Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

domingo, 9 de abril de 2017

Un paradolmen, un ídolo y petroglifos en Cunas de Cabreira



Hace unos años mi amigo Iván Martínez Lobo me habló de la existencia de un posible dolmen en Cabreira. Me puso en contacto con Sergio Carracedo, que conocía también la existencia de petroglifos en la zona y que estaba preparando un libro sobre Quintanilla de Yuso en el que reunía éste y otros interesantísimos datos históricos locales. Me pidieron discreción hasta la publicación del libro y cómo éste ya fue presentado en marzo del año pasado(1) y le ha llegado el turno en mi FIFO de estudios pendientes le vamos a dedicar este artículo que espero os interese.



Una noticia del Diario de León redactada por Emilio Gancedo, Un dolmen ‘de libro’ en la Cabrera(2), se hacía eco del hallazgo y exponía distintas opiniones sobre el carácter antrópico como el historiador Siro Sanz:

El conjunto es muy sugerente e interesante, no solo por el trilito (piedra que actúa a modo de poste) sino también por la gran laja que aparece delante del mismo. Muchos de estos monumentos pasaron durante siglos por elementos meramente naturales del paisaje, y en ocasiones sólo la excavación puede dar idea de su magnitud y la certeza de ser obra humana. Yo no descartaría nada sin hacer un estudio previo.

El arqueólogo Jesús Celis

Para enjuiciarlo mejor tendría que ver más fotos y conocer la escala. A simple vista, y con alto riesgo de equivocarme, a mí no me lo parece, primero porque es un afloramiento rocoso ‘in situ’ el que soporta el ortostato de arriba; porque parecen esquistos que se han abierto por causas naturales y porque la piedra de cobertera es excesivamente gruesa, más parece un bloque retenido por moldeado glaciar. Independientemente de esta opinión, su interior pudo utilizarse en alguna época, más como cueva que como dolmen, pero eso no se sabe si no hay hallazgos o se practica una excavación... De todas formas, la cámara es pequeña para albergar ocupación o enterramiento, o eso me parece a mí, pero repito que necesitaría más datos.

O Miguel Ángel Valladares que ha localizado varios monumentos megalíticos en la montaña oriental leonesa

Sin duda alguna es una composición. La laja del suelo es parte del recinto. Se aprecia, además que por las pendientes no es de arrastre: a menudo se cree que al ser tan ‘pobres’ arquitectonicamente, estas composiciones son naturales, pero corresponden a monumentos erigidos por poblaciones pequeñas y no fijadas en un territorio concreto.

Sergio Carracedo, en su Quintanilla de Yuso, explica:

A los vestigios que representan los petroglifos anteriormente descritos, hay que añadir, con mucha cautela, una extraña acumulación de grandes piedras que, a primera vista, recuerda a las grandes construcciones megalíticas, los dólmenes, que son sin duda las obras más visibles y representativas del neolítico. Tengo que admitir que en esta estructura que me mostró Iván martínez Lobo no he apreciado evidencia alguna de manipulación de las moles que forman el conjunto [...] Ante la duda, también acudí en esta ocasión a Miguel Ángel González y a Feliciano Cadierno. A pesar de la dificultad de analizar un monumento de este tipo a través de fotografías, aseguraron que “podría tratarse de un dolmen de origen natural”. Cadierno, arqueólogo, indicó que la roca de la cubierta está dispuesta de forma natural, así como las que constituyen las paredes, aunque admitió que “hay otras rocas puestas por el hombre, y está claro que el suelo bajo la gran roca ha sido rebajado de manera artificial”. Aunque no se aventuró a indicar la época en la que se pudo realizar(3).

