se conserva el resto de una vía con dirección Este-Oeste. Dada la proximidad de La Edrada al cauce del río Duerna es lógico pensar en que existiera un paso sobre el Cúa aproximadamente al Este del cementerio, un vado que según Gregoria Cavero Domínguez se haría posible sobre una balsa o puente de madera(34). La divinidad femenina aludida en las inscripciones votivas halladas en la zona no se cristianizó bajo la forma de Santa Marina, sino de la Virgen María acompañada en su patronazgo por dos santos(35): San Ascisclo, un mártir que sufrió el tormento del fuego y del agua como Santa Marina probablemente en referencia al culto termal que aquí se realizaba, y San Juliano, quien venció a un río que causaba innumerables víctimas en los peregrinos que intentaban cruzarlo, gracias a la creación y soporte de un vado. podemos especular que esta diosa, o su imagen, también era trasladada en procesión a este vado y bañada en las aguas del Cúa, en una parte del río santificada por la luz de la salida del sol del solsticio de verano sobre el Gistreo, que aquí se produce con mayor precisión que desde el entorno inmediato a la antigua iglesia.

El Pozo de la Peña en el antiguo río Andiñuela
No son los únicos lugares donde una zona determinada de un río que considera que adquiere propiedades especiales en el solsticio de verano. En Santa Marina de Somoza se cuenta que «Santa Marina era una campesina de Orense. Un día, encontróse con una serpiente, pero era una moza tan fornida y valiente, tan farfantona, que lejos de arredrarse, le pisó la cabeza, y por eso es santa: Santa Marina la Farfantona»(36). Era costumbre de este pueblo bañar los ganados en el Pozo de la Peña en la víspera de San Juan(37), lo cual podría explicarse por la santificación de esta zona de las aguas del río Turienzo, antiguamente Ibdonia o Andiñuela, por el alineamiento solar que se produce sobre el Monte Irago en el solsticio estival. También resulta muy interesante, y congruente con el planteamiento que estamos realizando, el hallazgo de bañeras megalíticas en cauces de ríos en relación con las saunas castreñas de Pendia y Coaña(38) que, o bien está indicando que el río se utilizaba como vía de transporte de las bañeras, o que en estos se realizaba algún ritual que después se trasladó o se relacionaba con los monumentos termales.

As Pioucas da Santa
Por último, también se constata un traslado y baño en agua fría en el culto desarrollado en Augas Santas. Cuenta la tradición popular local que San Pedro rescató a Santa Marina encerrada en el horno sacándola por el hueco de la chimenea. Después la trasladó a la orilla de un estanque para que se refrescara. El lugar donde se localiza este estanque se conoce como As Pioucas da Santa, unas pilas excavadas en el suelo, al pie del castro de Armea y muy cerca de la Basílica de la Ascensión. Se cree que el agua estancada en ellas curaba los problemas de vista, dolor de muelas y de reuma y que «para sandar cumpría botar as costas dous pedrolos, pesados e con forma e tronco de estatua, como un ídolo, e dar tres ou nove voltas ó redor do cercado»(39). La descripción de las costumbres termales de los lusitanos según Estrabón explica que estos alternaban baños de agua caliente con agua fría por lo que el agua contenida en estas pioucas podría ser el complemento de un ritual termal iniciado en la sauna castreña de la Basílica de la Ascensión. Sin embargo, el ritual consuetudinario descrito anteriormente indica claramente la inmersión de ídolos pétreos en su interior, en consonancia, por tanto, con el rito de inmersión de imágenes que estamos deduciendo en Luyego y Cacabelos. En este caso no he constatado alineamiento alguno en el solsticio de verano pero sí que las pilas están orientadas con un acimut 67º, adecuado para señalar la salida del sol en las fiesta de media estación de Beltaine y Lugnasad.

