Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

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domingo, 26 de julio de 2015

Solaristas contra lunáticos: modelando patrones en astronomía megalítica

Hace poco encontré un artículo interesante de César González, Lourdes Costa y Juan Antonio Belmonte(1). Se titula Solarist vs Lunatics: modelling patterns in megalithic astronomy. Está en relación con un trabajo de Michael Hoskins del que ya hemos hablado(2) que concluye:

«Las tumbas colectivas ("dólmenes") construidas por toda Europa y las regiones del mediterráneo en el Neolítico Tardío casi siempre tienen una entrada que permite la introducción de los cuerpos difuntos, y consiguientemente una orientación. El trabajo de campo muestra que los constructores siempre estaban sujetos a observar una orientación fijada por la costumbre, y en la mayor parte de la Europa Occidental la costumbre bien podría haber sido dirigirse a la salida del Sol en cierta fecha del año,  o al Sol después de haber salido»(3).

Orientaciones de 1542 tumbas de la Península Ibérica y la región francesa de Causses, excluyendo Ardeche y Gard.  HOSKIN, M., El estudio científico de los megalitos. La arqueoastronomía, PH67, Especial monográfico, Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Agosto 2008, p. 89

Marciano de Silva, en su artículo considera un objetivo astronómico diferente que denomina "Luna Llena de Primavera" o "equinoccio megalítico" que define así:

«Después del solsticio de invierno, los acimutes del sol naciente y de la luna llena naciente se van aproximando hasta que se cruzan; esto mes, hasta que la luna llena es vista nacer al Sur de la dirección en la cual el Sol se vio nacer en el mismo día. Esto ocurre sobre el tiempo del equinoccio de primavera, y este cruce puede considerarse como el marcador del "equinoccio megalítico"»(4)

Los cálculos del autor muestran que esta salida de la luna se distribuye en acimut entre los 85º-110º con un valor promedio superior a 90º, y contrasta este objetivo astronómico con las orientaciones de las tumbas megalíticas del Alentejo Central que observan un acimut promedio de 99.3º. En la siguiente figura muestro una simulación que he realizado implementando el procedimiento anteriormente descrito y que muestra el acimut de la Luna Llena de Primavera para 100 años a partir del 2500 a.C..



González García et al. plantean un nuevo objetivo hipotético: la primera luna nueva o la última luna a partir de cierto hito solar como un solsticio o un equinoccio. A continuación confronta estos objetivos astronómicos con las orientaciones de los dólmenes en el Sur de Francia, en las regiones de Provenza y Languedoc. La propuesta de Marciano Da Silva me pareció algo arbitraria, mientras que la de González et al. me pareció factible ya que está en la base de los calendarios lunisolares(5). Sin embargo, el procedimiento de modelado descrito me pareció algo impreciso: considera la posición de la luna dos o tres días después de la luna nueva, que es determinado a partir del mínimo de la elongación lunar. En su lugar, he implementado el modelo descrito por Mohammad Sh. Odeh, New Criterion for Lunar Crescent Visibility (6).

Considera que el mejor momento para la observación de la primera aparición de la Luna se produce entre la puesta del Sol y de la Luna, en un momento dado por

Tb = Ts + (4/9) Lag

Siendo Lag el intervalo de tiempo entre la puesta del Sol y de la Luna, o entre la salida de la Luna y la del Sol.

ARCV es el arco de visión, definido como la distrancia angular en altitud entre el Sol y la Luna, en grados. W es la anchura del creciente o anchura de la parte iluminada de la Luna medida a lo largo de su diámetro, en arcominutos.

El criterio de visibilidad será:

V ≥ 5.65: el creciente es visible a simple vista
2 ≤ V < 5.65: el creciente es visible con ayuda óptica, pero podría ser visto a simple vista
-0.96 ≤ V < 2: el creciente es visto solo con ayuda óptica
V < -0.96:  El creciente no es visible con ayuda óptica

Siendo V = ARCV -(-0.1018*W^3+0.7319*W^2-6.3226*W+7.1651)

Nota: W^3 es W elevada a la potencia 3

Las siguientes figuras muestran las primeras lunas después del solsticio de invierno, equinoccio de primavera, solsticio de verano y equinoccio de otoño para 100 años a partir del 2500 a.C.





Las siguientes figuras muestran las últimas lunas después del solsticio de invierno, equinoccio de primavera, solsticio de verano y equinoccio de otoño para 100 años a partir del 2500 a.C.





El que mejor se adapta como objetivo para la orientación principal de las tumbas megalíticas sería la última luna después del equinoccio de primavera, que no sigue una distribución normal sino que oscila entre los 115º a los 80º de acimut con un valor medio próximo a los 100º y una amplitud de oscilación de 18º.

No explicaría la campana que presenta el gráfico de frecuencias relativas de las orientaciones de los dólmenes recopilados por Hoskin porque, como ya hemos explicado, los acimutes de la última Luna después del equinoccio de Primavera no sigue una distribución normal. También habría que tener en cuenta que la oscilación con amplitud de 18º que presenta este fenómeno no es compatible, en absoluto, con direcciones precisas. También sería interesante averiguar qué significado tendría este fenómeno, más allá de su papel en la regulación de un calendario lunisolar. ¿Por qué sería más importante la última luna después del equinoccio de primavera que el resto de posibilidades lunares? 

En definitiva, el trabajo de Hoskin pone en evidencia una orientación deliberada de los dólmenes del occidente europeo. En cuanto a su interpretación nos encontramos con dos posibilidades principales: una orientación solar precisa que señala el punto medio entre los equinoccios y el solsticio de invierno o una orientación lunar oscilante que mira hacia el lugar de la ocultación de la Luna después del equinoccio de primavera definido este como el punto medio, en días entre el solsticio de invierno y el de verano.
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(1) GONZÁLEZ GARCÍA, C., COSTA FERRER, L., BELMONTE, J. A., Solarist vs Lunatics: modelling patterns in megalithic astronomy, Lights and Shadows in Cultural Astronomy, 2007, pp. 23-30

(2) HOSKIN, M., Orientations of Dolmens of Western Europe: Summary and Conclusions, Journal for the History of Astronomy, Vol. 39, No. 4, p. 507-514; HOSKIN, M., Orientations of dolmens of Western Europe, Complutum, Nº 20, 2, 2010, pp. 165-175; HOSKIN, M., El estudio científico de los megalitos. La arqueoastronomía, PH67, Especial monográfico, Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Agosto 2008, pp. 84-91

(3) HOSKIN, M., Orientations of dolmens of Western Europe, The Role of Astronomy in Society and Culture, Proceedings of the International Astronomical Union, IAU Symposium, Volume 260, p. 116

(4) MARCIANO DA SILVA, C, The Spring Full Moon, Journal for History of Astronomy, v. 3, 4, pp. 475-478

(5) RUGGLES, C.L.N., Ancient astronomy: an enciclopedia of cosmologies and myth, ABC-CLIO, 2005, pp. 228-230; RUGGLES, C.L.N., The Borana calendar: some observationes, Archaeoastronomy, 11. J Journal for History of Astronomy, XVIII, 1987, pp. 35-53

(6) ODEH, M. SH., New Criterion for Lunar Crescent Visibility, Experimental Astronomy, 18, 2004, pp. 39-64

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