Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

lunes, 29 de mayo de 2017

La Piedra del Moro de Santovenia de la Valdoncina









En enero del año pasado, mi amigo Fran Allegre me habló de una curiosa piedra en la comarca de la Valdoncina, el el pueblo de Santovenia, muy cerca de la ciudad de León. Se llama la Piedra del Moro y marca límite con Quintana. Es intrigante que esta marca está muy cerca de un límite antinatural, característico de lugares de culto antiguo tal y como fue descrito por Parcero Oubiña, Criado Boado y Santos Estévez en su artículo La arqueología de los espacios sagrados y al que tantas veces nos hemos referido:

Ser punto central de división de unidades territoriales locales, sean estos parroquias, arciprestazgos o términos municipales; lo normal es que el mapa de estos límites adopte una característica morfológica radial con varias parroquias convergiendo sus extremos sobre el mismo punto. Esto estaría en sintonía con estudios desarrollados por otros autores sobre la cultura céltica que defienden la existencia de santuarios en lugares deshabitados y fronterizos [...]
Ser tierra de nadie o espacio sometido a reclamaciones territoriales por parte de las diferentes unidades locales que en él convergen. Estas disputas pueden ser canalizadas de diferentes modos, incluyendo fórmulas rituales y festivas.
En ocasiones estas disputas pueden culminar con la apropiación del espacio por alguna de las unidades locales involucradas. Ésto implicará una modificación del patrón radial igualitario de límites parroquiales; sin embargo se podrá todavía registrar formalmente la existencia del sitio porque en estos casos los límites se vuelven antinaturales, entendiendo por ello que desbordan e incorporan el accidente natural (divisoria, río,...) que utilizado originalmente para marcar los límites(1).

El aspecto de la piedra es peculiar, con manchas de óxido y pequeñas cazoletas. Aún más singular es su origen mítico: dicen que un moro la lanzó desde el Castro. que donde cayó quedó establecida una muria y que las huellas del moro quedaron grabadas en la piedra. También me contaron que cuando pasaban los mozos por la piedra y venían borrachos, se abría la piedra y los tragaba. Además, en el Castro había una cueva y oían cantar una gallina que ponía huevos de oro, pero no se podía entrar porque se apagaban las velas. Finalmente, en una fuente en el Utero, aparecieron dos campanas, y que éstas, hablando se repartieron entre dos pueblos: Quintana y Antimio.

En cuanto a festividades populares el día los Mártires se hacía un festín colectivo para los pobres. En la fiesta de la Ascensión se hacía mazapán y una carrera para ganarlo, y que se tocaban las campanas por Santa Brígida y San Juan.

El Castro

Es complicado defender un origen prehistórico de esta piedra, pero leyenda, apariencia y función son razón suficiente para considerarlo. Pregunté si otras de las murias del entorno tenían las mismas características, pero la respuesta fue negativa por lo que la singularidad del límite y la consiguiente importancia social que se deduce de ésta da a entender que otros elementos monumentales podrían haber sido destruidos a lo largo de los siglos. Solo queda la Piedra del Moro y ningún referente en el paisaje con el que podamos establecer una conexión espacial que permita el estudio de su potencial astronómico en relación con el calendario excepto el Castro, visible desde aquí, y su lugar de procedencia según la leyenda. No es un referente preciso en la línea del horizonte con acimutes desde los 320º a los 327º, y declinaciones desde 36.5º a 40º. Es una zona del espacio estelarmente muy concurrida a lo largo de los siglos pero a falta de una datación siquiera aproximada de la Piedra del Moro podemos proponer a la estrella Arturo entre el 1000 al 1500 a.C. cuyo ocaso acrónico anuncia el solsticio de invierno. Otros lugares en los que he considerado alineamientos con Arturo son la pintura esquemática del Bierzo(2), las hendiduras alineadas de Maragatería(3), la Peña Furada de Carrasconte(4), petroglifos del Monte do Facho(5), los petroglifos de O Bosque, Penasdagua y Entoma en Valdeorras(6), o Rodicol en Omaña(7).

Interesante es también la tradición de la gallina y los polluelos de oro que moraba en una cueva del castro. Está muy extendida en el norte de la Península Ibérica y frecuentemente asociada a cuevas, castros y apariciones el día de San Juan, es decir, en el solsticio de verano. Fernando Alonso Romero defiende su identificación con las Pléyades por la poderosa razón de que en el oeste, sur y centro de Europa, y en el pasado también norte y noreste de África, se identifica popularmente este cúmulo de estrellas con una gallina y sus polluelos. Sin embargo encuentro desconcertante la aparición de la gallina de oro en el solsticio de verano y su identificación con las Pléyades. Su único fenómeno estelar que ha acontecido en esta fecha en los últimos 10000 años es su orto acrónico sobre el 8000 a.C y en la actualidad. Su amplia extensión es indicativa de su gran antigüedad.


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(1) PARCERO OUBIÑA, C., CRIADO BOADO, F., SANTOS ESTÉVEZ, M. La arqueología de los espacios sagrados, Arqueología Espacial, 19-20, Arqueología del Paisaje, Teruel, 1998, pp. 513-515

(2) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., CADIERNO GUERRA, F., Estudios arqueoastronómicos sobre la pintura rupestre esquemática ¿posible indicador de épocas de frecuentación?, XIX Congreso Internacional de la International Federation of Rock Art Organizations (IFRAO), Cáceres, 2015, pp. 630-631

(3) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Las hendiduras alineadas de Maragatería o cuando blanco y en botella... a veces no es leche, Asturiensis Prouincia Indigena, 2017, https://asturiense.blogspot.com.es/2017/01/las-hendiduras-alineadas-de-maragateria.html

(4) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Peña Furada de Carrasconte y Peña Ubiña, Asturiensis Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/10/la-pena-furada-de-carrasconte-y-pena.html

(5) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., O Monte do Facho y el santuario de Berobreo, Asturiensis Prouincia Indigena, 2014, http://asturiense.blogspot.com.es/2014/12/o-monte-do-facho-y-su-santuario-de.html

(6) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Arte rupestre gigurro: O Bosque, Penasdagua y Entoma, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/01/arte-rupestre-gigurro-arcos-valdegodos.html

(7) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El ídolo de Rodicol, Asturiensis Prouincia Indigena, 2016, https://asturiense.blogspot.com.es/2016/10/el-idolo-de-rodicol.html

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