Romería de Santa Marina de Luyego
No he conseguido reconocer otros alineamientos solares en las fiestas de media estación que dan comienzo y final al verano en Luyego o Cacabelos, a pesar de que, como ya expuse, la tradición festiva de ambos lugares así lo sugiere. La romería de Santa Marina de Luyego se celebra el primer sábado de mayo, y antes el primero de este mes, por lo que es razonable considerar que la fecha antigua de su celebración correspondía a la fiesta de media estación a medio camino entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano. En cualquier caso, la tradición popular festiva ibérica relaciona los rituales de inmersión de imágenes de santos con las rogativas propias de las fiestas de primeros de mayo en las que el agua desempeña un papel muy destacado(40), aunque también las encontramos en festividades de primeros de agosto. Así, en algunos lugares se sumerge una cruz en el agua en el día de la Santa Cruz(41), en la romería navarra de Aranguren de mayo con Santa Felicia, en la extremeña de Alí con San Marcos(42), en la castellana Fuentemolinos(43), en la gallega de San Pedro de Cereixa con San Lorenzo(44) o en la leonesa de San Mamede de Lucillo(45). Aunque la fiesta de Cibeles es propia del equinoccio de primavera, algunos autores relacionan la procesión germana y baño ritual de Nerthus con la antigua fiesta del primero de mayo. Jacob Grimm observa las similitudes entre la celebración de la celebración del primero de mayo y de la Pascua germana y propone como una posible solución el traslado de la primera a la segunda(46) y relaciona las procesiones en carro de Nerthus, Berecynthia o Freyr con la entrada al verano o mayo y el fin del invierno y la muerte(47). Por otra parte, Frederik H. Wilkens identifica, aunque no con plena convicción, a Nerthus con la figura mítica de la Reina de Mayo(48).

Bendición de los campos en la romería de Santa Marina de Luyego
Romería de Santa Marina de Luyego
Ondeando os pendons o día de Santa Mariña, FARIÑA BUSTO, FRANCISCO, Santa Mariña de Augas Santas. Fundación Caixa Galicia, 2002, p 18
Procesión dos pendons camiño da Cidade, 1924, FARIÑA BUSTO, FRANCISCO, Santa Mariña de Augas Santas. Fundación Caixa Galicia, 2002, p 17
Tanto la romería de Santa Marina de Luyego, como la de la Ascensión de Augas Santas consiste en una procesión de rogativa, en la que la autoridad religiosa, el cura, realiza la bendición de los campos, que finaliza dando un número impar de vueltas alrededor de la ermita de la ribera del Duerna o del sepulcro de la santa en Augas Santas. La participación de un dragón o serpiente en la pasión de Santa Marina, muy claro en Luyego y vago en Augas Santas, nos permite ponerlas en relación con algunas procesiones de rogativas inglesas:

«La fiesta de las Rogativas, que antiguamente se celebraban los tres días que precedían al día de la Ascensión, son la fuente principal de leyendas de dragones. Durante estos días, el clero, acompañado por los oficiales de la iglesia y la gente, recorrían los límites de sus respectivas parroquias; y en determinados puntos ofrecían plegarias, rogando por la bendición de los frutos de la tierra, y la protección contra los espíritus malévolos. De cierta manera, la costumbre aún se observa en muchas parroquias inglesas. En las procesiones antiguas, se llevaba la imagen de un dragón, símbolo del espíritu infernal, reclamando el cielo ser derrocado, y cuyo derrota final se atribuía al santo particularmente reverenciado por la gente de la diócesis o parroquia. En el tercer día de las procesiones, el dragón era apedreado, golpeado, zarandeado, y tratado de las maneras más ignominiosas, cuando no indecentes. Así cada parroquia tiene su dragón, así como su santo, con ciertos lugares relacionados con el dragón –la roca del dragón, el pozo del dragón, etc.– así denominados por ser los puntos donde el dragón era depositado, y donde las procesiones paraban para descansar y rezar»(49).

Tampoco creo que sea casualidad, que los días festivos de santos asesinos de dragones se acumulen en torno a primeros de mayo, el solsticio de verano y primeros de agosto: San Felipe el Apóstol (3 de mayo y antiguamente el 1 de mayo), San Romano (la Ascensión y 9 de agosto), San Miguel (8 de mayo), Santa Marta (Pentecostés y 29 de julio), Corpus Christi (en la que se da muerte a la Tarasca), San Jorge (23 de abril), San Florencio (15 de mayo) o San Marcial (30 de junio)(50).

En el caso de Cacabelos, encontramos su festividad principal, la de la Virgen de las Angustias, en la Pascua y una importantísima feria el primero de mayo: la de la Cruz de Mayo. La advocación de la Virgen de la Edrada parece corresponder con la Asunción(51). En este caso se nos plantean las mismas dudas que a Jacob Grimm en cuanto al origen de la celebración de la Pascua germánica.