En mi opinión no se trata de un dolmen ya que la disposición de las rocas que lo componen parece totalmente natural, pero al mismo tiempo estoy convencido, por razones que expondré a continuación, que tuvo un indudable uso ritual, que constituye lo que se denomina, un paradolmen. Habría que ver si también fue utilizado como enterramiento. Wikipedia lo define así:

Paradolmen de Avola, Italia
Un paradolmen és un monument megalític natural consistent en una cavitat entre blocs erràtics o abric rocós. Generalment, era usat com a cambra funerària, agençat amb murs o lloses per a tancar-lo i, ocasionalment, amb un corredor megalític d'accés. A diferència del dolmen, el paradolmen no és una construcció humana, tot i que en alguns casos la intervenció humana n'ha modificat l'estructura. Algunes zones de Catalunya presenten una gran concentració de paradolmens, com el Massís de Cadiretes, a cavall de les comarques de La Selva i el Baix Empordà. Alguns exemples de paradolmens del Massís de Cadiretes són Pedra Sobre Altra, Paradolmen d'en Garcia i Paradolmen de Ses Rates(4).


Paradolmen de d'en Garcia. Massís de Cadiretes, Tossa de Mar (Girona)
Nuestro paradolmen se encuentra a pocos metros de La Marra de Quintanilla de Yuso, una peña con varios grabados en forma de cruz que, como explica Sergio Carracedo, constituye desde antiguo el término de, nada menos, cuatro pueblos: Manzaneda, Cunas, Villar del Monte y Quintanilla de Yuso. En varias ocasiones nos hemos referido a estos límites extraordinarios como uno de los indicios de antiguos lugares sagrados como señalaron Parcero Oubiña, Criado Boado y Santos Estévez en su artículo La arqueología de los espacios sagrados(5).





Ser punto central de división de unidades territoriales locales, sean estos parroquias, arciprestazgos o términos municipales; lo normal es que el mapa de estos límites adopte una característica morfológica radial con varias parroquias convergiendo sus extremos sobre el mismo punto. Esto estaría en sintonía con estudios desarrollados por otros autores sobre la cultura céltica que defienden la existencia de santuarios en lugares deshabitados y fronterizos [...]
Ser tierra de nadie o espacio sometido a reclamaciones territoriales por parte de las diferentes unidades locales que en él convergen. Estas disputas pueden ser canalizadas de diferentes modos, incluyendo fórmulas rituales y festivas.
En ocasiones estas disputas pueden culminar con la apropiación del espacio por alguna de las unidades locales involucradas. Ésto implicará una modificación del patrón radial igualitario de límites parroquiales; sin embargo se podrá todavía registrar formalmente la existencia del sitio porque en estos casos los límites se vuelven antinaturales, entendiendo por ello que desbordan e incorporan el accidente natural (divisoria, río,...) que utilizado originalmente para marcar los límites.

Y no olvidemos también el antiquísimo valor de los monumentos megalíticos como demarcadores territoriales.

El valor territorial de los monumentos megalíticos es una herencia de sus usos pasados. Como construcciones visibles, los megalitos crearon paisajes culturales, y su función como marcadores de territorios prehistóricos está bien documentada. Sin embargo, el valor territorial de los megalitos no termina en la Prehistoria. Llegados a la Edad Media, existen centenares de contratos agrarios y expedientes de apeos en los que se hace referencia a monumentos megalíticos como marcos de territorio. Cuando se tenían que precisar los lindes de un terreno, era común recurrir a elementos fijos en el paisaje como ríos, caminos, fuentes y, con muchísima frecuencia, túmulos y dólmenes. También existen innumerables topónimos medievales, como Monte da Meda, o Lugar de Mámoas, que muy probablemente aluden a los megalitos que identifican el territorio. El empleo de megalitos como marcos de territorio disminuye a lo largo de la Edad Moderna, probablemente porque muchos han sido destruidos ya, y también por los cambios que tienen lugar en la demarcación de lindes. No obstante, muchos topónimos perduran hasta hoy como vestigios de la antigua presencia de monumentos y su valor territorial(6).