A modo de conclusión, estamos planteando la existencia de santuarios termales en La Edrada de Cacabelos, la Basílica de la Ascensión de Augas Santas y en la ermita de Santa Marina de Luyego de Somoza, en la que se realizan sacrificios humanos y/o animales en los que la víctima encarna al Invierno, también representado como serpiente o toro. En estos ritos participa de manera destacada el fuego y el agua que adquiere propiedades curativas gracias a la luz del solsticio de verano que se produce por orientaciones definidas por la arquitectura del santuario termal (dato confirmado en Augas Santas pero que podría haberse también producido en Luyego y Cacabelos) o con picos o montes destacados del paisaje (Becerril y Gistreo). La figura del dragón o serpiente que participa en el contexto mítico del culto que ahí se realiza se corresponde con ríos (Duerna y Cúa) y con el invierno, por lo que la muerte del primero simboliza el final y expulsión del último. Un elemento ritual que participa en estos lugares sagrados podría ser la procesión de la imagen de la Gran Diosa, las rogativas y bendición de los campos, y su baño ritual en una zona del río o en una pila donde el agua ha sido santificado por la producción de una alineamiento solar en el solsticio de verano o en las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad.

Los cálculos arqueoastronómicos están en este enlace.

CORRECCIÓN  11/08/2004

Después de leer los artículos De los solsticios en los castros a los santos cristianos: la creación de los paisajes cristianos en Galicia de García Quintela, César González García y Yolanda Seone-Veiga, y Paisajes duales en la Galicia tradicional: estructura, génesis y transformación de García Quintela he revisado las mediciones que realicé en Santa Mariña de Augas Santas y publiqué en Teleno. Señor de Laberinto, del Rayo y de la Muerte. Hay un error: el acimut del eje de la basílica de la Ascensión, y consiguinetemente, de la sauna castreña que está en el subsuelo, es de 119º, señalando a la actual iglesia parroquial de santa Mariña de modo que sobre ella nace el sol de las fiestas de media estación de primeros de febrero/noviembre. En el otro sentido la declinación es 21,38º que no corresponde con el solsticio de verano como publiqué.

Como la dirección de la sauna castreña es de 119º se requiere una elevación solar de 60º para que el Sol, con esta misma dirección, penetre por la chimenea e incida de forma crítica en el suelo, siendo visible desde el exterior, a ras de suelo y a través de una pedra formosa probablemente más reducida que la entrada actual. Este valor de elevación es ligeramente inferior al que he publicado (62º) de modo que este efecto de luz y sombra que la tradición popular recuerda como el rescate de santa Mariña por parte de San Pedro a través de la chimenea sigue siendo válido.

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(1) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 245-255

(2) «La del primero de mayo, al finalizar el siglo XIX, fue trasladada al primer sábado del mes y esto tiene marcado tipismo de sabor regional. La noche preludio de este día los mozos se apropian de los mejores chopos del plantel concejíl y, después de limpios de sus ramas, los hincan en la plaza y unen sus dos extremos de arriba por otro palo. De este penden dos muñecos de las dimensiones humanas, que atavían con los trajes regionales de hombre y mujer. Una hora después de amanecido las campanas son volteadas y todas las familias del lugar, provistos de suculentas meriendas, hacen su presentación en la iglesia parroquial...» GARCÍA ESCUREDO, R., Por tierras maragatas. Estudio e historia de Maragatería, 2ª Edición, Astorga, 1955, pp. 299-302

(3) Cuarenta días después del Domingo de Resurrección. La fiesta de media estación de Beltaine se produce aproximadamente 40 días después que el equinoccio de primavera. La Pascua se produce tradicionalmente en la primera luna llena después del equinoccio de Primavera.

(4) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 92

(5) MIRANDA, X., CUBA, X.R., REIGOSA, A., Diccionario de los seres míticos gallegos, Xerais De Galicia Edicions, 2007, p. 170

(6) GARCÍA BELLIDO, A., Las cámaras funerarias de la cultura castreña, Biblioteca Virtual de Miguel de Cervantes, 2007, editada digitalmente a partir de Archivo Español de Arqueología 41, nº 117-118 (1968), pp. 16-44

(7) DA SILVA, A. C. F., A cultura castreja no noroeste de Portugal, 1986, RAMIL, Excavación e consolidación no castro de Punta dos prados (Espasante, Ortigueira, A Coruña), Arqueoloxia. Informes 1, 1990, pp. 64-69, citados en ALMAGRO-GORBEA, M., MOLTÓ, L., Saunas en la hispania prerromana, Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia antigua, Nº 5, 1992, p. 70

(8) ALMAGRO-GORBEA, M., MOLTÓ, L., Saunas en la hispania prerromana, Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia antigua, Nº 5, 1992, pp. 67-102

(9) ALMAGRO-GORBEA, M., MOLTÓ, L., Saunas en la hispania prerromana, Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia antigua, Nº 5, 1992, pp. 72-74

(10) «De todo lo expuesto cabe concluir que los baños castreños del NO constituyen adaptaciones locales de modelos termales del ámbito mediterráneo, verosímilmente itálico, ejecutados con el pragmatismo y economía de medios que caracterizan la arquitectura castreña del NO» RÍOS GONZÁLEZ, S., Consideraciones funcionales y tipológicas en torno a los baños castreños del NO de la Península Ibérica, Gallaecia, Nº 19, 2000, pp. 114-118

(11) «Las investigaciones en curso han corroborado la vigencia de las saunas castreñas durante los primeros siglos de la era pero también han suministrado pruebas suficientes para defender una fundación anterior y advertir las transformaciones experimentadas en su fábrica a partir del un modelo primitivo –con cabecera absidiada, sala de vaporización y antecámara– que se generalizó en los poblados fortificados del occidente en un momento temprano de la II Edad del Hierro» VILLA VALDÉS, A., Periodización y registro arqueológico en los castros del occidente de Asturias, Los poblados fortificados del Noroeste de la Península Ibérica: formación y desarrollo de la Cultura Castreña, 2002, p. 173

(12) HEDGES, J., Excavation of two Orcadian burnt mounds at Liddie and Beaquoy», Proceedings of the Society of Antiquaries of Scotland 106, 1975, pp.38-98, BARFIELD, L., HODDER, M., Burnt mounds as saunas: an exercise in archaeological interpretation, Antiquity 61, 1987, pp. 370-379, citado en ALMAGRO-GORBEA, M., MOLTÓ, L., Saunas en la hispania prerromana, Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia antigua, Nº 5, 1992, p. 84

(13) ALMAGRO-GORBEA, M., MOLTÓ, L., Saunas en la hispania prerromana, Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia antigua, Nº 5, 1992, pp. 77-84

(14) ESTRABÓN, Geografía, III, 3, 6

(15) ALMAGRO-GORBEA, M., MOLTÓ, L., Saunas en la hispania prerromana, Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia antigua, Nº 5, 1992, pp 92-93

(16) LÓPEZ SOUSA, A., Termalismo antiguo en el Noroeste peninsular. Siglos II a.C.-II d.C., Gallaecia, nº 21, 2002, p. 207

(17) ALARCÓN HERRERA, R., La huella de los templarios, Robinbook, 2004, p. 129

(18) «Santa Marina parece ser una advocación que, en general, encubre una cristianización de cultos prerromanos o romanos a las aguas. En Viniegra de Abajo (La Rioja) se conoce el llamado "sepulcro de Santa Marina" antes de entrar al pueblo junto al viejo puente; se trata de una tumba antropomorfa excavada en covacha, en cuyas proximidades existe una fuente de aguas sulfurosas. Tal vez la localidad serrana de Santa Marina pueda traducir ese mismo sincretismo. Sólo en territorio riojano conocemos otros 24 lugares más con el mismo nombre, lo que puede ser indicativo de nuestra tesis, dado lo generalizado que estaba en la Antigüedad entre las poblaciones rurales el ver en cada manantial la actuación de una potencia salutífera». ESPINOSA, U., LÓPEZ DOMECH, R., Agua y cultura antigua en el Alto-Medio Ebro, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Publicado previamente en: Mª J. Pérez Agorreta (ed.), Termalismo antiguo. Actas del I Congreso Peninsular; Arnedillo (La Rioja), 3-5 octubre 1996, Madrid 1997, pp. 264