Sin embargo, aún queda otro hallazgo extraordinario que, desgraciadamente, aún no ha despertado el interés de la comunidad académica arqueológica leonesa, un conjunto de grabados lineales localizados a pocos metros del paradolmen y la Marra de Quintanilla, que tiene toda la pinta de tratarse de un ídolo o estela decorada y que apareció publicado en prensa: León tiene nuevos ídolos(7). Dejemos otra vez que sea Sergio Carracedo quien nos dé más información sobre estos grabados:

Ante la duda de qué podrían ser estos surcos tallados en la roca, he consultado a varios entendidos en la materia con los que tengo pendiente una visita al lugar. Su opinión, solo con el visionado de las fotografías, deja entrever su posible relevancia. Miguel ángel González, autor del libro ‘teleno, señor del laberinto, del rayo y de la muerte, coincidió en que podría tratarse de una única piedra y que podría haber cumplido una finalidad de cobertura o ser un ídolo megalítico. Acudimos esntonces al arqueólogo leonés feliciano Cadierno Guerra quien aseguró que ambas piezas tienen muchas posibilidades de que formaran un ídolo o una pareja de ídolos y que la que está en el suelo puede que se rompiera de la grande. Cadierno, con la precaución de no haberlos visto en el lugar, aseguró que se podrían comparar con los ídolos gallegos y cántabros, similares al encontrado en el cercano Tabuyo del Monte. El tercer experto en ver las fotografías fue el catedrático de la Universidad de Cantabria César González Sainz que coincidió en el parecer con los anteriores, para indicar que “posiblemente estemos ante un ídolo como el de Tabuyo o Peña, pero más simplificado, tal vez más cercanos a los de Cantabria o Galicia que son más simples”, apuntó antes de señalar que “tenemos que ir a verlo in situ(8).









Se lo expuse también a Juan Carlos Campos a quien también le pareció un ídolo y que reparó en la forma del grabado, que aunque profunda tenía forma de U y con poco piqueteado. José Anglés, por su parte, compartía el origen natural del paradolmen, pero entendía una conexión entre el monumento, los grabados en forma de cruz, el ídolo y otros grabados como una enorme cruz. A mi, particularmente, este ídolo me recuerda mucho al de Peñalavieja, La Aguilera, Cantabria, con una cronología desde finales del calcolítico hasta el Bronce Medio(9).

Se ha constatado una relación estrecha entre los ídolos o estelas antropomorfas con contextos megalíticos, desvinculándose progresivamente a medida que los sepulcros megalíticos se van abandonando y los ídolos continúan evolucionando incorporando nuevos significados e iconografías. Como señala Díaz-Guadarmiro Uribe en su tesis doctoral Las estelas decoradas en la prehistoria de la Península Ibérica(10), las estelas antropomorfas germinaron en el Neolítico en relación con la construcción de sepulcros funerarios megalíticos aunque posteriormente, en la edad del Bronce, evolucionan y aparecen de forma independiente, culminando en forma de estelas de guerrero del SW en la Edad del Bronce o de pilares estela ibéricos en la Edad del Hierro. La autora distingue entre las que aparecen vinculadas a contextos megalíticos y las que no lo están, corrrespondientes a cronologías de la Edad del Bronce o del Hierro señalando que “no existen de momento nexos iconográficos claros entre los ejemplares elaborados o utilizados en ambientes megalíticos primarios y otros ejemplares(11), si bien observa cierta continuidad de modo que “los aspectos que relacionan estas estelas y estatuas-menhir que germinan en el mundo megalítico con otras son la permanencia, la iconicidad, la continuidad, la persistencia de lugares ancestrales, la imagen antropomorfa y su papel como imágenes ancestrales(12).

Estos casos de contigüidad o agregación material entre menhires, sepulcros megalíticos, estelas y/o estatuasmenhir, y la variedad de situaciones que presentan, ilustra muy bien el papel de la estela y su iconografía como medio material a través del cual se estructuran las relaciones sociales. Como restos que persisten en el paisaje, estas iconografías en piedra y los lugares en los que se encuentran ejercen una atracción clara. Pueden formar parte de una tradición extinta o de una tradición viva, pertenecer a un pasado remoto o reciente, pero son reinterpretadas o connotadas en función de relaciones que están en constante estructuración y que se mueven en unos parámetros reiterados que remiten al pasado, los ancestros, las genealogías y la reproducción social(13).