(19) «Gran parte de los topónimos SANTA MARIA, SANTA MARINA están al lado de un río, y pudieron ser en origen hidrónimos. Krahe señala la raíz *MOR “Agua permanente, parada, pantano”; una varainte es *MARA, de la que salen ríos como MARIA > MAIRA; MARNE, *MARINA > MERINA > MÖRN; MARIKA... (KRAHE, H., Unsere Ältesten Flussnamen, de. Otto Harrassowitz-Wiesbaden, 1964, p. 47). Por otra parte, J.M. González indica que las fuentes, cuevas y parajes solitarios y sombríos, fueron considerados moradas de genios y divinidades, como demuestran topónimos alusivos a estos aspectos con el radical MARI-. MARI también se aplicó a animales, a los que el pueblo atribuye carácter antropomórfico o sagrado. Así, a la zorra se la llama MARICA, MARUXA; MARICA también a la URRACA; MARIGARCÍA a la AGUZANIEVES (GONZALEZ, J.M., Toponimia de una parroquia asturiana, IDEA, Oviedo, 1959, pp. 192-193) (GONZÁLEZ, J.M., Las cuevas de Doña Urraca y de Don Xuan. Sus nombres y sus mitos, BIDEA, nº 13, Oviedo, p. 157, 162) […] Según Rohlfs, la raíz MAR y su carácter mágico-sagrado se da también en anglosajón MARA “Fantasma”, bajo alem. MAHRT, danés MARE, sueco MARA, inglés NIGHTMARE (ROHLFS, G., y ALVAR, M., Estudios sobre el léxico románico, Gredos, 1979, p. 71 y 93). En la toponimia menor provincial abunda MARIA aplicado a ríos, fuentes, lagunas y montañas». GARCÍA MARTÍNEZ, J., El significado de los pueblos de León, Celarayn, 1992, pp. 42-43

(20) «S. Gema, o Marina Martyr, padecio por los mismos años, fol. 37» DE SANDOVAL, P., Antiguedad de la ciudad y iglesia cathedral de Tuy y de los Obispos que se save aya auido en ella sacada de los concilios y cartas reales y otros papeles, 1610, Tabla de los santos desta Iglesia, Y Obispado, p. XVII; «Gemma, á quien llaman Marina, y Margarita los sectarios de los falsos Chronicones, fundandose en las voces Gemma, que significa piedra preciosa, qual es la Margarita, o Perla: y como esta se cria en el mar, añadieron el de Marina. Juntóse ver à Santa Marina con mucho culto y devocion en Galicia. Hállase tambien en Breviarios antiguos, y el Cerratense del siglo XIII. confiesa que parece una misma con Santa Margarita, por convenir en los sucessos, y lugar del martyrio, que dice haver sido Antiochia, como expresan varios Breviarios, entre los quales el Compostelano, que la celebra con Oficio propio, y dice haver padecido por medio del Presidente Olibrio, viniendo de Asia a Antiochia. Este Olibrio persiguió a los cristianos en el oriente en medio de Numeriano: y aunque el autor de los falsos Chronicones se atrevió a trasladarle a España, queda convencido el engaño en el Tomo VII, Trat. X, Cap. IV conociendose tambien el presente de mudar el nombre de Antiochia de Pisidia en Amphilochia, que contrar a Galicia con el Presidente Olibrio, siendo assi, que nuestras Iglesias reducian el martyrio de la Santa a Antiochia, como contestan sus Breviarios, assi bajo el nombre de Marina, como de Margarita, célebre entre los Griegos y Latinos». FLOREZ,H., España Sagrada. Teatro Geográfico-Histórico de la Iglesia de España, Tomo XIV, 1758, Trat. 46, Cap. 4, p. 134; «y assi debo afirmar, que la Insigne Santa Marina, es distinta y diversa de Santa Gemma, aunque se ignore el Lugar que honró esta Gloriosa Santa con el martyrio, y muerte mas preciosa». MUÑOZ DE LA CUEVA, J., Noticias historicas de la Santa Iglesia Cathedral de Orense, Imprenta Real (Madrid), Toledo (Archidiócesis). Arzobispo (1720-1724: Diego de Astorga y Cespedes, 1727, p. 75

(21) FLOREZ, H., España Sagrada. Teatro Geográfico-Histórico de la Iglesia de España, Tomo XIV, 1762, Trat. 46, Cap. 4, pp. 122-135

(22) «La noticia más antigua que hemos encontrado sobre sancte Marine en la península Ibérica hace referencia a sus reliquias. Conservamos dos lápidas en las que aparece el nombre de Marine virg., junto a otros santos. La primera procede de San Roman de Hornija y se ha datado entre los siglos IX y X. La segunda procede de San Miguel de la Escalada (sic) y se ha fechado en el siglo X o quizá algo posterior [...].
«La vida de santa Marina es una leyenda de procedencia oriental y su pasión se escribió en griego hacia el siglo VI. Aparece en occidente en el Martirólogo de Rabano Mauro realizado entre los años 840 y 856. En esta versión aparece desdoblada, puesto que figura el 18 de junio bajo el nombre de Marina con un resumen de su pasión y el 13 de julio bajo el nombre de Margarita con otro resumen del mismo texto. También consta en el Martirólogo de Usuardo (865). Aparece citada el día 18 de junio como Marina […] En Bizancio, su fiesta se celebra el 17 de julio, pero en occidente se conmemora tres días después. Parece ser que en occidente, en el año 1199, se fijó de manera definitiva su fiesta el 20 de julio.
«La pasión de santa Margarita transcurre en Antioquía de Pisidia durante una persecución que no se data. El padre de Margarita era un sacerdote idólatra de gran reputación llamado Aedesius. Su madre murió después de su nacimiento y fue educada por una nodriza que le enseñó la fe cristiana. Olibrius, gobernador de la región, se enamoró de la joven cuando apacentaba un rebaño de ovejas junto a su nodriza. Olibrius le propone que sea su esposa o concubina, si no ha nacido libre, que renuncie al cristianismo y que adore a los ídolos. La negativa de la santa provocará la ira del gobernador, que ordenará que la azoten y la encierren en un calabozo. Allí recibirá la visita de dos diablos cuya misión será que desfallezca en su fe cristiana, pero Margarita vence a los dos demonios. De nuevo, Olibrius la somete a diversos suplicios hasta que, finalmente, muere decapitada […].
«Marina consta en el primer calendario de Silos de finales del siglo X. Pero se trata de una clara interpolación manifiesta, tal como señalan sus autores. Vuelve a aparecer en el calendario de León, cuya fecha se puede estimar a finales del siglo X, principios de la centuria siguiente. Por tanto, Marina se incorpora en los calendarios hispánicos a principios del siglo XI. Llama la atención que aparezca duplicada en el calendario 2º de Silos, ya que consta también el 19 de junio. De momento, desconocemos las razones de esta duplicidad. En cualquier caso, por unanimidad, los calendarios hispánicos fijan su fiesta el 18 de julio […].
«Por otra parte, el martirologio romano anuncia en el 18 de julio Gallaeciae in Hispania sanctae marinae virginis et martyris. Sobre esta santa Marina, oriunda de Galicia, los estudiosos se muestran bastante escépticos. Los bollandistas creen que los hagiógrafos hispánicos transformaron a Margarita de Antioquía en una santa local. Sauget, por su parte, advierte que los datos de los calendarios son muy poco precisos y que, probablemente, se trata de un desdoblamiento de la mártir de Antioquía» MASSONS RABASSA, E., La iconografía del diablo en el frontal de altar de santa Margarita de Vilaseca (1160-1190), Locus amoenus, Nº 7, 2004, pp. 56-58

(23) «El problema básico a determinar en el caso africano es si las divinidades de las aguas termales con connotaciones prerromanas eran meros genios del lugar o si se insertaban en una explicación teológica de mayor alcance. Partiremos del dios Draco, el más indígena de los termales africanos, para intentar indagar este fenómeno. Además de ser invocado en Aquae Flavianae junto al Numen de las Ninfas se conocen cuatro otros testimonios epigráficos en los que es citado tanto en Numidia como en la Proconsular (Le Glay 1957, 338-339; Camps 1990, 138). El dios que se esconde tras el apelativo latino Draco y que se manifiesta como una serpiente ¿es el mismo en todas partes o es en cada caso diferente y tópico?. En el folclore bereber (recopilado por Le Glay 1957, 341-343 con referencias a los trabajos anteriores realizados por etnógrafos) la serpiente-yinn posee el estatus privilegiado de rey (o sultán) y tiene directa relación con las aguas termales y su calentamiento. En la fuente termal de Sidi Mimoun en Constantina se veneraba a una serpiente de este tipo a la que se ofrecían ofrendas y sacrificios cruentos de aves de corral. El sultán de los yunún y su antepasado Draco, ya a modo de mera hipótesis quizás desempeñase algún papel en el acceso a la jefatura o al estatus de privilegio, en una sociedad como era la líbica antigua (como mostró Picard 1955, 16ss.) en la que el hombre poderoso se distingue por poseer y controlar la fuerza sagrada (baraka en el vocabulario técnico magrebí).