La enumeración de puntos destacados del paisaje en torno al emplazamiento del paradolmen es Las Pernas, Peña de la Bandera, Las Chozas, Pico de los Bedules, Peña Llengua y El Cabezo, de los cuales solo Las Pernas sirve de referente preciso para señalar el nacimiento del sol en el solsticio de invierno. Así planteado, la probabilidad de que se deba a una simple coincidencia sería muy elevada, del 47%. Sin embargo debemos reconsiderar este cálculo. Si bien es cierto que la boca del paradolmen tiene forma abierta, señalando un arco amplio del paisaje que se abre a su entrada, también lo es esta imprecisión es resuelta incluyendo en la zona central de este arco un referente precisamente identificable. Dicho de otra manera, el eje de simetría del paradolmen señala al alto de Las Pernas, que indica el acontecimiento de la salida del sol en su extremo más meridional. Incluso este resultado es congruente con la interpretación de nuestro conjunto rocoso como paradolmen de acuerdo a los resultados obtenidos por el profesor del Churchill College de Cambridge Michael Hoskin en cuanto a la orientación predominante hacia el SE de los sepulcros megalíticos de la Península Ibérica, sur de Francia y algunas regiones del Mediterráneo(14).






En un principio, y sin haber realizado cálculos precisos, había considerado que el paradolmen estaría señalando la puesta del sol en el solsticio de verano de manera que desde su entrada podría verse el fenómeno solar atravesando el monumento. Sin embargo, si consideramos la elevación que produce el terreno en esa dirección, que podemos estimar en 10º, la declinación que arroja es de 33.5º, muy lejos del solsticio de verano.

En definitiva, estamos ante un santuario prehistórico interesantísimo pero que parece no ha suscitado mayor interés que el de determinar si es dolmen o no, pareciendo que el posicionamiento en el escepticismo es la postura más sensata y menos arriesgada. Petroglifos e ídolo prehistórico parecen evidencias suficientes de estar en un lugar de culto de gran importancia desde hace milenios pero, paradójicamente, parece que su sacralidad emana de una circunstancia totalmente natural, la orientación casual de una cavidad a un monte que señala el solsticio de invierno. Algo así solo podría ser obra de la divinidad.

Los cálculos aquí.

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(1) GANCEDO, E., Secretos megalíticos de La Cabrera, Diario de León 22/3/2016

(2) GANCEDO, E., Un dolmen ‘de libro’ en la Cabrera, Diario de León, 10/6/2015

(3) CARRACEDO FERNÁNDEZ, S., Quintanilla de Yuso. de la prehistoria a la actualidda. Recorrido histórico por cabrera y por el Valle del Eria. 2016, pp. 68-69

(4) https://ca.wikipedia.org/wiki/Dolmen

(5) PARCERO OUBIÑA, C., CRIADO BOADO, F., SANTOS ESTÉVEZ, M. La arqueología de los espacios sagrados, Arqueología Espacial, 19-20, Arqueología del Paisaje, Teruel, 1998, pp. 513-515

(6) MARTINÓN-TORRES, M, El megalito ha muerto. ¡Larga vida al megalito! PH67, Especial monográfico, Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Agosto 2008, p. 92

(7) GANCEDO, E. León tiene nuevos ídolos, Diario de León 25/3/2016

(8) CARRACEDO FERNÁNDEZ, S., Quintanilla de Yuso. de la prehistoria a la actualidda. Recorrido histórico por cabrera y por el Valle del Eria. 2016, pp. 62-63

(9) GUTIÉRREZ MORILLO, A., GARCÍA AGUAYO, A. El ídolo de Peñalaveja (La Aguilera, Cantabria). Una nueva manifestación de arte esquemático en el monte Hijedo, Espacio, Tiempo y Forma, Serie I, Pretiistoria y Arqueología, t. 11, 1998, pp. 179-189