«Por otra parte caverna y agua termal se unen en el santuario de las aguas africano más espectacular, Djebel Oust donde, además, la nave central del templo (la que se situaba justo encima de la caverna) era presidida por Esculapio, dios terapéutico que porta la serpiente como su atributo característico (quizás el mismo que en Caesarea -de Mauritania- se invoca como Deo manu Draconis -CIL VIII 9326-). Aunque no con todos los ingredientes (falta el agua termal que surge de todos modos unos centenares de metros hacia el valle) en la Cueva Negra (Murcia, España) se constata un ambiente comparable. También aparece la serpiente (como apunta en un caótico trabajo Vázquez -1994, 568ss.-), un sacerdos Asculepi Ebusitani (que vimos en 19/6), las Ninfas, el agua, la cueva. Desde luego el modelo de culto termal en este caso emparenta con el africano de un modo que requiere una cierta reflexión. Stylow (1993 de modo extenso; otros trabajos del grupo de investigación con opiniones matizadas en algún caso: Stylow/Mayer 1987, 198ss.; Mayer 1990 o González Blanco 1994) optó por defender que nos hallamos ante un santuario que presenta caracteres púnicos marcados. Pero como acabamos de ver la combinación serpiente, cueva, agua termal más que únicamente púnica, en África parece anterior. Quizás estemos en la Cueva Negra constatando atisbos de una forma religiosa indígena que pudo (en el terreno de la hipótesis cada vez más arriesgada, desde luego) haberse refugiado en el lenguaje del mito llegando hasta nosotros bajo el disfraz de Heracles y Gerión (en una relación con las aguas termales en la que insiste Croon -1952 cap.II; 1967, 224ss.- en una cruzada científica en solitario que quizás no resulte tan radicalmente descabellada como muchos han pensado)» DIEZ DE VELASCO, F.,. TERMALISMO Y RELIGIÓN. La sacralización del agua termal en la Península Ibérica y el norte de África en el mundo antiguo, Revista de Ciencias de las Religiones, Madrid, 1998, cap.3, pp. 121-150.
http://www.ull.es/proyectos/aguarel/libro3.htm

(24) MIRANDA, X., CUBA, X.R., REIGOSA, A., Diccionario de los seres míticos gallegos, Xerais De Galicia Edicions, 2007, pp. 180-183; ÁLVAREZ PEÑA, A., Mitología asturiana, Urriellu, pp. 11-25; BALBOA DE PAZ, J.A., Mitos y supersticiones. Biblioteca leonesa de tradiciones. Diario de León, 2009, pp. 60-61

(25) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 238-244

(26) El dragón del Cua (III): el asesinato ritual del toro. Asturiensis Prouincia Indigena. (http://asturiense.blogspot.com.es/2012/11/el-dragon-del-cua-iii-el-asesinato.html)

(27) JULIEN, N., Enciclopedia de los Mitos, Robinbook, 2003, pp. 88-89

(28) BLANCO ALONSO, R., La Somoza de Astorga. La villa de Lucillo y su jurisdicción, 2005, pp. 413-414

(29) «Podemos suponer con bastante fundamento que esta feria [de los Remedios] se fuese incrementando a cargo de la existente desde pasados siglos en la ermita de Santa Marina, la que hemos denominado “de los Carros” y que este auge lo inició con el siglo XIX» GARCÍA ESCUREDO, R., Por tierras maragatas. Estudio e historia de Maragatería, 2ª Edición, Astorga, 1955, p. 304

(30) TACITO, Germania, 40

(31) GREGORIO DE TOURS, De gloria Confessorum, cap. 77

(32) GARCÍA ARIAS, X.LL., Toponimia asturiana, ADRÁU, en http://mas.lne.es/toponimia

(33) BALBOA DE PAZ, Santa María de la Edrada de Cacabelos, Bierzo, 1985, p. 95

(34) CAVERO DOMÍNGUEZ, G., Peregrinos e indigentes en el Bierzo medieval: (siglos XI-XVI). Hospitales en el Camino de Santiago, 1987, p. 80, citado en MOUZO RIOBÓ, I, Camino de Santiago a su paso por Cacabelos, calles Cimadevilla, Santa Maria, Angustias, y Avenida de Galicia, Tésis del Máster en Renovación Urbana e Rehabilitación, Universidad de Santiago, 2008, p. 36

(35) «de villa nostra propia quam habemos en Berizu, loco praedicto, quae vocitant Castro Ventosa, sub aula Sanctae Mariae, et Sancti Asciscli, ipsam villam, et sancti Juliani» BALBOA DE PAZ, J.A., Castro Ventosa en la Edad Media, Actas de las Jornadas sobre Castro Ventosa / coord. por José Antonio Balboa de Paz, Inés Díaz Alvarez, Vicente Fernández Vázquez, 2003, p. 147

(36) BOTAS SAN MARTÍN, I., La Maragatería, 1993, p. 100

(37) «En Santa Marina de Somoza se bañan los ganados en el río en la víspera de San Juan mientras que en otros pueblos de Maragatería se dejan recipientes de agua al sereno para lavar con ella a las personas o animales con afecciones de la piel». BOTAS SAN MARTÍN, I., La Maragatería, 1993, p. 97. «La práctica del baño de los ganados en una poza concreta en Santa Marina podría ser una influencia de las tradiciones de Cabrera, con cuyas aldeas está relacionada Maragatería por la búsqueda de zagales para los rebaños maragatos en aquella comarca». BOTAS SAN MARTÍN, I, La noche de San Juan en Maragatería (León). Un análisis comparativo. Revista Tierras de León nº 109-110, 1999-2000, p. 241

(38) VILLA VALDÉS, A., La Prehistoria de asturias, un legado artístico único en el Mundo, La Nueva España, p. 749

(39) Según reza el panel informativo del lugar

(40) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 133-137; CARO BAROJA, J. La estación de amor, Taurus, Madrid, 1986, 1ª ed. 1979, pp. 102-104

(41) CARO BAROJA, J. La estación de amor, Taurus, Madrid, 1986, 1ª ed. 1979, p. 95

(42) PANIZO RODRIGUEZ, J., Rogativas de Tierra de Campos, revista Folklore nº 124, 1991, pp. 138-140

(43) «A pocos kilómetros de aquí, valle del Riaza abajo, en Fuentemolinos, se encuentra otro ejemplo de sacralización de la fuente que da nombre al pueblo, que se alza en los riscos que cierran un vallejo. Al pie de las rocas brota un manantial que da lugar al arroyo de San Bartolomé, si bien, junto a la misma fuente y pegado a las rocas, hay una ermitilla dedicada a San Juan Bautista, de origen románico, según J. Pérez Carmona, aunque no se perciben claros rasgos de ese estilo. Según los habitantes del pueblo, da muy buena agua; incluso brota templada en invierno y raras veces ha llegado a secarse. Cuando ha sucedido, se hacía una procesión con el estandarte del santo y lo introducían por el hueco rocoso para que volviera a manar, rito mágico relacionado con otros en que se moja a un santo para que llueva». MARTIN CRIADO, A., Antiguas creencias populares, Revista Folklore nº 217, 1999, pp. 3-22

(44) «Las rogativas por San Lorenzo se hacían cuando había sequía, yendo desde el carro de Lende hasta el río para mojar el santo en sus aguas». GARCÍA QUINTELA, M. V., SANTOS ESTÉVEZ, M. Santuarios de la Galicia céltica. Arqueología del paisaje y religiones comparadas en la Edad del Hierro. Abada Editores, 2008, p.182

(45) RÚA ALLER, F.J., GARCÍA ARMESTO, M.J., San Mamed en Marafatería, Argutorio nº 26, 2011, pp. 53

(46) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 2, 1882-1888, p. 614

(47) GRIMM, J., Teutonic mythology, translated from the fourth edition, Vol. 1, 1882, p. 64

(48) WILKENS, F., The religion of the early Teutons, en The unity of the religions. A popular discussion of ancient and modern beliefs (Ed. J. Herman Randall, J. Gardner Smith), Thomas V. Crowell, 1910, p. 114

(49) CHAMBERS, R., The book of days: a miscellany of popular antiquities in connection with the calendar, including anecdote, biography, history, curiosities of literature and oddities of human life and character, Volumen 1, 1864, p. 541

(50) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 89-90

(51) BALBOA DE PAZ, Santa María de la Edrada de Cacabelos, Bierzo, 1985, p. 95
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