(10) DÍAZ-GUADARMINO URIBE, M., Las estelas decoradas en la prehistoria de la Península Ibérica, Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid, 2010

(11) DÍAZ-GUADARMINO URIBE, M., Las estelas decoradas en la prehistoria de la Península Ibérica, Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid, 2010, p. 438

(12) DÍAZ-GUADARMINO URIBE, M., Las estelas decoradas en la prehistoria de la Península Ibérica, Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid, 2010, p. 116

(13) DÍAZ-GUADARMINO URIBE, M., Las estelas decoradas en la prehistoria de la Península Ibérica, Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid, 2010, p. 440

(14) HOSKIN, M., Tombs, temples and their orientations. A New perspective on Mediterranean Prehistory, Ocarina Books, 2001

domingo, 2 de abril de 2017

El santuario rupestre de Cabrera



VIDAL, J., Los castros arriscados...
En abril de 2015 Emilio Gancedo publicaba en el Diario de León la noticia: Localizan en la Cabrera el santuario rupestre más alto de la provincia. En él hacían público el hallazgo de por parte de Javier Fernández Lozano de un santuario rupestre en un castro de Manzaneda en Cabreira(1) que a su vez ha sido publicado en varios artículos por Julio Vidal(2). Citando a Javier Fernández se describen las características del sitio:

Se trata del primer santuario rupestre con altar que aparece en la Cabrera. Está situado en Manzaneda y presenta una serie de inscripciones compuestas por cazoletas y surcos que en algunos casos se intersectan. El castro, de época prerromana, esto es, datable entre los siglos V y I a.C., fue identificado con ayuda de fotografías aéreas por los arqueólogos de la Junta de Castilla y León, que centraron su estudio en el estilo de construcción de los paramentos de la muralla.

Julio Vidal describe la muralla como un paramento de losa en seco, pero no analiza la parte interna del mismo. Ahora, el estudio que hemos realizado nos ha permitido detallar la presencia de un altar en la parte más elevada del castro. Situado en su zona central, se identifica en él un conjunto rocoso singular caracterizado por una cresta de roca volcánica y una losa de piedra subhorizontal. Esta última presenta varias cazoletas y surcos que bien pudieron servir para la realización de libaciones y otros ritos.







Entusiasmados salimos en su busca José Anglés y yo en junio del mismo año con las referencias de su emplazamiento en el castro y la fotografía de las cazoletas publicada en la prensa. A decir verdad nos produjeron cierta decepción: las cazoletas a las que estamos acostumbrados son concavidades redondeadas y bien definidas mientras que éstas parecen irregulares, más producto de la Naturaleza que de la mano del hombre.










Sin embargo, me llamó la atención que las dos más gruesas podrían definir un alineamiento de interés que medí y arrojó las declinaciones -18.89 hacia el SE y 19.98 hacia el NO, la primera coincidente con la salida de la luna en el lunasticio menor Sur y con una probabilidad de ser fruto de una simple coincidencia del 19%. Ningún alineamiento solar o lunar de interés respecto a los diferentes hitos del paisaje.


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(1) GANCEDO, E., Localizan en la Cabrera el santuario rupestre más alto de la provincia, Diario de León, 10/4/2015, http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/localizan-cabrera-santuario-rupestre-mas-alto-provincia_970108.html

(2) VIDAL, J., Los castros arriscados en la provincia de León:un grupo castreño singular, Evolución de los espacios urbanos y sus territorios en el Noroeste de la Península Ibérica, Raquel Martínez Peñín, Gregoria Cavero Domínguez, eds., pp. 339-401; VIDAL, J., Los roquedos fortificados en las sierras del Teleno y Cabrera, Argutorio: revista de la Asociación Cultural "Monte Irago", Año 16, nº 31, 2014, pp. 34-41, VIDAL, J., Los castros de la Cabrera y la Valdería. No estaban todos los que eran, Argutorio: revista de la Asociación Cultural "Monte Irago", Año 17, nº. 33, 2015, pp. 34-38
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